Autor: Apostua, Luis. 
   Victoria sin fruto     
 
 Ya.    10/11/1974.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

VICTORIA SIN FRUTO

Lenta pero inexorablemente, pasamos de un periodismo de adivinación, metáfora y

análisis a otro descarnadamente informativo. Es el tránsito apropiado para una

sociedad madura que demanda conocer hechos porque sacar consecuencias sabrá

hacerlo por sí misma. El futuro de la profesión radicará en los reporteros y,

sobre todo, en el trabajo de equipo de grupos de reporteros. Cada uno traerá a

la redacción su trozo de realidad; el resto es recomponer el mosaica. El modelo

de ese tipo de trabaje es el aparecido en "Blanco y Negro", donde se explica la

crisis ministerial reciente, extrayendo la conclusión de que "las causas

determinantes se deben a factores extrínsecos a la voluntad gubernamental".

Aunque todavía el lenguaje es perifrástico, el avance del fondo informativo es

notorio.

Ese avance nos conduce a fijar la génesis de la crisis en el "gironazo"—abril—,

prosigue en

la "conspiración" -veraniega y culmina con "No, señor presidente"´, de "Fuerza

Nueva". Pero una vez analizada la salida de la crisis, es cosa de preguntarse si

sus promotores han alcanzado sus objetivos.

Sólo a medias. Se puede hablar, en término metafórico, de que logran la

victoria, pero se les escapa el fruto o botín. Las carteras ministeriales no han

ido a hombres de su militancia, y los cargos hasta ahora provistos a segundo

nivel, tampoco Tras el trabajo de desmontar a don Pío Cabanillas se encuentran

con un hombre que se declara heredero político del propio destituido y de don

Manuel Praga. En cuanto a la cartera de Hacienda y vicepresidencia segunda,

tampoco; no se puede decir que el señor Cabello de Alba, sea uno de los grandes

liberales del sistema, pero de ninguna manera habita la caverna política.

Más grave me parece la tramitación de la crisis y el mecanismo. Pero eso es ya

otra historia.

No obstante, la única fuerza política actuante en España es la derecha, en PUS

diversas matizaciones. Eso origina que sea para ella fácil, hacedero y cómodo

gobernar. Pero, en mi opinión personal, ha llegado el momento en que debe tomar

conciencia histórica de que la responsabilidad de lo que suceda—sobre todo en

los momentos del tránsito y en el período inmediato subsiguiente—recaerá íntegra

sobre ella. Juega sin contrincante, sólo tiene que luchar contra grupos

dispersos y diversos de oposición no arquitecturada, a la que además no se

otorga voz. En estas condiciones es fácil el deslizamiento hacia la somnolencia

política, porque se cree que todo está hecho, ganado y asegurado. Incluso existe

el riesgo de que esa

derecha tan confortablemente instalada y con síntomas notorios de asegurar su

perdurabilidad por quinquenios, no logre percibir cuan rápidamente está

cambiando el país en los aspectos sociológicos y culturales, no logre adivinar

que las motivaciones políticas del ciudadano español son ahora más sofísticadas

y exigentes.

A todo esto, el país atraviesa la crisis del aceite, que produce irritación en

una zona sensibilisima: las amas de casa. Muchos gobiernos pueden aguantar mejor

ante los políticos de la oposición que ante la sorda cólera de las mujeres en el

mercado.

Por lo demás, la semana entrante estará dedicada a la recomposición de equipos

en Hacienda e Información, principalmente. Las carreras hacia las direcciones

generales tienen quince días de vigencia. Anímense tos participantes.

Luis APOSTUA

 

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