Ministro de Justicia. 
 España necesita en estos momentos de todos los españoles     
 
 Informaciones.    23/12/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

MINISTRO DE JUSTICIA:

"ESPAÑA NECESITA EN ESTOS MOMENTOS DE TODOS LOS ESPAÑOLES"

MADRID, 23. (INFORMACIONES.)

YO puedo asegurar que no habrá dificultades ni forma alguna de coacción que

obliguen al Gobierno a hacer lo que no tiene, lo que no debe hacer, o a hacer lo

hacedero a destiempo; ni dificultades ni coacción alguna que impidan al Gobierno

hacer a su tiempo lo que hay que hacer, lo que tiene que ser hecho», dijo el

ministro de Justicia, don Antonio Garrigues, en la toma de posesión de los altos

cargos de su Departamento.

Juraron su cargo don Marcelino Cabanas, nuevo subsecretario, y don Pedro

Aragonesas, nuevo secretario general técnico. El nuevo director general de

Asuntos Eclesiásticos, don Eduardo de Zulueta y Dato, no pudo tomar posesión en

este acto por hallarse ausente de España.

«España —dijo el ministro— necesita en estos momentos de todos los españoles. No

que pretendamos el imposible de que todos concuerden sobre una misma política,

pero si en detener la pendulación que derribe en cada movimiento lo ya

construido; la violencia, con su terrible y necia esterilidad y, en suma, todo

lo que atente a la convivencia pacifica de todos los españoles, con la sola

excepción de los inasimilables por -propia marginación.»

LA LEGITIMIDAD

A continuación, señaló el señor Garrigues que «no es fácil, ni lo ha sido nunca

históricamente, el tránsito de un poder personal a otro institucionalizado, pero

es necesario, absolutamente necesario, y todo lo que es necesario es también

posible. La legitimidad del Régimen y de la Monarquía con la que se inicia, como

dice el mensaje del Rey, una nueva etapa de la historia de España, tiene que

considerarse incuestionab1e. Históricamente, la mayoría de los regímenes nacen

de hechos o actos muchos de ellos gravemente conflictivos.

Si aceptase —prosiguió el ministro— que la legitimidad tiene que someterse a

cada generación, como éstas cambian cinco o seis veces a lo largo de cada siglo,

él concepto mismo de legitimidad se desvanecería. El Ejército es la salvaguardia

de esta legitimidad, que tiene que quedar fuera de cuestión.»

REVANCHISMO

Más adelante el ministro dijo: «No hay nada más negativo que el concepto de

revanchismo si no fuera el de querer hacer perdurar, fuera de tiempo, la

diferenciación entre vencedores y vencidos. La unidad nacional tiene que ser

restablecida porque, como está escrito, "el reino dividido perecerá". Nada se

puede edificar sobre la división crónica de un país. Las "dos Españas´ son la no

España. Pero se trata de un proceso lento, como son todos los de maduración, en

el que se opera sobre heridas abiertas, en el que ya el régimen de Franco puso

las primeras piedras y que la Monarquía quiere llevar inexorablemente a término

y culminación, habiéndose proclamado, como se ha proclamado don Juan Carlos I el

Rey de todos los españoles. Los peligros de este proceso con que el Gobierno se

enfrenta resueltamente son tanto la pusilanimidad y la indecisión como la

impaciencia y la precipitación.»

Por último, el ministro de Justicia dijo: «En lo que afecta a las misiones

especificas de este Ministerio, quiero declarar que las esperanzas en él

puestas, en lo que tengan de legitimas y no de demagógicas o de pura

manipulación política, no quedarán defraudadas. Para que haya un Estado de

Derecho no basta que haya leyes y que éstas se hagan cumplir. Lo que

verdaderamente importa es que las leyes eean justas, humanamente justas, que es

lo que realmente legitima un sistema político. Esta tiene que ser la misión del

Ministerio de Justicia.

 

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