Autor: González Muñiz, Antonio José. 
 España desde dentro. 
 El nuevo gobierno, ante la esperanza española de los años setenta     
 
 Hoja del Lunes.    03/11/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Lunes 3 noviembre de 1969

ESPAÑA DESDE DENTRO

EL NUEVO GOBIERNO, ANTE LA ESPERANZA ESPAÑOLA DE LOS AÑOS SETENTA

Desarrollo social, progreso económico y convivencia política

LOS GOBIERNOS ANTERIORES HAN IDO ALCANZANDO NUEVAS METAS EN TODOS LOS

ORDENES NACIONALES

Por A. J. GONZÁLEZ MUÑIZ

LA administración y gobierno de los pueblos constituye la más ardua de sus

empresas políticas, ya que el fin de toda política es la conservación y

perfectibilidad de la sociedad humana. Los últimos avances políticos, económicos

y sociales justificaban una reorganización ministerial de amplio alcance, como

la que se ha realizado ahora, ya que ha sido siempre norma de Franco buscar

hombres nuevos para cada etapa nueva que se abría a la nación. La etapa

anterior, que se cierra el 29 de octubre con la reforma ministerial, tiene en su

haber un positivo balance, en el que destacan dos hitos fundamentales para el

futuro de España: la proclamación de la Ley Orgánica del Estado y el

nombramiento de sucesor, en su día, del Jefe del Estado.

Del futuro abierto en el orden político por la Ley Orgánica del Estado y las

leyes que la desarrollan ha de partir de acción política del nuevo Gobierno

designado la semana pasada. En el aspecto económico y social, el campo d* acción

viene señalado por los condicionantes del II Plan de Desarrollo, cuyo objetivo

no es hacer un Estado más rico con ciudadanos pobres, sino una sociedad de

hombres libres, solidarios, no en la oposición agresiva, sino en el orden; no en

la coacción, sino en el bienestar, como explicó el ministro señor López Rodó en

el Pleno de las Cortes del pasado mes de febrero.

VOCACIÓN EUROPEA

Es presumible que la presencia en el Gobierno de numerosos hombres técnicos, con

vocación política demostrada, nos dé la clave principal de actuación a partir de

ahora. El ministro señor López Rodó señalaba también en su discurso ante él

Pleno de las Cortes de febrero, en defensa del proyecto de ley del II Plan de

Desarrollo, los objetivos inmediatos que era necesaria alcanzar. Lo dijo con

estas

palabras: A España le conviene hoy, como en ningún otro momento de su historia,

que la economía del desarrollo se dirija, ante todo, a la conquista de las metas

sociales, que son la base de nuestra convivencia.

Nuestro país debe, a la vez, estrechar sus contactos con el ámbito internacional

del que forma parte, esforzándose por colaborar en sus metas y participar en sus

logros. Por ello, entre las previsiones del Plan se encuentra el firme propósito

de realizar los esfuerzos necesarios para una vinculación con el Mercado Común

que lo integre en el progreso social y económico de nuestro continente. La

vocación europea de España no es fruto de un oportunismo coyuntural."

El nombramiento del señor López Bravo, dinámico ministro de Industria en el

Gobierno anterior, como ministro de Asuntos Exteriores, puede explicarse por esa

necesaria línea económica de apertura hacia los países de la Europa occidental.

El progreso social o se funda en el desarrollo o se precipita en la frustración.

El Plan de Desarrollo es eminentemente social y en su programa hay principios

vitales para lograr una efectiva realización de la España que deseamos. El poder

político decía Balmes ha de ser la expresión del poder social.

LABOR POSITIVA DEL GOBIERNO ANTERIOR

El Gobierno anterior al actual ha realizado una destacada obra política.

Señalaríamos, en el orden nacional, el gigantesco avance dado en la libertad de

expresión con la ley de Prensa e Imprenta, defendida, hasta alcanzarla, por el

ministro señor Fraga Iritoarne. Los beneficios alcanzados con esta ley han

servido para otras conquistas, entre ellas la reactivación política y el

contraste de pareceres dentro del orden legal. Señalaríamos otra labor cumbre

del eñor Fraga Iribarne, el colosal desarrollo turístico, que ha hecho de España

potencia de primer orden en este aspecto.

En materia de política exterior, es de justicia recordar la extraordiñaría tarea

realizada por el señor Castiella, que continuó desde las bases alcanzadas en

difíciles circunstancias por su antecesor, don Alberto Martín Artajo, la empresa

de hacer contar con España en el concierto de las naciones. Se alcanzó un puesto

en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y en esta sede internacional

logró España, en históricas sesiones, los éxitos más fabulosos de nuestra

diplomacia al hacerse reconocer, con aplastantes mayorías, la razón de nuestras

reivindicaciones sobre Gibraltar Por vez primera en nuestra Historia, el señor

Castiella consiguió sentar a Gran Bretaña en la mesa de las negociaciones, hay

que decir que no de buena voluntad, para tratar del tema de Gibraltar. Ha sido,

pues, como lo fue mu antecesor también en al cargo, un gran ministro de Asuntos

Exteriores.

El ministro de Trabajo, señor Romeo, alcanzó conquistas sociales que parecían

difíciles. La Ley de Bases de la Seguridad Social pudiera ser, representando en

ella otras leyes, su gran éxito. El ministro señor Solís desarrolló loa

convenios colectivos sindicales de trabajo, dio actividad • al Consejo Nacional

del Movimiento, hizo dinámica, en obras y en hechos, a la Organización Sindical.

En el haber común del anterior Gobierno está la apertura política con la Ley

Orgánica del Estado, la de Asociaciones, la del Movimiento y su Consejo Nacional

y, sobre todo, la trascendental jornada del 22 de julio último, en que fue

proclamado Principe de España don Juan Carlos de Borbón.

LA ESPERANZA ESPAÑOLA DE LOS AÑOS SETENTA

Mirando, como hay que ver tas cosas, desde la perspectiva del año 1939, en que

se asentó la Paz, el Régimen ha ido evolucionando de manera notable y positiva.

Cada uno de los ocho Gobiernos anteriores al que ahora Inicia su historia ha ido

alcanzando nuevas netas en todos los órdenes naciotales, sin que en ese

recorrido hará retrocesos. Con esta base de sabor positiva nacional emprende su

entre el nuevo Gobierno.

El porqué y el para que del cambio, pregunta filosófico - politica, nos lo ha

dado el Gobierno al :érmino de su primer Consejo de Ministros. Es una

declaración programática que le compromete a desempeñaria ante la nación. El

Gobierno ha de realizar la esperanza de la España de los años setenta, y se

propone alcanzar esa esperanza. Centraríamos esta esperanza nacional en tres

pantos fundamentales: desarrollo social, progreso económico y convivencia

política. Hay que señalar que para alcanzar esas tres metas no bastan la buena

voluntad y los afanes del Gobierno: hay que sumar a ello voluntades, que han de

ser las de todos, partiendo de «na inquebrantable unidad, orden y paz.

Se inicia ahora una nueva etapa con excelentes perspectivas. Con sacrificios no

olvidados hemos vencido las dificultades de los años cuarenta y se inició el

optimismo en la. década de los cincuenta, que abrió las realidades innegables de

la España de hoy. Gracias a aquella tenacidad y esfuerzos pasados, podemos

contemplar ahora el desarrollo del futuro. Entramos en un trayecto más fácil de

nuestra ruta nacional, pero aun dentro de esa mejoría nunca se progresa sin

esfuerzos, y este esfuerzo tiene que ser colectivo, y no sólo de los hombres del

nuevo Gobierno y de sus colaboradores. La tarea que ha de cumplir el nuevo

Gobierno, pues a ella se ha comprometido con su declaración programática, tendrá

más fácil realización porque hoy contamos con mayores medios y no luchamos

contra los elementos y la incomprensión exterior, ya que tenemos prestigio y

crédito internacionales.

Si a los regímenes políticos hemos de juzgarlos por sus frutos, y si con la

serenidad que nos dan los años transcurridos, hacemos el balance de lo

alcanzado, hemos de proclamar con nobleza el bien estar y el progreso de los

españoles alcanzado en estos treinta años de paz. Cada nuevo Gobierno, y el

actual hace el número nueve, ha superado conquistas anteriores. Lo mismo hará el

que ahora se estrena. Los hombres que se han incorporado se caracterizan por una

experiencia probada y contrastada en el ejercicio de las responsabilidades qué

ahora se les encomiendan.

 

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