Autor: Apostua, Luis. 
   La calma y los nervios     
 
 Ya.    02/01/1974.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

La calma y los nervios

UNA vez que hoy miércoles don Carlos Arias haya jurado su cargo de Presidente

del Gobierno, el país quedará tranquilo, aunque la clase política hierva de

emociones, ambiciones y decepciones.

La razón de la calma ciudadana reside en que el principal problema—la sucesión

del señor Carrero—se ha resuelto con absoluta normalidad. El acto siguiente, el

nombramiento de los ministros, es cosa menos llamativa para la calle, para el

ciudadano normal que nunca ha intervenido en ese menester.

En efecto, aunque los ministros son muy importantes, pero no trascendentes, la

baraja de personalidades y su posible combinación atañe de lleno a la amplia

clase política y deja más en calma al país. Para éste, en mi opinión, existen el

Jefe del Estado y el Presidente del Gobierno en un primerísimo plano; ahora, con

el juego de la Ley Orgánica, el papel y la responsabilidad personal del

Presidente del Gobierno resultan acrecidos y a él mirará el ciudadano.

* * *

EN El Pardo se ha recuperado completamente el ritmo de cada día. Su Excelencia

el Jefe del Estado y esposa pasaron el día en familia sin novedades que

destacar.

El mensaje de Fin de Año, principal y casi única pieza política del pensamiento

de Su Excelencia el Jefe del Estado en 1973, fue un análisis muy sereno de los

hechos, un merecido tributo al desaparecido don Luis Carrero Blanco.

Los titulares y los Intérpretes ponen el acento en las afirmaciones de Franco en

las que reafirman su magistratura, subraya la madurez y serenidad del pueblo

ante un hecho tan inesperado y en las que habla del enriquecimiento de las

Instituciones políticas con la Idea de "recoger los anhelos de tantos españoles

beneméritos que constituyen la solera de nuestro Movimiento".

* * *

LOS nervios de la clase política obedecen al hecho de que, técnicamente, todos

los ministros han cesado. Por consiguiente, se abre el seductor abanico de una

renovación amplia para rehacer equipos y alineaciones. Pero no se pierde de

vista que, hoy por hoy, los cambios pueden ser mínimos y en función de

sustituciones inaplazables.

El foco de la atención recae en la Secretaría General del Movimiento, que en la

última crisis llevó aparejada la vicepresidencia.

Luis APOSTUA

 

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