El terrorismo, el comunismo y el separatismo no tienen nada que esperar  :   
 Declaraciones del ministro del Interior, don Manuel Fraga Iribarne. 
 ABC.    31/12/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

ABC. MIÉRCOLES 31 DE DICIEMBRE DE 1975.

ULTIMA HORA EN A B C

EL TERRORISMO, EL COMUNISMO Y EL SEPARATISMO NO TIENEN NADA QUE ESPERAR

Declaraciones del ministro del Interior, don Manuel Fraga Iribarne: «Ni el

terrorismo en todas sus formas, ni el comunismo internacional, ni el

separatismo, tienen nada que esperar. Las provocaciones del tipo que han

empezado a aflorar en sucesos como los de Guernica, o en declaraciones de

personáis, cuyas fórmulas fracasadas ya ha juzgado la Historia, no sólo no

ayudan a las causas legítimas que pretenden invocar, sino que, al crear

confusiones y justificada alarma, actúan como remora de las reformas aceptables,

y como tales deben ser rechazadas por quienes las desean de buena fe», ha

declarado el vicepresidente para Asuntos del Interior y ministro de la

Gobernación, señor Fraga Iribarne, a un redactor de Cifra.

DERECHO DE REUNIÓN.—A la pregunta de si «la declaración programática del nuevo

Gobierno, del 15 de diciembre pasado, hacía referencia a un ensanchamiento del

campo de las libertades públicas de los españoles, y si ello quiere decir que se

va a modificar de algún modo la política de reuniones», el señor Fraga responde:

«Ciertamente no se puede pensar en la adecuación del área de las libertades

ciudadanas sin decidirse a reformar la normativa vigente en materia de reuniones

y manjfestaciones, materia que en muestra Patria se rige por unas disposiciones

en parte arcaicas y en buena medida pensada para circunstancias sociopolíticas

de carácter extraordinario, afortunadamente superadas. En estos momentos estamos

procediendo al estudio de los criterios legales que permitan el juego espontáneo

y vital de las fuerzas sociales sin interferir en los derechos de Ios demás

ciudadanos sin menoscabar las exigencias de la comunidad nacional.»

ASOCIACIONES POLÍTICAS. — Sobre el vigente Estatuto de asociaciones políticas,

acerca del que, a lo largo del último año, no han faltado grupos de españoles

que manifestaron su disconformidad por entender que era estrecho, llegando

algunas a antomarginarse de la actuación política por esta cansa, el periodista

inquirió del ministro «si tiene el Gobierno en consideración este problema».

La respuesta del ministro fue la siguiente: «El Gobierno, que siguiendo las

directrices del primer mensaje de la Corona está vivamente interesado en

promover la participación de todos los españoles en la cosa pública, está

dispuesto a afrontar con prontitud las reformas imprescindibles para que todos

los ciudadanos y grupos que estén dispuestos a actuar politicamente según las

pautas constitucionales puedan ejercitar asociadamente sus derechos políticos

dentro de la legalidad. Y mientras se estudian las modificaciones legajes

oportunas ha comenzado a interpretar las reglas vigentes con un espíritu amplio,

acorde con su declaración programática.»

«INGENIERÍA Y NO RIADA».—Sobre Ja constitución y actuación, a lo largo fie los

últimos días, de ciertos grupos políticos que lo hacen sin acogerse a ninguno de

los cauces legales establecidos, preguntó el informador «si ello quiere decir

que el Gobierno autoriza su funcionamiento», el señor Fraga dio la siguiente

respuesta: «El Gobierno, ya lo he dicho, está decidido a ampliar sustancialmente

el campo de luego político, de forma que nadie pueda oponer reparos serios a su

participación.

Pero como vivimos y queremos seguir viviendo en un Estado de Derecho, esta

ampliación requerirá unos determinados cambios en la legislación. Entretanto,

insisto, el Gobierno se propone aplicar las disposiciones vigentes con criterios

flexibles, pero faltaría a un elemental deber de honestidad para con mis

conciudadanos si, por una preocupación de imagen, pretendiera ocultarles que de

la flexibilidad con que vamos a aplicar las normas legales sobre asociación

ilícita y propaganda ilegal, ni el terrorismo en todas sus formas, ni el

comunismo internacional ni el separatismo tienen nada que esperar.

Las provocaciones de! tipo que han empezado a aflorar en sucesos como los de

Guernica o en declaraciones de personas cuyas fórmulas fracasadas ya ha juzgado

la Historia no sólo no ayudan a las causas legitimas que pretenden invocar, sino

que al crear confusiones y justificada alarma actúan como remora de las reformas

aceptables, y como tales deben ser rechazadas por quienes las desean de buena

fe.»

El ministro concluyó la entrevista con las siguientes palabras: «Yo estoy

firmemente convencido de que la sociedad española necesita un importante

ensanchamiento de sus cauces de participación política. Pero ese ensanchamiento

hemos de lograrlo comenzando, desde ya, una seria, labor de ingeniería política

y nunca por el procedimiento de la riada.»

 

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