Autor: Booz, Jakin. 
   Masonería y política     
 
 ABC.    15/05/1960.  Página: 95. Páginas: 2. Párrafos: 22. 

MASONERÍA Y POLÍTICA

Por JAKIN BOOZ

"El Español" de ayer publicaba con este mismo título el siguiente artículo, reproducido del diario "Arriba":

"Pretende la masonería presentarse ante la historia como una sociedad filantrópica, de carácter filosófico, totalmente apolítica, y aún ha 11egado en algunas partas a proclamarse eminentemente religiosa, como ha ocurrido en estos últimos días en la República Dominicana, en el diario "El Caribe", en el que se viene haciendo por significados masones una apología do la secta.

Aun reconociendo que la secta reviste en cada nación características propias y que hay masonerías, como la inglesa y la holandesa, .que por estar constituidas en gran parte por protestantes no presentan las características profundamente ateas, como sucede en las otras masonerías continentales, todas, ellas, y pese a sus declaraciones, son esencialmente políticas y persiguen fines políticos,, la mayor parte de las veces inconfesables.

Es verdad que recientemente recogió la Prensa universal el entredicho en que la masonería de Santo Domingo ha sido puesta por la masonería de las otras naciones de Centro América, por la adhesión hasta ahora mantenida hacia sus gobernantes, pero no es menos, como en el mismo periódico "El Caribe" replica el padre Ricardo Velasco, que eso no ha ocurrido siempre, pues nos recuerda que una de las felicitaciones primeras que el presidente Calles, de Méjico, recibió durante su persecución de la Iglesia, Católica fue la de la masonería dominicana, y que recientemente, en la primera reunión masónica celebrada en el gran templo masónico de La Habaria, después del triunfo del castrismo en Cuba, su gran maestre hizo público "que los ideales de la masonería eran los mismos ideales de la revolución", lo que no sólo desmiente la tesis de que la masonería esté reñida con la política, sostenida por los masones dominicanos, sino que nos permite afirmar una vez más que la secta es eminentemente política, y que como tal opera.

Las razones de esta preocupación de la masonería de mostrarse como apolítica e Incluso presentarse como religiosa, son harto explicables, pues constituyendo una minoría que maquina y conspira secretamente contra los intereses y los sentimientos de la mayoría de la nación y que obra por encima de los partidos políticos y aun contra ellos, perdería su eficacia si ello tomara estado público. De aquí su empeño en ocultar su extraña política.

Sentado lo hipócrita y falso de su presentación y lo innoble y condenable de su actuación, hemos de reconocer la diferencia de juicio que forzosamente tiene que existir entre aquellos para los que la masonería constituye un instrumento eficaz de su servicio y los que son sujetos pasivos de sus ataques y maquinaciones.

La masonería ha venido a ser en el orden político para algnos países, como ocurre en Inglaterra, un totalitarismo masónico, pues, habiéndose apoderado la masonería de los puestos clave de la política y de la Administración, y no pudiéndose en la práctica alcanzar ningún puesto preeminente en la Gran Bretaña por quien no esté dentro de la disciplina masónica, y siendo el soberano el gran maestre de su masonería, basta el golpe dé mallete de su supremo consejo para que se imponga la unidad en los problemas más arduos. Así, la masonería, que es destructiva para otros países, es elemento totalitario secreto y constructivo para la nación inglesa.

Mas volvamos al campo de experiencias de la masonería en nuestra Patria. Si en este orden despojáramos a la masonería de sus actuaciones políticas y ateas perseguidoras tíe la fe, la dejaríamos sin historia, totalmente, vacía; ni filosofía ni altruismo ni beneficencia aparecen por ningún lado Nace en nuestra nación como un instrumento de traición al servicio del extranjero, y enraiza en lo político a través de las revueltas y de las revoluciones del siglo pasado para constituir su propio nervio. Inspira y preside durante más de medio siglo al partido progresista español,, en el que una gran mayoría de sus miembros pertenece a las logias, y cuyos principales personajes han caído en sus exilios en el extranjero bajo la disciplina de las logias extrañas. No se trata de un misterio, ni materia secreta, ya que aparece divulgada por la documentación de la época, por las publicaciones masónicas y por, las declaraciones de los mismos masones en los momentos de eurofia de sus triunfos políticos.

La traída a España de Amadeo de Saboya, hermano masón de las logias italianas, que había conocido Prim durante su exilio, y la misma suerte de éste en la emboscada que le metieron sus "hermanitos" republicanos bajo la acción directa de Paúl y Ángulo, constituyen acontecimientos masónicos que acusan su entraña política y la criminalidad y baja calidad de nuestra masonería.

La República, seguidamente proclamada, facilitó la impunidad y el encubrimiento del crimen, y tras una efímera República en la que se acumularon todas las vergüenzas, y que acusaba ya lo que la República tenía que ser en nuestra Nación, pasamos a la Restauración, en la que los principales, masones republicanos, desalentados, acabaron pasándose, con armas y bagajes, a su enemigo. No otra cosa representó la constitución del partido liberal-dentro de la Monarquía restaurada. .Se sacrificaron los principios republicanos a la conservación de las posiciones políticas, y Sagasta, el gran maestre de la masonería a la sazón, y bajo cuyo mando, según expresión pública de la propia masonería, ésta alcanzó su" mayor esplendor, pasó desde entonces a ser, hasta los principios de nuestro siglo, el jefe indiscutible del partido liberal, que con Cánovas del Castillo se repartieron el tranquilo alternar en el Gobierno de la Nación. Esto explica la historia en el último siglo del régimen .político monárquico, constitucional y parlamentario.

Esta incorporación, que pareció dar paz a la guerra interna y un compás de espera por la prudencia y corrección de que dio muestras como gobernante nuestra Reina Regente, Doña María Cristina de Habsburgo, había, sin embargo, de traernos por las traiciones y disciplinas masónicas el Tratado de París y la pérdida de los últimos girones de nuestro Imperio.

El caso icé que por haberse perdido en el extremo oriental de la isla de Cuba el puerto de Santiago, en que los defensores hicieron derroche de valor y de heroísmo, haciendo costosísima la empresa para el

vencedor, que en varios momentos le puso en trance de pensar en retirarse, y pesa a la voluntad expresa del capitán general de aquellos territorios y de sus generales, jefes y oficiales, que pedían seguir combatiendo hasta el triunfo, los políticos españoles, a distancia y a traición, dominados por la masonería, los entregaban en París sin lucha, y con ellos las Filipinas, nuestras islas del Pacífico y Puerto Rico, donde no existía problema y que permanecía fiel a la Nación.

No hay que olvidar el caracter: masónico de los conjurados en aquellas islas y los enlaces masónicos internacionales que les amparaban, y que acumularon dificultades y desasistencias a España en los medios internacionales. Y mientras un Ejército sacrificaba vida y salud por la Nación, la malicia masónica y política arrojaba, sobre él la responsabilidad moral de Ja pérdida desaquellas islas, ocultando a la opinión pública la traición masónica y la imprevisión e irresponsabilidad de ´los gobernantes, que les abandonaron y que no supieron ni crear a tiempo una fuerte Marina, ni tener una hábil política exterior que nos hubiera librado del aislamiento y del desamparo general frente al despojo.

Acontecimiento tan trascendente para el porvenir de nuestra Patria cual fue el ver reducida la superficie de la Nación a -la mitad y perder sus más ricas provincias ultramarinas, que ´encerraba en sí gravísimas responsabilidades políticas, se hurtó, sin embargo, y pese al sistema democrático parlamentario, el análisis y consideración de la opinión, cubriéndolo con una cortina dé silencio e impunidad, que los conservadores aceptaron en defensa de la Corona, pero que los liberales aprovecharon para que en la discusión no pudieran descubrirse los hilos de la traición que la masonería manejaba.

Conviene destacar el contraste de´ este abandono con la responsabilización que se hizo por el Desastre de Annual. En Cuba se había perdido con honor y heroísmo un puerto español, y una nefasta política, dominada por la masonería, había entregado al adversario y´para siempre la mitad de la Nación, sin que por ello se hubieran exigido las correspondientes responsabilidades políticas y penales. Lo de Annual constituyó sólo un episodio.desgraciado, un retroceso sobre territorio ajeno a nuestra Patria, prontamente enmendado con la reconquista del, terreno perdido. Y, sin embargo, y. por primera vez en nuestra historia, se desencadenó una campaña de responsabilidades que pretendía, apuntar más alto, movida por la masonería contra el general jefe de aquel Ejército que no había querido doblegarse a sus exigencias.

Ante,las demandas de aquel general en jefe de que se le enviasen jueces para poner en claro las responsabilidades militares de" quienes no hubieran cumplido con su deber, se envió a Marruecos un equipo formado por el general Picasso, el coronel Batet y varios significados auditores´masones, que sobreseían y declaraban exentos de responsabilidad a cuantos se afiliaban a las logias, a la vez que orientaban la investigación hacia la.responsabilidad del propio general en jefe que los había solicitado.

Esta acción fue orquestada con una acción paralela en que los periódicos de izquierda sujetos a la masonería pedían la exigencia de responsabilidades, y la propia masonería envió a Melilla- a uno de sus más importantes miembros, grado 32 de la misma y destacado escritor, que, auxiliado por los masones de aquella plaza, confeccionó el libro sensacionalista titulado "El derrumbamiento", que ayudó a crear, con el escándalo, un clima da responsabilidades.

Así, mientras en el caso de nuestras colonia convino a la masonería la impunidad y que no se descubriese la realidad masónica, en este otro, en que ño se perdió ningún territorio por; España y sólo constituyó un azar desgraciado entre muchos oíros venturosos, se extremó la pasión con un. espíritu indiscutible de venganza, que, polarizando la atención pública, evitó se conociese y comentase dato tan elocuente para las responsabilidades y que permaneció oculto para los más, pero que los que vivieron aquellas horas —

Melilla recuerdan de que la primera harka enemiga que causó el primer revés a las .tropas nacionales y la pérdida de la posición de Albarrán fue pagada con una elevada cantidad que unos días antes había llevado a Alhucemas el poeta marroquí Dris Ben-Said, a quien le fue entregada por un antiguo militar, expulsado de su carrera, corresponsal de un periódico de izquierdas madrileño y como representante de un conocido financiero español, que mantenía relaciones con el cabecilla rebelde y cuyo yate entraba con toda impunidad en la bahía de Alhucemas.

El descubrimiento que se hizo posteriorménte de la filiación masónica de los más destacados oficiales de la Policía Indígena en aquellos días de la cadena de espionaje que a favor de Abd - el - Krim la masonería de Melilla había establecido, confirma una vez más el proceso de traición- a la Patria de la masonería y lo destacadamente político de sus fines.

Si para agotar esta etapa examinamos el proceso de la caída de la Dictadura y la proclamación de la República, descubriremos igualmente el complejo político-masónico que lo caracterizó. Fue la masonería durante la Dictadura del general Primo de Rivera la encargada de mover los medios universitarios y estudiantiles para,la disidencia. .Elementos de la masonería fueron los que organizaron en el Palace, de Madrid, la primera algarada con motivo de un homenaje a un catedrático, qire ya en sí constituyó un mitin masónico-republicano, en que se dieron vivas a la República y que motivó el castigo en un castillo de un destacado general por su asistencia.

La masonería trató durante la Dictadura de mover por todos los medios a sus afiliados e influenciables, romper la unidad en el Ejército y destruir la confianza entre la Corona y el dictador, y ella fue la que promovió los movimientos militares abortados, entre los que destaca el conocido por el de la Noche de San Juan, y en los que significados masones militares, como Batet, Galán y Perca, aparecieron claramente comprometidos.,

De origen y dirección masónica había de ser más tarde, bajo la dictablanda, la revolución de Jaca, que costó la vida´ del general de División Las Heras, asesinado por los insurgentes y que promovió la condena a muerte a los capitanes masones Galán y García Hernández, y, la de presidio a otros varios militares que, al prosternarse la República, fueron declarados beneméritos republicanos.

Igualmente masónico fue el "movimiento político de los constitucionalistas liberales, que llegó a impresionar a la Corona en el último año de la Monarquía. Y masónica también la conjura que explotó las elecciones de abril de 1931, que, obedeciendo consignas de las logias, desasistieron al Monarca e impulsaron su salida de España e inspiraron la decisión de ir a la cárcel a buscar a los republicanos presos para entregarles el Poder. Y si alguien pudiera dudar todavía de tantas y tan abrumadoras pruebas, tiene la propia declaración republicana al proclamarse la República más masónica que había existido."

 

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