Autor: Valverde, Alberto. 
 El nuevo Gobierno: Repercusiones. 
 Nueva York: Un Gobierno "relativamente liberal"     
 
 Informaciones.    08/07/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

El nuevo Gobierno: Repercusiones

Nueva York: UN GOBIERNO RELATIVAMENTE LIBERAL

Por Alberto VALVERDI

NUEVA YORK

MUCHAS de las dudas que el nombramiento de don Adolfo Suárez había provocado en

los círculos políticos y periodísticos de los Estados Unidos se esfumaron ayer

con el anuncio de su primer Gobierno, .al que la Prensa norteamericana de esta

mañana describe como «joven, de orientación relativamente liberal y formado en

su mayoi Darte de demócratas cristianos conservadores v moderados».

El segundo Gobierno de la Monarquía no incluye «personalidades relevantes» —dice

el «New York Times.—, pero se piensa que llevará adelante el programa reformista

bajo el compromiso de «preparar el país para las elecciones legislativas de la

próxima primavera, y de instaurar la democracia en España en los próximos meses»

Los comentarios norteamericanos destacan el proclamado carácter Joven y liberal

de los ministros de Asuntos Exteriores, don Marcelino Oreja, y de Gobernación,

don Rodolfo Martin Villa, dos pilares sobre los que se puede basar la

orientación de un Gabinete que, sólo superando enormes obstáculos, ha conseguido

formar el nuevo primer .ministro.

Se resalta también la ausencia en el mismo de personalidades-destacadas o

directamente vinculadas al Opus Dei, hecho que el «New York Times» interpreta

como un gesto deliberado de don Adolfo Suárez para rechazar las insinuaciones

sobre el papel que este instituto religioso habría desepeñado en la crisis que

probocó el cese del señor Arias Navarro

ALIVIO EN LA CASA BLANCA

En el Gabínete se nota también la ausencia de personalidades de partido, lo que

según las interpretaciones que se escuchan en Washington. denotaría la firme

voluntad de don´ Juan Carlos de separar la primera fase del programa de reforma

de la postenor del Juego democrático —que se espera tras la realización de las,

primeras elecciones— propiamente dicho

A nivel oficial los portavoces del Departamento de Estado y de la Casa Blanca

continuaron ayer insistiendo en éu tradicional postura de «no comment». No

obstante en algunos círculos próximos a ambos pudo apreciarse .un ligero alivio

tras la aparente superación de la crisis Inmediata producida por el abandono

del-sector liberal y reformista del «establishiment. español del carro

presidencial en cierto modo inspirado por . el Monarca

PELIGRO DE ALTA TENSIÓN

Según estos circulos, la formación de este nuevo Gobierno indicarla el deseo

decidido de don Juan Carlos de dar una imagen Joven independiente v moderna a la

base, modular de su estrategia. En tal sentido, nadie des Gabinete parece

identificado claramente con un partido político. pese a que el ala más

conservadora de la Democracía Cristiana ha colocado vanas personas en puestos

clames del Gobierno.

El señor H e n r y Ginrger corresponsal del «New York Times» en la Península

ibérica destaca en su crónica de esta mañana el esfuerzo de última hora ante el

Rey realizado por el grupo reformista de don José María de Areilza y del señor

Fraga para Impedir la configuración de un ´Gabinete presidido por don Adolfo

Suárez. Según un presunto «memorándum» de este sector político, enviado ayer

mismo aj Monarca un nuevo Gobierno bajo 1a dirección del ex ministro del

Movimiento tendría escaso crédito y prestigio, tanto ante el país como con la

oposición, y podría llegar » convertirse en un peligro directo para la más alta

institución Sin embargo, el Monarca ha optado por seguir adelante en sus

propósitos

Pese al escaso apoyo y crédito que don Adolfo Suárez ha obtenido en sectores de

oposición, tanto Intra como extramuros, la Prensa norteamericana resalta el

monumental esfuerzo del presidente del Gobierno para hacer partícipes de sus

Intenciones a determinados grupos de oposición, que, según e! «Washington Post»,

abarcarían al Partido Comunista, y según el «New York Times», a los

nacionalistas vascos y catalanes. A éstos, el primer ministro habría realizado

promesas concretas de autonomía a cambio de su colaboración y apoyo; a los

comunistas, su próxima" legalización, incluso antes de las elecciones de marzo

El anuncio del nuevo Gobierno puede provocar,-en este sentido, un cambio de tono

en las interpretaciones de tos analistas norteamericanos. Ayer, el influyente

«Christian Science Monitor», de Boston, en el primer editorial publicado sobre

la crisis española, era particularmente pesimista sobre la elección ae clon

Adolfo Suárez como primer ministro, y. sin grandes reparos, sugería "su

sustitución a favor «de un hombre qu« consigna mayor apoyo liberal». Hoy sin

embargo el «Times» neoyorquino habla en su información de las actitudes

abiertamente liberales» de algunos de los componentes del nuevo Gobierno y del

anunciado deseo de don Adolfo Suárez de continuar con una política de

«transición pacífica.

8 de julio de 1976

 

< Volver