Un discurso oportuno     
 
 ABC.    31/03/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ABC. DOMINGO 31 DE MARZO DE 1974.

UN DISCURSO OPORTUNO

La declaración programática de la politica exterior del Gobierno habíase hecho

ya, en verdad, dentro del discurso pronunciado ante el Pleno de las Cortes por

su presidente, don Garlos Arias Navarro. En todo caso, sin embargo, quedaban

pendientes algunas especificaciones cuyo detalle era, quizás, impropio de la

ocasión aquella. Tal concreción quedaba, pues, a la espera de que se hiciese por

el titular del Departamento. Don Pedro Cortina, ministro de Asuntos Exteriores,

ha abordado el tema en el curso del homenaje que le fue ofrecido, en fecha

reciente, por «1 Círculo Catalán de Madrid.

En la oportunidad de las palabras del señor Cortina abundaban, por demás, las

reiteradas invitaciones que le habían sido hechas, para tal cosa, desde diversos

sectores de la Prensa nacional. Sin que este discurso a que nos referimos quepa

entenderse como texto exhaustivo sobre el quehacer de la diplomacia española a

corto y medio plazo, bien se puede decir que en el mismo aparecen señaladas las

directrices que pautarán este quehacer. Y ya en tales directrices advertimos

una, fundamental, que, en nuestro criterio, debiera presidir siempre toda

política exterior; nos referimos a ese empeño en ampliar nuestras relaciones

exteriores, paralelamente el desarrollo del país Si la política diplomática debe

responder siempre a una imagen integrada a un compendio de las condiciones

fundamentales en el país vigentes, lo dicho por el señor Cortina Mauri, en tal

pasaje de su intervención, se ajusta, como principio, a la norma que se tiene

por mas conveniente. Por más racional y adecuada.

Si el desarrollo nacional responde a la actuación de unías posibilidades cuyo

despliegue resultaba inviable en anteriores {circunstancias, realizado tal

desarrollo, debe llevarse a todos los niveles; de modo especial a esa vertiente

de la diplomacia que, como decimos, debe ser compendio, Como imagen, de las

realizaciones y condiciones fundamentales del país. La ampliación de nuestras

relaciones exteriores, a que se refirió don Pedro Cortina, es cosía que como

voluntad política aparece, además, engranada en las definiciones aperturístas

todas formuladas por el Gobierno.

España —dijo también el ministro de Asuntos Exteriores— quiere hacerse presente

cada vez más en Europa.: El empeño se realiza en muy diversos sectores.

Prosiguen, en efecto, los contactos para fe renegociación del Acuerdo con te C.

E. E.; continúan las conversaciones con te E. F. T. A.; se multiplican las

negociaciones bilaterales en el terreno comercial y en el ámbito de la

cooperación industrial en el exterior. También está presiente España en el campo

europeo, a través de consultas políticas regulares con las distintas potencias;

intercambiando impresiones sobre los principales problemas internacionales del

momento: energía y materias primas; colaboración con los países en vías de

desarrollo, especialmente con los más próximos al área europea; las perspectivas

de consolidación del proceso distensivo en el contexto de las relaciones Este-

Oeste, y apoyo a la pacificación en el Próximo Oriente.

Se definió el señor Cortina Mauri sobre otros capítulos de importancia

fundamental en nuestra política exterior: Mediterráneo España ha de desplegar en

el área mediterránea la actividad a que le llama su posición geográfica y la

Historia , Iberoamérica El desarrollo español permite hacer realidad una

cooperación con los pueblos hispánicos en todos los campos y mundo árabe ...de

idéntico modo el desarrollo español hace posible un intercambio fecundo con los

países árabes que han emergido como interlocutores decisivos en el campo

energético.

Se agrupan en estos tres apartados lo que quizá sean unas de las más importantes

vetas de posibilidades para nuestra diplomacia. En efecto, al sumarse en los

tres casos, como componentes básicos, un capital histórico indiscutible, una

renta de situación palmaria y una ejecutoria política sin equívoco alguno,

España puede jugar desde ello un papel decisivo: directamente con los países

agrupados en tales ámbitos, e indirectamente desde tales vínculos, en su diálogo

con Europa y los Estados Unidos.

Las palabras pronunciadas por el señor Cortina perfilando el horizonte de

nuestra diplomacia expresan la clara conciencia sobre cuál es la verdadera

situación diplomática de España, y la voluntad definida en hacer, desde tal

situación, aquello que, en nuestro criterio, parece más conveniente para nuestro

país.

 

< Volver