Autor: López Sancho, Lorenzo (ISIDRO). 
   Declaración de principios, no programa     
 
 ABC.    18/07/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

DOMINGO 18 DE JULIO DE 1976.

planetario

DECORACIÓN DE PRINCIPIOS, NO PROGRAMA

Laboriosísimamente, el Gobierno ha redactado y dado a conocer a un país

expectante una declaración sobre los principios a que pretenderá ajustar su

acción política. Una declaración de principios no es un programa. El Gobierno no

ha formulado todavía su programa.

Sobre los principios esbozados en los doce puntos de su declaración de ayer es

posible concretar un programa muy avanzado, un programa conservador, un programa

reaccionario. Se abre, pues, ante esta declaración el período de las gestiones,

de las presiones, de las coaliciones, de las negociaciones en un campo de juego

político menos angosto aue el que existía al Iniciarse la crisis. Como éste es

un país eminentemente futbolero, ya que durante cuatro décadas las divergencias

de opinión estuvieron circunscritas a ¿los problemas que planteaban los

arbitros, los oriundos y los torneos de Liga y Copa, todos sabemos que en un

campo ancho se puede practicar el cerrojo lo mismo que en un campo estrecho,

aunque, naturalmente, en éste sea más fácil

Tiene el cerrojo político español su Benito Díaz, su maestro del mareaje, del

juego duro, digno de aquel veterano que durante algunos anos hizo poco menos que

inexpugnable el campo de la Real Sociedad.

Bastara un poco de cierre de líneas, de retranqueo político, para que campos de

suyo estrechos como las Cortes, el Consejo Nacional y el Consejo del Reino

resulten inexpugnables a los equipos reformistas. No digamos, a los equipos de

la oposición. Esos, como de momento el Real Madrid, tienen prohibido jugar en su

campo los partidos más trascendentales.

De manera -que. de momento, hemos avanzado muy poquito. Se recordaba aquí hace

un par de días a ese eran teórico que es Althuser y a su terminología. Vuelve a

ser aplicable a nuestra situación política. La declaración del Gobierno no es

una declaración programática. Es una «teoría descriptiva del Estado> al que se

quiere llegar. Y si apretamos más, una descriptiva sumamente superficial, apenas

un esbozo.

Para que la declaración fuera realmente un programa tendría que explicitar los

temas fundamentales, sólo esbozados. Tal y como se nos ha ofrecido, esta teoría

descriptiva equivale al pistoletazo del juez de salidas, comparación oportuna ya

que han comenzado los Juegos Olímpicos. Bajo unas reglas de voluntaria vaguedad,

toman la salida los grupos bunkerianos, los gubernamentales, los del despecho T

los de oposición para intentar concretar una teoría del futuro Estado, esa

descriptiva provisional en la que hay muchas buenas intenciones en cuanto a las

metas y ninguna concreción en cuanto a los métodos.

Y según los métodos, uno u otro será el definitivo Estado. La inexistencia de

partidos es el origen de esta inexistencia de verdadero programa. Suárez, como

Miljamc, necesita un tiempo para convertir a sus «muchachos» en un equipo. Otra

cosa sería que los equipos hubieran precedido a la existencia del Gobierno. En

cuanto a la amnistía, e», según diría W. Fernández Florez, un «vicegol». Vamos a

ver en qué palo rebota.—Lorenzo LÓPEZ SANCHO.

 

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