Autor: S. de D.. 
 Tras la crisis. 
 Los problemas que hereda el Gobierno     
 
 Informaciones.    09/07/1976.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

INFORMACIONES

9 de julio de 1976

TRAS LA CRISIS

LOS PROBLEMAS QUE HEREDA EL GOBIERNO

MADRID, 9 (INFORMACIONES, por S. de D.)

EL nuevo Gobierno, como modestamente indicó su presidente en el breve mensaje Se

´presentación, et un Gobierno de transición, un Gobierno gestor, destinado a

consumar las etapas pendientes de la reforma, a abrir el juego político a los

partidos y a convocar y preparar las elecciones generales. A pesar de estos

objetivos concretos y limitados, su tarea no va a resultar fácil. El nuevo

Gobierno necesitará mucha decisión y mucha´prisa. Porque ni el tiempo ni los

problemas del país pueden esperar. Recibe el recién estrenado Gabinete una

herencia difícil y plurimorfa, con la que deberá enfrentarse. Sucintamente es

esta.

LA REFORMA.—Del calendario de" reformas anunciado por el presidente (Arias el 28

de abril de este año ya se han cumplido dos plazos: la aprobación de la ley

reguladora del Derecho de Reunión y Manifestación y la de la ley del Derecho de

Asociación Política. Palta todavía por realizarse: -la modificación del Código

Penal, la aprobación de una ley electoral —cuyo proyecto, don Carlos Arias

anunció que estaría listo y en las Cortes antes del 15 de julio—, la reforma

parlamentaria (dos Cámaras colegisladoras: un Congreso de Diputados y un

Senado), la ley de Sucesión, la reforma sindical y un referéndum a mediados de

octubre para aprobar las reformas constitucionales. A fin de año, anunció

también el señor Arias, habría convocatoria ´de elecciones generales para el

Parlamento, que se celebrarán

en los primeros meses de 1977.

Ante este calendario, al actual Gobierno se le presenta «1 problema de hacer

suyas, en los términos en que han sido aprobadas, la ley de Reunión y la ley de

Asociaciones Políticas, a pesar de las profundas críticas que han recibido por

parte de la oposición. El segundo problema del Gobierno es si va a continuar el

.calendario de reformas pendientes, tal como estén configurados los proyectos o

si va a acelerarlo.

EL REFERENDUM—uno de los puntos más controvertidos del anterior Gobierno era

cómo pensaba organizar una consulta a la nación al final de su etapa reformista.

Concebía un referéndum ratíficativo de los proyectos-de cambio constitucional,

en lugar de un referéndum prospectivo.* El actual Gobierno debería decidir si.

rechaza esta segunda forma de consulta. Y en caso de seguir empellado en

aguardar de la nación una ratificación a sus proyectos reformistas, deberá

concretar el cómo y cuándo del referéndum y si se hace en él una sola pregunta o

varias, globales o concretas

En cualquier caso la oposición exige para la aceptación de la consulta el que

ésta se realicé con un mínimum de garantías democráticas.

LA AMNISTÍA. — Una gran mayoría del país continúa reclamando la reincorporación

a la´ vida ciudadana, con plenitud de derechos civiles y políticos, de cuantos

españoles se encuentran aún en el extranjero o en prisión, procesados o

sancionados por razones políticas. El Gobierno deberá responder a esta demanda

que, por lo demás, la oposición considera como condición mínima para un futuro

democrático

DIALOGO CON LA OPOSICIÓN.—>E1 Gobierno de Adolfo Suárez deberá buscar los cauces

para entablar un diálogo con la oposición. El camino no es fácil. Hace sólo unos

días, el 3 de julio, 32 políticos, representativos de un amplio abanico de

fuerzas —liberales, demócratas cristianos, socialdemócratas, comunistas e

independientes— aprobaron un documento sobre la reforma constitucional; en él

denuncia la «reforma» como «carta otorgada desde el Poder», y el referéndum,

porque se ha planteado «como un simple mecanismo aprobatorio de la reforma

unilateral y antidemocrática». Las reticencias´ de la oposición a entrar en el

Juego político preparado por el Gobierno han quedado evidenciadas en la poca

repercusión que ha tenido la ley de Asociaciones Políticas. Hasta ahora sólo

siete grupos políticos —muy alejados de la oposición tradicional— se nan acogido

a ellas.

Punto clave de este diálogo con la oposición es la actitud que el nuevo Gobierno

va a tomar ante la legalización o no del Partido Comunista. ¿Quedará excluido

hasta después de las elecciones generales de la próxima primavera, como pa recia

haber establecido implícitamente el anterior Gobierno.

LAS REGIONES. — El nuevo Gobierno no podrá esquivar el problema

regional. Hasta ahora, las comisiones creadas para estudiar un régimen especial

para Cataluña y el País Vasco han sido recibidas con escaso entusiasmo. En la

misma Cataluña ha sido pesimista la reacción ante el ..nuevo Gabinete, ,al ver,

que- en, él no- hay hombres especialmente caracterizados para, afrontar el

problema regional. Por otra parte sé elevan Jas protestas —por´ ejemplo la de la

Alianza Regional de Castilla y León— por el trato discriminatorio que se da

desde,.el Poder a otras reglones que piden´ inútilmente un concierto económico,,

mientras*sé les concede «a otras provincias más ricas y privilegiadas». El

desequilibrio regional es, pues, un asunto urgente sobre el tapete de ´la mesa

de este Gobiernos

EDUCACIÓN. —E! presidente Suárez, en «n breve mensaje de presentación, ya

abordó el problema-de la escolarización. Signen ´altando puestos escolares. Y

lo» pa dres de alumnos reclaman la siempre prometida gratuidad. Sigue pendiente

la anunciada —por el presidente Arias— aplicación y evaluación de la ley General

de Educación, y respecto a la Universidad de Madrid, todavía está sin decidir el

nombramiento del rector de la Complutense.

VIVIENDA.—Como el propio ministro de la Vivienda, don Francisco Lozano, se ñaló

ante la Comisión de Hacienda de las Cortes, el pasado mes de Junio, el déficit

actual en España es de 450.000 viviendas.

EL CAMPO.—La situación del campo es grave. La tremenda sequía de este año ha

ahondado todavía más esta gravedad. En la Asamblea General del Campo, con más de

8.000 participantes, que sr celebró en Madrid a primeros de este mes, se pidió

«un programa agrario completo que no sólo atienda al tema subida de precios»,

sino a otros aspectos, como la redistribución de tierras, las subvenciones, la

lucha contra lo* desequilibrios territoriales, con un modelo de desarrollo que

dé prioridad a la agricultura. «Que el Gobierno se percate de que hemos agotado

nuestra paciencia 7 estamos cansados de pedir», se llegó a decir en la Asamblea.

OTOÑO CALIENTE.-El aumento del coste de la vida en mayo, 4,58 por 100 —un

record histórico hace presagiar un otoño caliente. El nuevo Gobierno deberá

enfrentarse con las reivindicaciones salariales que intentarán compensar el alza

de la vida. Difícilmente podrá evitar el nuevo Gabinete atemperar la

conflictlvidad´ laboral sin un diálogo con la oposición sindical, que acaba de

constituir la Coordinadora de Fuerzas Sindicales.

LA ECONOMÍA.—Tal vez el asunto más grave con el que tendrá que vérselas el

nuevo Gobierno es la crisis económica. La inflación, el paro —cerca de 800.000

parados para finales de año—, el déficit de la balanza de pagos —que, al

parecer, superará los 30.500 millones de dólares— e Impulsar la apagada

inversión industrial —que en estos momentos se encuentra en los mismos niveles

que en 1975, año record en descensos— son los cuatro puntos candentes de esta

crisis. El problema del paro se verá agravado por la posible vuelta de unos

30.000 emigrantes

EL MERCADO COMÚN El problema general de nuestra política exterior

seguirá siendo la conquista de «credibilidad d e m o c r ática» ante los otros

países, principalmente europeos. Acaba de ser aprobado el anteproyecto de

negociación España-Mercado Común. Pero si esta negociación no nos ha de conducir

a la mera creación de una «zona de´ libre cambio», sino a la integración plena

en la Comunidad

Europea, las reformas democráticas In• ternas tendrán que ir a la par con las

conversaciones para la adhesión plena que Areilza anunció como posible en 1980.

CONCORDATO. - Despues de haberse anunciado, en la primavera pasada, que los

acuerdos hispano vaticanos se encontraban en (Ja recta final», no se ha llegado

todavía al desenlace. A lo largo del mes pasado fueron constantes los rumores de

un inminente acuerdo parcial por el que la Iglesia renunciaría al fuero

eclesiástico y el Estado al privilegio de presentación de obispos. Pero el

problema signe en pie; así como la eventual separación amistosa de la

Iglesia y el Estado.

ACERCAMIENTO AL ESTE.—La normalización da relaciones de España con los países

del Este, después de una aceleración, quedó interrumpida, al fracasar el

intercambio de embajadores con Rumania.

Según versiones calificadas, la operación no cuajó, debido a la intervención de

Santiago Carrillo. La misma interferencia podría ocurrir con el caso de

Yugoslavia. También, por tanto, el diálogo diplomático de España con el Este

parece estar sujeto a determinadas condiciones que debe cumplir el proceso

político español.

ESTADOS UNIDOS.—La intervención del senador Edward Kennedy, ante el Senado de

Estados Unidos, pidiendo que las sumas anuales que debe conceder la Cámara de

Representantes para los fondos destinados a pagar la utilización de las bases

militare» estén sujetos a previa fiscalización por el legislativo americano, del

proceso democrático de E s p a ñ a, na creado un cierto clima de intranquilidad.

La reforma democrática española será, pues, clave para apuntalar la ratificación

senatorial del tratado. Al mismo tiempo, las nuevas medidas y controles sobre

política nuclear establecida por las Cámaras de Estados Unidos problemati-zan el

futuro de nuestra propia política nuclear.

PACTO IBÉRICO. — El nuevo régimen portugués prefiere al todavía vigente

Pacto Ibérico, un nuevo acuerdo, más conforme con la situación política de los

dos países. Fijar cuál va a ser el nuevo marco de las relaciones es la tarea que

espera a nuestra diplomacia.

 

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