Consolidar, cada día más, las instituciones como soporte clave del futuro de nuestra nación     
 
 Ya.    05/01/1974.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

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INFORMACION NACIONAL CONSOLIDAR, CADA DÍA MAS.

las instituciones como soporte clave DEL FUTURO DE NUESTRA NACIÓN

El vicepresidente primero del Gobierno y ministro de la Gobernación dijo también

en el acto de toma de posesión de los nuevos ministros:

• Los propósitos que nos animan se sintetizan en nuestro empeño de decidida

voluntad de servir con todo rigor a la ejecución, desarrollo y perfeccionamiento

de los principios políticos en que se asienta el Movimiento Nacional.

• Garantizar la convivencia pacífica y ordenada del pueblo español y su

participación en el orden político.

En la ceremonia de toma de posesión de los nuevos ministros —el discurso del

presidente del Gobierno lo publicamos en primera página—hablaron también, en

nombre de los ministros entrantes, el vicepresidente primero del Gobierno, don

José García Hernández, y en nombre de los ministros salientes, don Torcuata

Fernández-Miranda.

DISCURSO DEL VICEPRESIDENTE PRIMERO DEL GOBIERNO

El vicepresidente primero del Gobierno y ministro de la Gobernación, señor

García Hernández, dijo:

"Excelentísimo señor presidente del Gobierno:

Me ha sido conferido el honor de pronunciar estas palabras, en nombre de todos

los que hoy tomamos posesión de los distintos departamentos ministeriales, para

expresar nuestros sentimientos y propósitos en este acto que pretendemos sea

breve y sencillo, porque los tristes acontecimientos recientemente acaecidos y

la seriedad del momento aconseja reconducir esta toma oficial de posesión a su

dimensión mínima. Nuestro más emocionado recuerdo ha de dedicarse hacia el

hombre que con la inmolación de su vida ha sido la causa de que hoy y aquí

estemos reunidos. Me refiero, ya lo adivináis, al presidente del Gobierno, don

Luis Carrero Blanco, cuyos constantes y perdurables servicios a la Patria

culminaron con su execrable asesinato, que sigue orlando de luto el corazón de

los españoles. Su ejemplo queda en la historia. Su vida fue una permanente

lección de altruismo, independencia, austeridad, honestidad y eficacia.

PERFECCIONAMIENTO DE LOS PRINCIPIOS POLÍTICOS.

Los propósitos que nos animan a quienes hemos sido convocados a la honrosa

misión de participar en la gobernación del país bajo la autoridad del jefe del

Gobierno, se sintetizan en nuestro empeño, decidida voluntad y firme resolución

de servir con todo rigor a la ejecución, desarrollo y perfeccionamiento de los

principios políticos en que se asienta el Movimiento Nacional; a garantizar la

convivencia pacífica y ordenada del pueblo español y su participación en el

orden político; a consolidar, cada día más, las Instituciones como soporte clave

del futuro de nuestra nación.

Cada uno de nosotros, con circunstancias y experiencias personales diferentes,

bien en la política, la Administración o las actividades privadas, llegamos con

la única ilusión de que nuestros esfuerzos redunden en beneficio de la comunidad

nacional y especialmente de quien más necesitan la acción del poder público.

Venimos a sustituir a hombres que dejaron en esta labor que ahora se nos

encomienda lo mejor de su vida y de su inteligencia. Para ellos debe proyectarse

el enorme agradecimiento que en estos momentos nos corresponde proclamar.

No hace falta, para terminar, reiterar lealtades que están en la conciencia de

todos. Rogamos, eso si, señor presidente, que recogiendo nuestra gratitud por la

confianza que se nos ha dispensado, de echar sobre nuestros hombros una tarea

dura y difícil, se haga eco de nuestros sentimientos ante Su Excelencia el Jefe

del Estado, sobre cuya obra tan firmemente se cimenta la paz de una España

renovada que ofrece hacia el futuro permanente continuidad en BU sucesor, el

Príncipe d« España."

No termino; continúo un nuevo caminar político al servicio del pueblo, manifestó

el señor Fernández-Miranda Don Torcuata Fernández Miranda, en nombre propio y de

los ministros salientes, dijo:

"Se ha dicho que soy un hombre sin corazón, frío y sin nervios. No es verdad. Lo

que sucede es que soy asturiano. Y los asturianos tenemos cierto miedo al

corazón y al sol. Si, al corazón y al sol. ,En las tardes abiertas de cielo

raso, cuando el sol luce con toda su fuerza, los asturianos sabemos que a la

caída de la tarde las nieblas y las nubes surgirán de las entrañas de la tierra

o desde la invasión de la mar. En esos atardeceres, los valles, las montañas y

senderos se hacen peligrosos.

Hay quien dice que entre la densa niebla cabalgan las brujas. Sólo los altos

picachos cubiertos de nieve, erguidos, logran librarse de las nieblas, y no

siempre.

Los asturianos sabemos también, es un saber ancestral, que de la olla hirviente

del corazón vivo pueden surgir nieblas que turben la cabeza. Por eso se nos

enseña a tener embridado el corazón, sujeto y en su sitio.

Desde mi corazón quiero hoy, en este acto de relevo, reafirmar mis fidelidades

esenciales.

LEALTAD Y FIDELIDAD

He distinguido siempre entre lealtad y fidelidad. La lealtad es aquella virtud

social que impone un comportamiento claro y limpio, basado en la veracidad, que

surge de un compromiso de honor.

Hoy hablo de una lealtad más profunda; de aquella que surge de la fidelidad;

aquella que determina un comportamiento, que nace de la fe en la persona a quien

se sirve.

Afirmo de modo rotundo mi lealtad, basada en la fidelidad, al Caudillo Franco.

Nunca agradeceré bastante el honor de estos cuatro años de servicio y

aprendizaje a su lado.

Afirmo mi lealtad, basada en la fidelidad, al Príncipe de España, expresión

perfecta del limpio y claro futuro de nuestra Patria. Y afirmo esta fidelidad de

modo radical e inequívoco.

Afirmo mi lealtad, desde la fidelidad, al ejemplo vivo del almirante Carrero

Blanco. De este ejemplo surge mi talante futuro en el comportamiento político

que hoy inicio. No termino, continúo un nuevo caminar político al servicio del

pueblo.

Lealtad, desde la fidelidad, al pueblo español. A este espléndido pueblo español

a quien tengo el orgullo de pertenecer. Le he servido y le serviré desde el amor

a España. A esta España que amo sobre todas las cosas.

TENGO EL ORGULLO DE LA ETICA DEL ESTADO

Tengo el orgullo de haber servido al Estado, encarnación de la soberanía del

pueblo. Tengo y tendré el orgullo de la ética del Estado.

Pido perdón a todos. Pido perdón, sobre todo, a mis colaboradores. Servir desde

la veracidad es duro; por eso pido perdón.

Tengo el honor de hablar también en nombre de mis compañeros que hoy son

relevados en su cargo y responsabilidad. En su nombre y en el mío te digo a U,

señor presidente del Gobierno, que te deseo, que te deseamos, a ti y a tu

Gobierno, los mayores éxitos en el servicio a España. Tú sabes que quedo a tus

órdenes, señor presidente, desde una sincera estima a tu persona.

Y ahora, para terminar, quiero, desde mi corazón ardiente y vivo, gritar nuestro

entrañable grito:

¡ARRIBA ESPAÑA!

 

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