Política dialogante     
 
   10/11/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

POLÍTICA DIALOGANTE

"NO vengo a cerrar nada de lo que está abierto ni a parar nada que esté en

marcha." Con estas palabras se ha presentado el nuevo ministro de Información y

Turismo. Su breve discurso ha sido preciso, claro, sereno y dicho con autoridad.

Debemos concederle la importancia que evidentemente tiene.

EL Ministerio de Información y Turismo posee una significación especial. Por las

funciones que le están atribuidas es en alguna medida como la cara del Gobierno

ante el país. Punto de contacto privilegiado entre el Estado y la sociedad en

manifestaciones tan vitales como son la prensa, los libros y los medios

audiovisuales, sirve tanto para que desde el Estado se detecte lo que piensa,

siente y quiere la sociedad como para que ésta mida la altura y los propósitos

de los gobernantes. Por esto nos satisfacen las palabras con que don León

Herrera Esteban ha anunciado su gestión.

TVE su ya larga trayectoria política se pueden esperar realidades sólidas. Es

hombre de obras, como ha acreditado, y en su nuevo cargo hay problemas (el

primero de todos, la crisis del turismo) que se diría están esperando a quien

llega además con la experiencia de siete años de trabajo en ese sector como

director general. Pero ¡unto a esa dimensión, digamos, técnica del Ministerio,

está la de carácter político, y es ésta la que deseamos comentar principalmente.

NOS gusta la palabra "continuidad", que el ministro ha empleado, y referida

concretamente a la política de sus dos antecesores, los señores Fraga y

Cabanillas. Y nos agrada la referencia a "ese amplio camino en el que caben

tantas y tan distintas opiniones", así como las expresiones "Administración

dialogante" y "política dialogante" que el ministro utilizó. Pensamos que en ese

diálogo deberá estar en primer término la prensa, a la que ha calificado como

"sensata, madura, honesta y responsable", y por nuestra parte nos proponemos

responder con toda lealtad a la invitación desde el puesto de vanguardia del

desarrollo que el ministro reconoció a los periódicos.

DE la discreta presentación que el señor Herrera hizo de sí mismo como

perteneciente a la generación de los "hermanos menores", generación puente entre

la que hizo la guerra y los que casi no han oído hablar de ella, se desprende

una referencia muy clara al máximo problema que su Ministerio, y este Gobierno,

y cualquier Gobierno, tienen planteado: entablar contacto con quienes forman ya

el sector ampliamente mayoritario de nuestra población y no pueden entender

siquiera al régimen por sus orígenes, que ni han vivido ni muchos conocen, sino

por los cauces que les abra y por las esperanzas que sea capaz de despertar en

ellos, es decir, por lo que se ha llamado la lealtad al futuro. El ministro ha

recordado que la política es el arte de lo posible y que por eso no se pueden

esperar de é| milagros, sino sólo que en cada instante haga lo más que sea

posible. Ya es bastante; y abrir los ojos a la realidad, y actuar en

consonancia, no es ningún imposible y es lo que el programa, ponderado y

realista, que el ministro ha expuesto nos permite esperar.

 

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