Consejo deliberante en el Pardo, precedido de la jura de los nuevos ministros     
 
 ABC.    01/11/1974.  Página: 17,19-20. Páginas: 3. Párrafos: 36. 

CONSEJO DELIBERANTE EN EL PARDO, PRECEDIDO DE LA JURA DE LOS NUEVOS

MINISTROS

Después, en la Presidencia del Gobierno, tomaron posesión de sus cargos los

titulares de Hacienda y de Información y Turismo.

HEMOS TRATADO DE SERVIR AL GOBIERNO CON ILUSIÓN Y REALISMO DIJO EN

SU DESPEDIDA BARRERA DE IRIMO.

LA CRISIS ECONÓMICA SOLO PODRA SUPERARSE CON UNA AMPLIA BASE DE COLABORACIÓN

CABELLO DE ALBA.

El presidente del Gobierno declaró que se mantiene íntegro el

programa del 12 de febrero

MADRID. De nuestro redactor político Se han celebrado, respectivamente, en el

Palacio de El Pardo y en la sede de la Presidencia del Gobierno los actos de

juramento y toma de posesión del nuevo vicepresidente segundo del Gabinete Arias

Navarro y ministro de Hacienda, don Rafael Cabello ´ de Alba, y del nuevo

ministro de Información y Turismo, don León Herrera Esteban.

La primera de esas ceremonias se efectuó a las diez de la mañana en el despacho

del Jefe del Estado ante Su Excelencia y con actuación del titular de la cartera

de Justicia, don Francisco Ruiz-Jarabo, como notario mayor del Reino. Asistieron

el Gobierno en pleno, con su presidente, y los jefes de las Casas Civil y

Militar, general don Fernando Fuertes de Villavicencio y teniente general don

Luis Diez-Alegría.

Consejo deliberante

Bajo la presidencia del Caudillo se reunió después el Gobierno en Consejo

deliberante, con un día de anticipación al correspondiente viernes por ser hoy

la festividad de Todos los Santos.

En esta sesión plenaria gubernamental informaron acerca de materias relativas a

sus respectivos Departamentos al vicepresidente primero y ministro de !a

Gobernación, don José García Hernández; el vicepresidente tercero y ministro de

Trabajo, don Licinio de la Fuente, y los titulares de Asuntos Exteriores y de

Comercio, don Pedro Cortina y don Nemesio Fernández-Cuesta.

Tomas de posesión

Poco después de la una y media de la tarde, en un ambiente de gran expectación y

con nutrida concurrencia de autoridades y periodistas, tomaron posesión de sus

cargos los nuevos miembros del Gabinete. AllÍ estaban don Carlos Arias Navarro y

los ministros actuales salientes. Allí, también, subsecretarios, directores

generales, ex ministros, consejeros nacionales, procuradores en Cortes...

Hubo fuerte» aplausos para el discurso del señor Arias Navarro y para las

Intervenciones de los señores Barrera de Irimo y Cabello de Alba. Los dos

ministros entrantes y los salientes recibieron muchos abrazos y apretones de

manos al finalizar este acto breve, sencillo y, en ciertos momentos, emotivo.

J. B. Q.

PALABRAS DE BARRERA DE IRIMO

En el acto de toma de posesión de los nuevas ministros, hizo uso de la palabra,

en primer lugar. Antonio Barrera de Irimo, quien dijo:

«Tengo conciencia clara de que la eficacia jurídica del puro acto de transmisión

del encargo de los ministros Pío Cabanillas y mío propio, no necesita de las

palabras, y sólo de pronunciar estrictamente las escuetas para hacer la

afirmación de gratitudes, de los sentimientos y de las adhesiones que han estado

siempre presentes en nuestros actos. Por eso, muy brevemente, señor presidente,

no quiero sino dejar constancia, que sé que a todos consta, del propósito de

afán de servicio y la entrega sin reservas con que hemos tratado de servir a las

órdenes del presidente, servir al Gobierno y hacerlo con esa doble sensación de

ilusión y realismo con que hemos tenido que luchar cada cual con nuestros

difíciles menesteres.

Creo que ésta es una ocasión que no sería posible Ignorar, en una medida

fundamental, la colaboración y el apoyo que hemos recibido, en primer´ lugar, de

todos los demás miembros del Gobierno, que han sabido poner su comprensión, su

inteligencia y, sobre todo, esa cosa tan Importante que es el ejercido

permanente de la limpieza de miras, al alto Interés de España, con que, en todo

momento, hemos podido ver que se han comportado en sus actuaciones. No quiero

por ello sino, en estas palabras escuetas, decir, en primer lugar, cuál es esa

permanencia inquebrantable en la línea de adhesión a todo lo que representan las

personas egregias que encarnan las altas magistraturas del pasado, del presente

y del futuro de España, a las que estamos, naturalmente, unidos. Y, en segundo

lugar decir de una parte a nuestros sucesores que ponen su capacidad, su

experiencia acreditada y su talante político y personal al servicio de una tarea

entrañable, el éxito que les deseamos en la medida en que sea posible para ellos

nuestra menguada contribución y, en todo caso, señor presidente, una

reafirmación muy sincera y muy honda del afecto, de la gratitud por una

confianza tan generosamente concedida y la convicción más firme de que hoy somos

otra vez soldados de filas, somos unos españoles más a tus órdenes, deseosos de

luchar en el empeño por sacar adelante este magnífico esfuerzo que significa tu

trabajo, tu obra, que, en definitiva, es el servicio a España.>

DISCURSO DE CABELLO DE ALBA

Seguidamente habló el nuevo vicepresidente segundo del Gobierno, señor Cabello

de Alba, que pronunció el siguiente discurso:

Quiero en primer lugar, en nombre de León Herrera y en el mió propio, ratificar

mi lealtad inquebrantable y mi reconocí miento al Caudillo, al Príncipe de

España, y al presidente Arias por la confianza, que en nosotros han depositado.

No parece justo esperar de un ministro de Hacienda, ni siquiera de un Gobierno,

soluciones taumatúrgicas

Nuestra trayectoria política creo que es suficientemente conocida a través de

nuestras actuaciones en la Administración y en las Cortes, y no necesita de

mayores precisiones. Creo, sin embargo, oportuno declarar que somos unos

decididos partida-ríos de la evolución de nuestro Régimen, desarrollando en toda

su virtualidad las posibilidades que ofrecen nuestras Leyes Fundamentales. No

tenemos filias ni fobias, ni compromiso con ningún grupo político o económico, y

por consiguiente no tenemos otro norte que el bien de España. Decididos

partidarios de la articulación práctica de la concurrencia de criterios, ninguno

de los dos pertenecemos a priori a ninguna asociadon, porque tal vez y sin

previamente ponernos de acuerdo en esta, sentido debe ser la expresión de una

convicción v no la consecuencia de una conducta previa.

Ahora, a título personal, puedo decir que soy un hombre formado en la doble

experiencia de la Administración Pública y de la empresa privada y que como

resultado voseo un bagaje que podría definirse como un conjunto de saberes

pragmáticos, de aplicación a la cambiante realidad cotidiana, tan distante

normalmente y, por ello dífícili de interpretar, a veces, desde el prisma de la

Administración Pública. Es esta combinación personal de conocimientos y

vivencias la que aspiro a poner a contribución de una forma válida ante las

nuevas responsabilidades que hoy me toca afrontar.

UN GRAN HONOR Y UNA GRAN RESPONSABILIDAD

Y permitidme, en este punto, el que cumpla un deber de justicia entrañable, yo

diría que filial hacia una persona aquí presente: don Juan Sánchez Cortés. De él

aprendí no sólo la formación técnica, sino urna manera de ser, una forma de

vida, una especial comprensión, tolerancia, limpieza, a la que no ha sido ajena

su particular manera de entender nuestras discrepancias, a veces muy fuertes, de

matices, como un ejemplo de ordenada concurrencia de criterios.

Sustituir en un Ministerio de Hacienda a Antonio Barrera, es un gran honor y una

gran responsabilidad adicional. Porque su inigualable talla técnica y humana

hacen muy difícil la tarea. Pero precisamente su cordialidad y su condición

humana le hacen sentir la seguridad de que contaré con su ayuda. Tengo también

que decir en este terreno personal unas palabras de recuerdo a la vieja amistad

de años escolares, de los años universitarios con este gran español y gran

caballero que es Pío Cabanillas, al quien le doy un abrazo también con toda el

alma. No es momento, claro es de hacer declaraciones de programas económicos,

seria por mi parte una prueba de frivolidad, pero sí creo qué es el momento de

hacer algunas considera al hilo del momento y de las circunstancias.

CLARIDAD ANTE LA CRISIS ECONÓMICA

Al hacerme cargo del ministerio de Hacienda y asumir al mismo tiempo la

vicepresidenciú segunda del Consejo de Ministros, es obvio que la primera tarea

que se nos presenta es la de garantizar la colaboración en la correcta

conducción de la economía nacional, o, dicho en otros términos, aprestarnos a

tratar de superar la actual crisis económica.

Creo que el tratamiento de cualquier, problema exige, ante todo, claridad. En

esta linea es necesario dejar, una vez más, constancia de la profundidad y de la

delicadeza de la actual crisis económica, que te deriva tanto de su carácter

mundial cuanto del hecho de ser más profunda que una, pura situación de

coyuntura adversa. Las básicas alteraciones del viejo equilibrio entre países

productores de materias primas y países transformadores tiene acusados matices

de una variación estructural de la que sería, cuando menos, ligero el pensar en

una recuperación rápida.

En estas circunstancias no parece justo esperar de un ministro de Hacienda, ni

siquiera de un Gobierno. soluciones taumatúrgicas.

Es por eso por lo que, en este primer contacto, tengo que solicitar de todos,

compañeros de Gobierno, trabajadores, empresarios, medios de comunicación social

y muy especialmente esos esforzados y competentísimos funcionarios del

Ministerio da Hacienda a cuyas filas me honro en pertenecer la mayor

colaboración.

COMPARTIR LOS SACRIFICIOS

Es obvio que situaciones como las que atraviesa el mundo, y ciertamente la

economía española, exigen tiempos de sacrificios inevitables, pero quede

constancis de mi firme propósito de procurar que los soporten en la menor medida

posible áquellós que poseen la menor capacidad y oportunidades de mantener sus

niveles adquisitivos y de bienestar, respecto al resto de la comunidad nacional.

Naturalmente, creo que hay soluciones, pero serán soluciones difíciles.

La crisis económica actual sólo puede superarse en tiempo y forma sobre una

amplia base de colaboración y de actitudes colectivas, piara compartir los

imprescindibles sacrificios para adaptarnos a las nuevas circunstancias. En los

momentos de crisis las empresas que salen fortalecidas no son las que dejan de

invertir, ni tampoco tas que siguen invirtiendo como si nada hubiera cambiado,

sino las que saben adaptar sus planes con rigor y valentía de cara al

aprovechamiento de las oportunidades que indefectiblemente han de presentarse en

las nuevas perspectivas.

Por otra parte, no podemos bajo ningún concepto permitir actitudes insolidarias

v especulativas que irían, en último extremo, en perjuicio del país y

especialmente del mundo laboral, ni tampoco debe tolerar el país las actitudes

de quienes con base en unas circunstancias difíciles, cuyas causas son ajenas al

Gobierno, tratan de mixtificar determinados planteamientos, en perjuicio

fundamentalmente de las propias aspiraciones de los trabajadores.

LAS MEDIDAS DEL GOBIERNO

Desde otro punto de vista, el panorama normativo que se ofrece al Gobierno en

materia económica comprende un conjunto de proyectos de ley remitidos a las

Cortes, y de disposiciones de distinto rango, normativo de inaplazable

promulgación. Entre los primeros destaca, por su urgencia y relevancia; la ley

de Presupuestos del Estado, y entre las segundas, el desarrollo del programa de

medidas económicas aprobado en el ultimo Consejo de Ministros.

Obvio es decir que me proclamo absolutamente solidario de tales medidas,, y que,

sin perjuicio de los retoques que sobre la marcha pudieran resultar necesarios,

es tarea prioritaria su inmediato desarrollo.

FUNCIÓN DE LA HACIENDA PUBLICA

Por lo que se refiere a la función insoslayable de la Hacienda Pública como

instrumento de, justicia y progreso social, creo evidente también la absoluta

necesidad de reforzar en la presente coyuntura los mecanismos del sistema fiscal

al servicio de dichas finalidades. En este sentido, y á más largo plazo,

entiendo que la hacienda de un Estado moderno ha de ser necesariamente un

instrumento beligerante al servicio de la justicia social y de la reforma socio-

económica del país. La política de gasto y, principalmente, el sistema fiscal,

son, posiblemente, los indicadores más relevantes del grado de progreso

alcanzado por una sociedad. Consecuentes con esta idea, hemos de seguir poniendo

el mayor empeño en la constante adaptación de nuestra Hacienda a las realidades

del presente y a las evidentes exigencias del futuro.

Ante los conocidos problemas con los que actualmente se enfrenta nuestra

Hacienda, la tarea a realisar será, sin duda, trabajosa y larga. No se pueden,

lógicamente, esperar a corto plazo avances espectaculares ni reformas radicales,

que además de arriesgadas resultarían de imposible realización práctica.

Nuestros esfuerzos, siguiendo la acertada política de quienes nos precedieron en

el cargo, irán encaminados a potenciar la capacidad de gestión y control de la

Hacienda Pública tara realizar sobre esta base imprescindible la reforma de

nuestra Hacienda, que sera progresiva y firme tanto por el esfuerzo y los medios

que hemos de empezo como por la misma voluntad política realizarla.

Quiero terminar mis palabras volviendo a la idea básica con que las empecé. Esta

ingente tarea de pleno y eficaz servicio al quehacer económico de España que el

país espera del Ministerio de Hacienda y del de Información y Turismo requiere

más que nunca de todos nosotros un especial sentido del deber y de la

colaboración que no dudo habré de encontrar, sin reservas, en todos desde este

mismo momento.

DISCURSO DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO

Por último, habló el presidente del Gobierno, don Carlos Arias Navarro, que

pronuncio las siguientes palabras:

«La satisfacción de dar la bienvenida a dos nuevos colaboradores se ve

dolorosamente compensada con la tristeza de decir adiós o por lo menos de perder

la inestimable ayuda de nombres que como Barrera de Irimo y Pío Cabanillas han

dejado pálidas y desdibujadas sos brillantes biografías, porque han aneciado muy

superadas por la magnífica, por la intensa actuación realizada en esta Casa y en

el Ministerio de Informacion en un plazo relativamente breve.

No es el momento, ni ellos lo necesitan, de nacer la glosa y el elogio de los

méritos que concurren en Barrera de Irimo y en Pio Cabanillas. Han puesto en el

desempeño de 0o función y de sus tareas, prestadas en circunstancias ciertamente

nada fáciles, ilusión, entusiasmo, competencia, lealtad, y por eso boy, al

separarse del equipo, dejan una sensación de vacío difícilmente reemplazable,

aun cuando los que les sustituyen, tanto León Herrera como Rafael Cabello de

Alba, son hombres ya curtidos, hombres qué también en brevísimo plazo han

escrito una biografía digna de envidia que para sí quisiéramos cada uno de

nosotros. Yo tengo la seguridad de que van encontrar en el equipo toda la ayuda,

toda la colaboración, todo el entusiasta apoyo que necesita hoy la tarea de

Gobierno en estas difíciles y especiales circunstancias porque atraviesa el

mundo entero y, particularmente, o por lo menos consecuentemente, España. Van a

encontrar, además, un acervo inestimable de tareas, de trabajos, obra de la

infatigable tarea y de la ilusionada ambición de sus predecesores en el cargo. Y

han de tener también fe en que su aportación, su renovada entrega a la misión

que hoy se les confía, habrá de ir allanándoles y limpiándoles de dificultades

los espinosos cargos de los que desde este momento se posesionan. El equipo

sigue su tarea con estas nuevas aportaciones, y la sigue con una lógica,

consecuente e indeclinable coherencia de las declaraciones con que se presentó

ante las Cortes el día 12 de febrero. Se mantienen íntegras todas sus

afirmaciones, su esperanzado programa, su indomable propósito de

realización y «lente únicamente la nostalgia, el dolor 7 la tristeza de que al

término de esta andadura no aparezcan como copartícipes de los méritos o de

errores en que hayamos podido incurrir dos valiosísimos colaboradores. Para

ellos va nuestro afecto. Para ellos van nuestros recuerdos 7, sobre todo, pana

ellos va nuestra gratitud por una labor llena de aciertos, llena de lealtades y

que aumentan para mí la gratitud, el cari-que siempre profesé a Barrera de Irimo

y a Pió Cabanillas.

Muchísimas gracias y sed bienvenidos a vuestra casa.

A continuación, el presidente del Gobierno hizo entrega a los señores Barrera de

Irimo y Cabanillas Gallas de las Insignias de la Orden de Carlos III, que les

han sido concedidas por S. E. el Jefe del Estado.

 

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