El problema de las expropiaciones de La Coruña. 
 Compaginar industrialización y justicia     
 
 Arriba.    20/02/1977.  Página: 20. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

El problema de las expropiaciones de La Coruña.

Compaginar industrialización y justicia.

Mientras la zozobra y \a tensión registradas estos últimos días en Meirama y As

Encrobas, allá por Ordenes, muy cerca de La Coruña, se encuentran en un incierto

pompas de espera, el centro de atención del conflicto planteado por la

expropiación forzosa de terrenos para dar paso a tos tiempos modernos de las

centrales térmicas, de Jas Industrias mineras, se ha fijado frente al edificio

social de Fuerzas eléctricas del Noroeste, S. A. (PENOSA). El próximo lunes día

21 se ha anunciado una nueva expropiación de terrenos por parte de la Empresa.

Nadie quiere arriesgarse a pronunciar un juicio, y hasta el Alcalde de Cerceda —

Ayuntamiento al que pertenecen los terrenos en los que están enclavado las

yacimientos fuentes de las discordias— tiene miedo: «Estoy entre la espada y la

pared —nos decía—. Mi gran miedo es que vuelva a ocurrir algún nuevo incidente.»

El problema es que fas vecinos no se niegan a vender; Pero quieren un mayor

precio por sus «térras» del que les ofrece la Empresa. ´«Estas tierras es lo

único que tenemos, y poco vate que nos den uno o dos millones por ellas; porque

con ese dinero, ¿qué podemor hacer? Ahora bien; si en vez de ciento cincuenta

mil pesetas, que es lo que se nos ofrece por «ferrado» (quinientos cuarenta

metros cuadrados), nos dieran doscientas cincuenta mil, no habría problemas.»

Así se resume la opinión de tos vecinos más moderados —un cincuenta por ciento

de los propietarios—, que aún no han llegado a un acuerdo con la Empresa. Frente

a esta postura se levanta otra mucho más radical: «No queremos dinero; sólo

queremos que nos dejen nuestras tierras, ya que es lo único que sabemos

trabajar: el campo. Este es nuestro campo, el de nuestros padres y el de

nuestros abuelos. Como verá, no puede tener ningún precio.»

En el filo de la problemática, Lignitos Meira y su director, Francisco Rosado,

intentan adoptar una postura conciliadora para tratar de limar las aspereza?, en

muchos casos muy difíciles de convencer. La Empresa justifica su acción

expropiadora argumentando que el yacimiento y la técnica supondrán para As

Encrobas y Weirama un gran beneficio, ya que serán creados 800 puestos de

trabajo directos y otros 1.500 de forma Indirecta, a través de las empresas

auxiliares y servicios.

Ese terruño auténtico de Galicia se resiste a perder, más que unas tierras, una

tradición de siglos. Pero la verdad es que también los siglos y los nuevos

tiempos dan paso a una nueva economía, a una nueva forma de aprovechar la

tierra. El proceso de industrialización gallego se ha puesto en marcha, ya a

través del lignito, ya en pos de la búsqueda de nuevas fórmulas de producción.

Muchas veces la dura realidad del progreso se impone —incluso a la fuerzaa la

cotidiana costumbre patriarcal de entono. Pero una casa debe quedar clara: que

tanto el progreso como la Industrialización no deben hacerse a golpe de

avasallamiento ni enarbolando los postulados paternalistas de las fuertes

Industrias. Todo tiene una justa medida y una equitativa distribución.

INTERINO

(La Coruña.)

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