Autor: Cortés-Cavanillas, Julián (ARGOS). 
   El primer Gobierno de Su Majestad     
 
 ABC.    12/12/1975.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

ABC.

A VUELA PLUMA

EL PRIMER GOBIERNO DE SU MAJESTAD

Va está en pie el primer Gobierno del posfranquismo, o sea, el primer Gobierno

constitucional de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I. ¿Era éste el equipo que,

más o menos, esperaba una gran mayoría de la opinión pública? Salvo ligeros

lunares —que acaso no han sido posible borrar—, yo creo que responde a la

conveniencia política de la hora que vivimos y a la mezcla de prudencia y

audacia con que hay que imprimir los primeros pasos del nuevo periodo histórico

que représenla la Monarquía en tu andadura de normalización jurídica y

democrática. Don Carlos Arias Navarro ha realizado, objetivamente, su pulcro

propósito de formar un Gobierno a la altura de las circunstancias y que responda

a las necesidades urgentes de ciertos problemas qué no admiten demora, como son

los económicos, los internacionales y la exigencia del riguroso mantenimiento

del orden público y de la paz nacional.

Todo lo demás habrá de darse paso a paso, por añadidura, como la reestructura

administrativa y la reforma constitucional, abarcando en ella, y con ella, todos

¡os órdenes que convenga revisar para el fortalecimiento de un Estado moderno

dentro del marco de una Monarquía, ,no menos moderna, en el cumplimiento de sus

fines de justicia, paz y concordia. Con el nuevo Gobierno, José María de

Areilza, como ministro de Asuntos Exteriores, ofrece una Imagen activa y

acreditada en los países claves del mundo. Con Manuel Fraga, en Gobernación, se

manifestará un político nato, inteligente, enérgico, y esperamos que prudente

en"el cumplimiento de una misión nada fácil. Con Martín Gamero, en Información y

Turismo, se mostrará un talento y un talante siempre diplomático y siempre

eficaz, con amplia experiencia en los temas de su cartera,

No caben en estas breves líneas todas tai semblanzas ministeriales, a través de

mi propio lente. Debo simplemente señalar con gran esperanza, en la realizadon

de sus respectivas funciones, a hombres, todavía jóvenes, como Alfonso Osorio,

Leopoldo Calvo-Sotelo, Villa Mir, Adolfo Suarez, Martín Villa y Robles Piquer.

De Antonio Garrigues y Diaz-Cañabate hay que decir que poeta veces un apellido

tan Insigne en el orden jurídico ha tenido encaje muí perfecto y de mayor

garantió que la que ofrece en el Ministerio de Justicia quien fue embajador

inolvidable en Washington y en la Santa Sede. Sólo me queda añadir que Dios le

sea propicio al primer Gobierno de Su Majestad.—ARGOS.

 

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