Autor: Cuadra Fernández, Bonifacio de la. 
 Antes de mañana no habrá Gobierno. 
 Renuncias a ser ministro: sin precedente en la historia del régimen     
 
 El País.    06/07/1976.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 21. 

POLÍTICA

EL PAÍS, martes 6 de julio de 1976

Antes de mañana no habrá Gobierno

Renuncias a ser ministro: sin precedente en la historia del régimen

BONIFACIO DE LA CUADRA

Existe una gran confusión entre la clase política ante la renuncia, formulada

por varios miembros del anterior Gabinete, a formar parte del nuevo Gobierno que

presidirá Adolfo Suárez. La renuncia a ser ministro, casi sin precedentes en la

historia del régimen, parece evidenciar cierta anormalidad en la gestación y

desenlace de la crisis iniciada con el cese de Carlos Arias y asegura

dificultades para la formación del nuevo Gabinete que, según fuentes solventes,

no se conocerá hasta mañana, como más pronto.

La creencia generalizada de que la crisis desembocaría en un Gobierno Areilza,

en el que permanecerían los miembros más reformistas del Gobierno Arias, con

entrada de sectores próximos o incluso pertenecientes a la oposición

democrática, hizo mayor la sorpresa producida el sábado por la designación de

Adolfo Suárez. De ese desenlace imprevisto parecen derivarse las dificultades

surgidas ayer para la formación del nuevo Gobierno.

La gestación de este cambio sobre los presupuestos previstos por la clase

politica se produjo en la reunión del Consejo del Reino celebrada el viernes por

la tarde. Según se ha informado a EL PAÍS en fuentes que merecen toda

credibilidad, en el transcurso de la citada reunión del alto órgano consultivo,

el presidente, Torcuata Fernández-Miranda, puso sobre la mesa el nombre de José

María dé Areilza, que fue rechazado por numerosos consejeros, quienes se

extendieron, en un amplio debate, sobre la inconveniencia de que la citada

personalidad política pudiera ponerse al frente del Gobierno.

Según las mismas fuentes, poco antes de terminar la Citada reunión el señor

Fernández-Miranda, al convocar a los miembros del Consejo del Reino para la

sesión del día siguiente, les indicó que fueran pensando sobre un nuevo nombre:

Adolfo Suárez.

Por otra parte y según otras informaciones llegadas a EL PAÍS, igualmente de

entera solvencia, el Consejo del Reino, además de elaborar la terna integrada

por Gregorio López Bravo, Federico Silva y Adolfo Suárez, redactó una nota o

consejo dirigido al Rey, cuyos dos puntos esenciales eran" los siguientes: en

primer lugar, que en la declaración del Gobierno se efectúe una exclusión

tajante del Partido Comunista, y en segundo lugar, que en la formación del nuevo

Gobierno se tuvieran en cuenta las tendencias representadas por los miembros de

la terna que no resultaran elegidos presidente (López Bravo y Silva Muñoz).

Asimismo, las últimas fuentes indicadas informaron que los patrocinadores de la

inclusión del señor López Bravo en la terna para presidente fueron los

consejeros vinculados a la familia Oriol (los

señores Oriol y Urquijo, Oriol Ybarra y Miguel Primo de Rivera), mientras que a

Federico Silva Muñoz lo propuso José Antonio Girón y a Adolfo Suárez el propio

presidente del Consejo del Reino, señor Fernández-Miranda.

Renuncias

Frente a la creencia de que los ministros más liberales y reformistas serian los

que con más seguridad continuarían al frente de sus carteras —desde una primera

interpretación de la crisis, como impulso a la reforma, nc suficientemente

potenciada por Arias—, ayer se produjo la sorpresa de las renuncias categóricas

de los hasta ahora miembros del Gobierno, Manuel Fraga, José María de Areilza

(en principio, parecía que ambos ministros iban a emitir un comunicado sobre su

posición, que finalmente no se produjo), Antonio Garrigues, Carlos Robles Piquer

y Adolfo Martín Gamero. Hasta última hora de ayer no había seguridad de si

también renunciaba Leopoldo Calvo-Sotelo, quien —según Europa Press estará a las

órdenes del Rey.

La renuncia de Fraga fue rotunda desde el primer momento.´El vicepresidente para

Asuntos del Interior y ministro de la Gobernación manifestó a sus colaboradores

que se dedicaría durante dos meses a un descanso total —«sin declaraciones, para

que no me califiquen de resentido», dijo— y después decidiría lo quedaría (el

señor Fraga, por lo pronto, ha solicitado su reingreso en la cátedra y en el

cuerpo de letrados de las Cortes). A pesar de que, al parecer, el Rey le llamó

por teléfono en la mañana de ayer para rogarle que continuara, Manuel Fraga

anunció a sus colaboradores qué su propósito es firme. «Una cosa es que parezca

un guardia civil —manifestó— y otra es que lo sea.»

En cuanto a Areilza, se sabe que también fue llamado a La Zarzuela y, como

consecuencia de esto, circuló en medios políticos que el conde de Motrico

pondría como condiciones para continuar, determinadas precisiones en la

declaración programática del Gobierno. El señor Areilza desmintió más tarde

estos hechos y calificó de maniobra de mala fe las informaciones sobre una

posible reconsideración de su postura.

Al parecer, todos los ministros que han decidido no seguir al frente de sus

respectivos departamentos han dirigido una carta de dimisión al presidente

Suárez.

A las mencionadas renuncias se unió la de Pío Cabanillas, a quien en casi todas

las listas se daba como seguro ministro de Justicia. El señor Cabanillas almorzó

ayer, en el restaurante Jockey, con Manuel Fraga. En el mismo restaurante

almorzó otro de los ministrabíes, José María López de Letona, quien aseguró no

saber nada del tema.

Por su parte, Federico Silva, líder de Unión Democrática Española (UDE),

asociación que, junto con Unión del Pueblo Español (UDPE), parecía que iba a

nutrir el mayor número de puestos en el nuevo Gobierno, desmintió que fuera a

hacerse cargo de Asuntos Exteriores o Gobernación, como se le atribuía, así como

de ninguna otra cartera en el nuevo Gobierno. El señor Silva reafirmó su

propósito de dedicarse a formar, un gran partido político y de no participar en

el Gobierno Suárez. La comisión gestora de UDE decidió ayer quedar a la espera

de los acontecimientos. Virgilio Oñate renunció continuar en el Gobierno.

La comisión permanente del Grupo Regianalista que preside Laureano López Rodó,

ha pedido que en el Gabinete estén convenientemente representadas las regiones

españolas. No ha manifestado su rechazo a las carteras que eventualmente

pudieran ofrecérsele. Sin embargo, fuentes bien informadas han declarado a EL

PAÍS que es poco verosímil que en un Gobierno presidido por Adolfo Suárez figure

López Rodó, aunque sí podrían hacerlo otras personalidades de su grupo.

Por su parte, José Solís ha declarado a Cifra que está siempre a la orden, y

aunque ha manifestado que tiene sus asuntos privados un poco desatendidos, de

sus palabras se deduce que está disponible para seguir. Parece poco probable,

sin embargo, que sea confirmado.

Consultas

Mientras tanto, el presidente Suárez inició ayer sus consultas para la formación

del nuevo Gobierno. Por la mañana permaneció en su despacho de Secretaría

General —Adolfo Suárez no ocupó todavía la sede de la Presidencia, en Castellana

3—.acompañado de los ministros Rodolfo Martín Villa y Alfonso Osorio, así como

de su colaborador Eduardo Navarro.

Durante todo el día circularon numerosos rumores y listas sobre la composición

del nuevo Gobierno. Al término de la jornada, parecía confirmarse la

continuación del vicepresidente para Asuntos de la Defensa, teniente general De

Santiago, así como de los tres ministros militares, si,bien se admitía la

posibilidad de que el teniente generar Vega pudiera ocupar la cartera de

Ejército, y un general del Aire sustituyera a Franco Iribarnegaráy.

Martín Villa pasaría a Trabajo, acumulando Relaciones Sindicales, y Osorio

permanecería en Presidencia, a la que añadiría la Secretaría General. También

continuarían´en sus respectivas carteras de Vivienda e Industria, Lozano Vicente

y Pérez de Bricio.

Las carteras para las que más insistentemente circulan nuevos nombres son las

siguientes: Educación y Ciencia: Meilán, Sancho Rof o Federico Mayor;

Agricultura: Abril Martorell; Justicia: Jorge

Jordaná; Comercio: José Liado; Información y Turismo: Fernández Sordo, Orbe Cano

o Ansón;

Hacienda: Martínez Esteruelas.

En cualquier caso, parece que se tratará de un Gobierno integrado por hombres

jóvenes y para cuya formación el señor Suárez pretende mantener contactos con

personalidades de la.oposición democrática.

Al parecer, algunos asesores del nuevo presidente han puesto de manifiesto la

conveniencia, cara al necesario plan de austeridad económica que ponga coto a la

inflación, de efectuar un pacto con algunos sectores de oposición, para´que tal

plan pueda realizarse normalmente. De acuerdo con las informaciones recibidas en

EL PAÍS —y dé las que se informa en otro lugar de este número—, el presidente

Suárez ha considerado como muy interesantes tales contactos.

Pag 8

 

< Volver