El cambio de gobierno     
 
 La Vanguardia.    09/11/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

EL CAMBIO DE GOBIERNO

Un cambio de Gobierno supone siempre, siquiera por lo que respecta a los

estratos básicos del país, dos principales sucesos: la instauración de un

programa en el nivel administrativo y el nacimiento de una esperanza en el nivel

popular, con tanto más motivo cuanto la renovación ha alcanzado amplias zonas de

la Administración del Estado.

Ahora estamos en este paso y hemos de ver con toda honradez espiritual —con esa

«honesty», con esa honestidad Intelectual de los sajones, que entienden por ella

la consecuencia del propio pensamiento— si el programa adviene sólido y si

existe la esperanza.

Quizá convenga ya, al llegar a este punto, decir que el programa se esperaba

con una explicable Impaciencia. Y ha sido satisfecha porque ha sido no el de una

declaración general de principios, no la filosofía de un global pensamiento

político que aguarda la comunidad nacional, sino un programa: exactamente un

cartulario donde cabe esperar fundadamente respuestas claras que apunten a

soluciones concretas de los concretos problemas del pais. Para un Gobierno es

esencial poseer ese cartulario; en nuestro caso, decir con toda exactitud:

«Hasta aquí llegará el poder, allá empieza la libertad sin trabazones, los

derechos son esos exactamente, lo social va a alcanzar estos niveles, lo

económico ocurrirá así...» Con esa declaración es posible que la comunidad

nacional ensaye unos pasos, se decida a la andadura, porque en los pueblos hay

una Indecible capacidad de acción, de Imaginación y de esperanza.

¿También de esperanza? Ahí volvemos al principio. Mucha gente creerá, muchos

lectores creerán, que la esperanza es ya un artículo escaso, quizá por su venta

excesiva. Y sin embargo nosotros creemos que siempre son posibles unas

determinadas resurrecciones de la atención comunitaria. Pero a ello no se puede

aspirar sin que la oferta programática sea clara y, sobre todo, muy concreta.

Tal vez sea, ésta, la hora de decir que las retóricas se van pareciendo

demasiado entre sí y que los Gobiernos más dispares de los sistemas más

encontrados son capaces de enunciar unas Idénticas líneas de filosofía política

al margen del compromiso tangible. Pero la filosofía se convierte en lo que la

calle entiende y mide cuando se cataliza en un programa, en unos puntos de

actuación en los que debe decirse lo que se va a hacer exactamente y en qué

periodo de tiempo, además.

Con toda confianza, esperamos del Gobierno una actuación de este tipo. Se habla

en esta ocasión de un Gobierno homogéneo. A nivel de personas parece que as! es,

efectivamente.

Tras esa garantía de coherencia en la tarea, Elegará la definición diaria del

operar de ese Gobierno en los órdenes específicos de acción que al país

Interesan. Porque el país, y conviene no olvidarlo, presenta muchas cuestiones

que urge afrontar con decidida energía.

Tenemos la íntima certeza de que tal es el propósito del Gobierno y de todos los

hombres que se han Integrado en él. Sólo falta, pues, poner manos a 3a obra y

que los españoles sepan cómo va a ser abordada. Necesitamos saberlo los

españoles. Para ello nosotros nos permitimos recordar a todos los catalanes que

pasan a formar en el equipo de mando que una virtud de la tierra les obliga: la

virtud de la concreción, el principio de la acción práctica. De todos estos

catalanes no queremos decir hoy sino que esperamos el ejercicio de sus

virtualidades raciales, de las que, por lo demás, hemos tenido muy sólidas

afirmaciones. Proyectados a una tarea nacional, su quehacer adquirirá

dimensiones muy superiores. Se trata de una Incorporación extremadamente

significativa sobre la que hablaremos en otra ocasión, aparte la referencia que

hallará el lector en esta misma página. Las próximas semanas van a ser

Interesantes en todos estos aspectos. Durante ellas conoceremos al Gobierno. Sí;

no nos duelan las palabras: lo conoceremos. Ahora sabemos por dónde piensa

conducirnos. Entiéndase bien:

no entramos ya en el examen de cuál sea el camino sino que quedamos en la

confortadora esperanza de que lo hay. La empresa es grave y hermosa. Habremos de

seguirla con atención y apoyarla en cuanto lo merezca.

 

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