Autor: Oneto Revuelta, José. 
   X rumores por ahora     
 
 Cambio 16.    18/11/1974.  Página: 13,15. Páginas: 2. Párrafos: 23. 

X rumores por hora.

Los expertos aseguran que en la historia del franquismo jamás hubo tantos

rumores por hora como los que se registraron la semana pasada.

El rumor de las cinco era distinto al de las seis y no tenía nada que ver con el

de las siete. El rumor nacía no se sabe dónde, pasaba por las Cortes, llegaba a

los Ministerios, rebotaba en los periódicos, se extendía a provincias y horas

después, llamaban de provincias a Madrid, a los periódicos. Los periódicos

llamaban a los Ministerios pidiendo aclaraciones. Y se confirmaban en los

pasillos de las Cortes. En realidad no había ningún tipo de confirmación. España

era un inmenso círculo por el que se canalizaba el rumor más disparatado con la

mayor tranquilidad.

La Agencia Associated Press llegó a distribuir un despacho fechado en Madrid en

el que se hacía notar que el propio Presidente del Gobierno, según confesiones

de un alto funcionario gubernamental, estaba irritado por la ola de rumores que

sacudía al país.

Jamás la historia del franquismo había registrado esta inflación de rumores. Por

primera vez, según los observadores, determinados sectores políticos dentro del

"establishment" pretendían influir sobre las decisiones políticas a través de

una campaña en la que los rumores en unos momentos en que la clase política se

estaba aún recuperando del reajuste gubernamental del 29 de octubre tenían un

importante efecto psicológico.

Ejemplos

La salida de la Princesa Sofía para Londres, acompañada de algunos de sus hijos,

con el tánico objetivo de dirigirse posteriormente a Madras (India), donde desde

hace meses vive la reina Federica, fue utilizado políticamente con otros

objetivos concretos.

El compromiso del Presidente del Gobierno de tener listo en diciembre el

Estatuto de Asociaciones Políticas y el vuelco que parecía dar la situación a

raíz de las salidas del Gobierno de los ministros Cabanillas y Barrera,

contribuyeron a que muchos especulasen con una inminente dimisión de Arias

Navarro al no conseguir, según llegó a decirse, sacar las asociaciones que en

principio se querían.

En fin, la visita protocolaria que el almirante Pita da Vciga, consejero

nacional designado por el Jefe del Estado en sustitución del almirante Carrero

Blanco, hizo al Consejo Nacional acompañado del ministro Utrera, fue utilizada

"periodísticamente" por "Arriba", "Pueblo" y "El Alcázar", que incluían fotos

desmesuradas en primera página.

La propia Televisión desplazaba al Consejo Nacional dos equipos y daba una

información exhaustiva en el principal telediario difícil de interpretar. ¿Qué

significaba ese despliegue informativo en medio de tantos rumores, sobre una

visita que en realidad no tenía la mínima significación periodística porque se

trataba de un contacto normal entre el ministro del Movimiento y el consejero

designado en agosto por el jefe nacional del Movimiento?

El almirante Pita

"El almirante Pita da Veiga se siente especialmente molesto e indignado por los

rumores que han afectado a su persona", decía el viernes a los periodistas el

nuevo ministro de Información, León Herrera Esteban.

"El almirante añadía es un gran marino, un gran caballero y de una absoluta

lealtad al Presidente del Gobierno."

León Herrera, el rostro serio, la voz enérgica y el tono seguro, daría fe de que

"España es un país rumoroso donde los rumores se engarzan como cerezas, se

extienden como una mancha de aceite y alcanzan un ritmo de progresión

geométrica. Tengo que decir que todos los rumores carecen en absoluto de

fundamento".

Totalmente infundados, pero la Bolsa experimentaba el miércoles y el jueves las

mayores bajas del año.

Los rumores habían llegado hasta los mismos corros, que no daban crédito a la

ola que durante setenta y dos horas estaba sacudiendo la vida política del país.

En este caso, la prensa era víctima de rumores que a veces parecían haberse

originado en torno a los propios centros de decisión del poder.

Ni cerrar, ni parar

Antes de desmentir los rumores, el nuevo ministro de Información, ante una sala,

llena de periodistas, muchos de ellos preocupados por las consecuencias que

podría tener el cese del señor Cabanillas, haría un gran elogio del ministro

saliente y de su equipo y prometería seguir la misma política informativa que se

viene llevando a cabo desde hace diez meses y que ha contado con el apoyo de

toda la prensa independiente del país.

"No vengo a cerrar nada que esté abierto o a parar nada que esté en marcha dijo

el ministro . Vengo a practicar una política de puertas abiertas para que entre

el aire limpio y fresco de la calle. La Administración necesita abrir puertas y

ventanas y recibir el aire limpio de la crítica de la calle, aspecto que le

obliga muchas veces a rectificar errores. Vengo a practicar una Administración

dialogante porque creo que el diálogo es la solución de muchas incomprensiones.

Vengo a continuar, y subrayo este verbo, la política iniciada en Información por

ese gran ministro que fue Manuel Fraga, que hizo la Ley de Prensa, y también a

continuar la labor de ese otro gran ministro, antiguo subsecretario y gallego de

excepción que se llama Pío Cabanillas, con cuya amistad me honro y me seguiré

honrando, y a quien tengo el honor y el dolor de sustituir en esta casa."

El honor y el dolor

Las palabras honor y dolor volverían a ser repetidas por León Herrera al

referirse al equipo del señor Cabanillas, que había presentado la dimisión de

sus cargos, pero con cuya amistad, según sus palabras, seguiría contando. Al

anterior subsecretario, Marcelino Oreja, uno de los hombres claves de la

apertura informativa, le calificaría el señor Herrera de "brillante c

inteligente", y al ministro cesado lo describiría como un hombre de

"inteligencia y condiciones humanas y políticas poco frecuentes". Influido quizá

por el ambiente aperturista, un periodista alemán se atrevería a preguntar por

las razones del cese del ministro de Información.

"A mí, personalmente contestaría el portavoz del Gobierno me sería difícil

explicarlo, porque se produjo con anterioridad a mí nombramiento, Sólo puedo

decir que los ministros, de acuerdo con el artículo 17 de la Ley Orgánica del

Estado, cesan a propuesta del Presidente del Gobierno y con la aceptación del

Jefe del Estado. Luego hay conjeturas, intuiciones, interpretaciones. Mezclen

todo y tendrán un coctel del que pueden ustedes mismos sacar las conclusiones."

Una prensa sensata y madura

Por otra parte, con actitud muy segura, el nuevo ministro de Información, que

calificó a la prensa española actual de "sensata, madura, honesta y

responsable", se presentaría como "hombre del Movimiento, sin adscripciones a

ningún grupo y sin rechaces radicales de nada que esté dentro del Movimiento".

"Acepto la Constitución y creo que en el desarrollo de las normas

constitucionales, donde queda mucho por hacer, están las soluciones de muchos de

nuestros problemas, Pertenezco a una generación puente entre los que combatieron

en la guerra y los que casi no oímos hablar de la contienda.

Fuimos los que sin tener edad la vivimos y la sufrimos."

Por último, el señor Herrera añadiría que la prensa tenía un papel importante en

el desarrollo político, porque debe ir en vanguardia. "Tirando suavemente

aclararía , porque si tira fuertemente puede hacerlo descarrilar. No debe ir tan

por delante que lo pierda de vista."

Compromisos políticos

Evidentemente, este compromiso público del ministro de Información (no cerrar

nada, no parar nada, practicar una política de puertas abiertas, recurrir sobre

todo al diálogo e intentar que la prensa vaya en vanguardia del desarrollo

político) y algunos de los nombramientos en los que no se han confirmado, por

ahora, los pronósticos de los que pensaban que habían ganado, han producido ya

ciertas reticencias en las filas que han intentado socavar la política de

apertura anunciada por el señor Arias el 12 de febrero y corroborada en las

declaraciones a la Agencia Efe el mes de septiembre.

En este sentido, no deja de ser significativo que el periódico que dirige Emilio

Romero haya hecho desaparecer de la referencia del ministro de Información sus

palabras de que no ha sido nombrado para "cerrar nada que esté abierto ni a

parar nada que esté en marcha". El procurador y consejero Emilio Romero (una de

los participantes en el pacto de Marbella del verano) ha sido uno de los más

directos enemigos del cesado ministro de Información, Pío Cabanillas, hasta el

punto que el propio ministro tuvo que declarar públicamente que le

"reconfortaba" no coincidir a veces con la opinión del señor Romero.

Las asociaciones

De todos modos, parece claro que, a pesar del último reajuste provocado por el

cese del ministro de Información, los ánimos no están serenos ni el programa del

señor Arias exento de dificultades.

Las asociaciones esperan y el camino no está tan despejado como antes del

reajuste. Hay más miedos, las presiones son más fuertes y el sector más liberal

de Presidencia (dispuesto a dímitir si el vino resulta demasiado aguado o si a

la tortilla le falta mucha patata) se encuentra con terreno perdido que intenta

recuperar en medio de las dificultades.

El portavoz del Gobierno decía el pasado viernes que el tema de las asociaciones

políticas "no ha sido frenado, ni detenido, ni desacelerado".

Probablemente se esté sólo en un compás de espera. Repartido el borrador de la

ponencia del Consejo Nacional en la anterior reunión del gabinete, los ministros

han hecho, individualmente, las primeras observaciones y una comisión de ocho

ministros (García Hernández, Cabello de Alba, Licinio de la Fuente, Antonio

Carro, León Herrera, Gutiérrez Cano, Fernández Sordo y Martínez Esteruelas),

presidida por el señor Arias Navarro, estudia las observaciones que la totalidad

del gabinete ha hecho del borrador del anteproyecto.

Trámites

Tras la terminación de estos estudios debe procecerse a la redacción del texto

definitivo del proyecto, que una vez discutido en la sección y en el pleno del

Consejo Nacional, debe ser remitido al Gobierno.

Después de todo este trámite, el proyecto tiene que ser aprobado por decreto

ley, con el visto bueno del Jefe del Estado o acudiendo a la ley de

prerrogativas de Franco de los años 1936 y 1939.

En estos momentos, uno de los principales escollos estaría en el mismo concepto

de Movimiento. O Movimiento-comunión, como lo ha definido el Presidente del

Gobierno, en sus declaraciones de septiembre (aceptación de los principios

constitucionales), o Movimiento-organización, como pretenden los sectores más

tradicionales. Frente a estas dos posturas, algunos creen saber que se ha

acudido a la fórmula intermedia del Movimiento-Institución, que de todos modos

estaría más cerca de las fórmulas organizativas.

Tendencias

Igualmente, otro de los puntos conflictivos sería el referente a la

constitución, actividades y disolución de las asociaciones. Frente a la

tendencia más aperturista, que sólo pondría obstáculos a las asociaciones que no

respeten la legalidad de Ja Constitución, se encontraría otra más cerrada que

aumentaría los resortes de control. Es decir, que todos los recursos de

formación y disolución de asociaciones estaría en las manos del Consejo

Nacional, frente a otro criterio más general, sostenido por el equipo de

Presidencia, que mantendría la tesis de que sólo la jurisdicción ordinaria es

decisiva en estos aspectos claves.

Hasta ahora, la pelota sigue en el tejado, y la margarita sin deshojar.

JOSÉ ONETO

 

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