Autor: Prieto, Joaquín. 
 De los rumores sobre Areilza a la renuncia del Partido Popular. 
 Con graves dificultades se cerró la crisis de gobierno     
 
 El País.    08/07/1976.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

ELPAIS jueves 8 de julio de 1976

POLÍTICA

De los rumores sobre Areilza a la renuncia del Partido Popular

Con graves dificultades se cerró la crisis de Gobierno

JOAQUÍN PRIETO

Junto a la gran actividad desplegada ayer por el presidente del Gobierno, Adolfo

Suárez, para la formación del Gobierno —y que comenzó con un temprano despacho

con el Rey, a las ocho y media de la mañana—, los hechos políticos más

significativos de la jornada se centraron en los aledaños de la crisis.

Personas y fuerzas políticas que estuvieron cerca del poder no entraron

finalmente en el Gobierno, y ello

es un dato importante a la hora de juzgar las fuerzas que apoyan el Gabinete y

las que han preferido, pese a las presiones ejercidas, mantenerse al margen del

mismo.

Tras su intensa actividad matinal, el presidente abandonó el edificio de

Castellana, 3, a las tres y cuarto de la tarde, con la lista del Gobierno casi

concluida. Los periodistas le preguntaron si había ya equipo definitivamente

formado y contestó: «No, aún no hay nuevo Gobierno». Interrogado sobre cuándo se

sabría su composición definitiva, respondió: «Muy pronto, muy pronto. No os

preocupéis».

A última hora de la mañana comenzó a circular el rumor de que se estaba

intentando una última gestión cerca del señor Areilza, a fin de incorporarle´al

Gobierno como vicepresidente sin cartera, encargado llegaba a precisar el rumor—

dé «los contactos con la oposición». A la hora de cerrar esta información no era

posible ofrecer una explicación completa de lo ocurrido. Sin embargo, fuentes

dignas de crédito confirmaron a EL PAÍS la existencia de presiones para incluir

al conde de Motrico en el Gobierno, pero su actitud se mantuvo en la linea

expresada en días anteriores. Por otra parte, el presunto encargo que se le

haría al señor Areilza, caso de que aceptara formar parte del Gobierno, se

considera un fleco más del rumor.

Por la tarde, el presidente se incorporó al despacho poco después de las siete

de la tarde. Con una lista de Gobierno casi cerrada y en circulación por los

teletipos de las agencias informativas, comenzaron a surgir nuevas dificultades.

El profesor Garda de Enterria, citado en una de dichas listas como ministro de

Educación y Ciencia, declinó la distinción y sugirió el nombre de Aurelio

Menéndez, catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Autónoma. Este

nombre pasó de inmediato a las listas.

Por otra parte, cuando ya caía la tarde y se pensaba en una comunicación

inmediata del resultado de las gestiones, el señor Fuentes Quintana declinaba el

ofrecimiento de la cartera de Comercio. Por si todo esto fuera poco, la agencia

Europa Press informaba de que algunas de las personas que acudían a Presidencia

del Gobierno no habían sido llamadas por el primer ministro ni por ninguna otra

personalidad; «podría tratarse de bromas lamentables», añadía la agencia.

Las condiciones del Partido Popular

Entre las negativas a formar parte del Gabinete cabe destacar la del Partido

Popular, dado que algunos de sus dirigentes aparecían en las listas consideradas

como solventes la madrugada anterior. Dicho partido —integrado por grupos como

Tácito e Izquierda Demócrata Cristiana —afirmó ayer, por medio de su

secretariado, que «cualquier opción individual es estrictamente personal y al

margen del partido».

Según ha podido saber EL PAÍS, dicha organización había establecido una serie de

cuestiones como base de cualquier posible negociación, que habría de llevarse,

además, a nivel de fuerzas políticas y no de personas. Estos puntos eran los

siguientes:

— Amnistía, con exclusión de los delitos de sangre, e inmediata reforma de la

legislación penal y procesal en lo que se refiere a estos últimos, con el fin de

remitirlos a la jurisdicción ordinaria.

— Procedimiento concreto y calendario para la reforma, incluyendo un referéndum

prospectivo que desemboque en elecciones generales.

— Paquete de medidas económicas, por vía de decreto-ley.

— Suscripción de un pacto en torno al resultado de estas negociaciones.

Según las fuentes consultadas por EL PAÍS, esta base de negociación no fue

aceptada. Parece que se consideró que no había tiempo para tratarlo. En

consecuencia, el Partido Popular no ha entrado a formar parte del. Gobierno. Por

otra parte, las mismas fuentes han desmentido que se dejara en libertad a los

miembros del mismo respecto a la actitud a adoptar sobre la entrada o no entrada

en el Gabinete. Ambos datos invitan a pensar en un problema en el seno del

partido, puesto que algunos de sus promotores están incluidos en la lista

gubernamental. ´

En él caso concreto del señor Alvarez de Miranda, declaró a la agencia Cifra

que«sólo aceptaría formar parte de un Gabinete en un marco de pluralismo

democrático, donde existiera un auténtico juego de partidos y en el que el

Gobierno estuviera formado por los partidos políticos sin exclusión, y no por

nombres».

Postura de los fraguistas

Por su parte, Reforma Democrática —el partido que reconoce como líder al señor

Fraga Iribarne— ha hecho público un comunicado en el que se ratifica en la vía

reformista hacia la democracia, «por entender que es el procedimiento que más

conviene a los intereses generales del pueblo español, y advierte una vez más

que cualquier desviación o retraso en el proceso de una auténtica reforma puede

precipitar otras fórmulas que pongan en peligro el logro, pacífico de un Estado

democrático».

«Sin detrimento de su actividad ideológica y organizativa —continua el

comunicado— Reforma Democrática decide posponer la tramitación formal para

acogerse a la legislación vigente a la espera de valorar la nueva situación

política». A continuación, reconoce la gestión de los ministros reformistas

dimisionarios, y se ofrece a todos los grupos políticos de centro, en orden a la

inmediata consecución de la unidad.

Los señores Fraga, Areilza, y Garrigues mantuvieron una entrevista en la mañana

de ayer, casi al mismo tiempo de que surgieran los rumores sobre una presunta

aceptación por el segundo de un puesto en el nuevo Gobierno. Antonio Garrigues,

ex ministro de Justicia, declaró a Logos que sólo había sido un cambio de

impresiones. Con la particularidad de que les une la afinidad de posiciones

mantenidas en el Gobierno cesante, en tanto que ministros reformistas.

 

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