Declaración programática del Gabinete Suárez. 
 El Gobierno expresa claramente su convicción de que la soberanía reside en el pueblo     
 
 El País.    07/07/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 37. 

EL PAÍS

Declaración programática del Gabinete Suárez

"El Gobierno expresa claramente su convicción de que la soberanía reside en el

pueblo"

«En el momento de iniciar sus tareas, el Gobierno de Su Majestad manifiesta su

firme deseo de servir al conjunto de la comunidad nacional en el marco de la

legalidad y en el respeto y lealtad a la Corona.»

El Gobierno, que conoce tanto sus responsabilidades en esta hora de la nación

como las necesidades y los deseos reiteradamente expresados por las fuerzas

políticas y sociales, hace pública esta declaración de intenciones en el afán de

encontrar una síntesis de las diversas aspiraciones de los españoles.

El Gobierno proclama dos prioridades paralelas de actuación: proseguir con

renovado impulso el proceso de transformación política y abordar con decisión y

coherencia los problemas sociales y económicos.

El Gobierno solicita y espera la colaboración de las instituciones políticas de

carácter representativo, de los grupos políticos y de las entidades económicas,

sociales, sindicales y culturales interesadas en este esfuerzo.

El Gobierno expresa claramente su convicción de que la soberanía reside en el

pueblo y proclama su propósito de trabajar colegiadamente en la instauración de

un sistema político democrático, basado en la garantía de los derechos y

libertades cívicas, en la igualdad de oportunidades políticas para todos los

grupos democráticos y en la aceptación del pluralismo real. Todo ello, en un

marco de autoridad legítima; respaldada por el consenso popular y el respeto a

la Ley, propio de un Estado de derecho.

El Gobierno interpreta que su gran servicio a la nación en esta hora histórica

es crear un juego político abierto a todos los españoles en un orden de

libertad, y hacer las reformas legales necesarias a fin de que puedan surgir las

mayorías que informen en el futuro la composición de las instituciones

representativas y

el propio Gobierno de la nación.

A estos fines el Gobierno hace suyos los siguientes propósitos, que. seguirá y

cumplirá atendiendo con criterios realistas las circunstancias políticas de cada

momento:

1. Someter a la decisión de la nación las cuestiones relativas a la reforma

constitucional y celebrar elecciones generales antes del 30 de junio de 1977.

2. Impulsar la tarea legislativa que permita la acomodación de los textos

legales a la realidad nacional. Se centrará especialmente en reconocer y

garantizar el ejercicio de las libertades públicas, corrigiendo las normas que

la restrinjan y reduciendo el ámbito de lo ilícito a lo que atente a la libertad

de los demás y a la unidad, independencia y seguridad del Estado.

El Gobierno reconoce como garantía última una justicia independiente y que asuma

con plenitud la función jurisdiccional.

3. Asegurar el ejercicio responsable de la libertad de expresión como condición

básica para que la sociedad pueda manifestar su pluralismo natural y el pueblo

pueda organizarse con libertad en torno a aquellas opciones que más se acerquen

a sus aspiraciones.

4. Ante el hecho concreto de la transformación política y la existencia de

varias corrientes de opinión todavía no contrastadas en una convocatoria

electoral, el Gobierno desea hacer pública expresión de respeto hacia ellas, en

la convicción de que ni la buena voluntad ni el espíritu democrático son

patrimonio exclusivo de ningún grupo o tendencia; por ello, como legítimo gestor

de la política nacional, instrumentará los medios precisos para que esas

corrientes de opinión tengan reflejo en la obra de gobierno. El diálogo con los

grupos políticos afines y con los de la oposición, la aceptación de la crítica,

el reconocimiento del servicio que a la comunidad presta la discrepancia

civilizada, constituyen para el Gobierno normas elementales de conducta.

5. El reconocimiento del pluralismo, la garantía de las libertades y el

ejercicio de los derechos, sólo podrán consolidarse en un clima de autoridad y

serenidad. Por ello, el Gobierno, que sabe que la mejor defensa del orden es la

libertad responsable7desea tranquilizar a la sociedad en el sentido de que se

aplicará estrictamente la Ley a quienes con su conducta traten de enfrentar la

libertad y el orden.

6. El Gobierno, consciente de la importancia del hecho regional, reconoce la

diversidad de pueblos integrados en la unidad indisoluble de España. Su

política, a este respecto, es la de facilitar la creación, a través de las

leyes, de aquellos instrumentos de .decisión y representación que propicien una

mayor autonomía en la gestión de sus propios intereses y en desarrollo de los

valores peculiares de cada región.

7. La defensa nacional constituye preocupación permanente del Gobierno, a la

que dedicará cuantos esfuerzos y recursos sean precisos. La potenciación y

perfeccionamiento de las Fuerzas Armadas, garantía de la independencia e

integridad de la Patria, recibirá el más firme apoyo por parte del Gobierno y de

la Administración Pública.

8. El Gobierno afirma la continuidad de las líneas fundamentales de la política

exterior de España y proclama su voluntad de mantener relaciones normales y

amistosas con todos los países, sobre las bases del respeto a la mutua

soberanía, a la no injerencia en los asuntos internos y a las normas del Derecho

Internacional.

El Gobierno manifiesta, también, su voluntad de integración en las Comunidades

Europeas, y de activa participación en la creciente cooperación internacional y,

en particular, dentro del sistema de las Naciones Unidas.

El Gobierno hace suya la constante reivindicación nacional sobre Gibraltar, cómo

parte integrante del territorio español.

Igualmente declara su voluntad de plena concordia con la Santa Sede y su

propósito de adecuar sus relaciones jurídicas en el marco apropiado a las

actuales exigencias de la Iglesia y de la sociedad españolas.

9. El Gobierno, convencido de que en la defensa del patrimonio económico de la

nación está en juego un interés fundamental de todos los españoles, cualquiera

que sea su condición y credo político, se compromete a conceder a la solución de

los problemas económicos y sociales la máxima prioridad

en su programa y la mayor diligencia en su desarrollo, con la adopción de las

medidas correctoras que requiere una sociedad cuyas diferencias sociales se

mantienen y cuyas diferencias territoriales se acrecientan.

10. Con la convicción de que en un mercado libre y competitivo el progreso

económico de la sociedad española depende tanto del dinamismo y de la capacidad

creadora de la iniciativa empresarial como de los hombres del mundo del trabajo,

el Gobierno se propone:

Solución a los problemas económicos

a) Estimular la libertad de empresa y de mercado, eliminando intervenciones

administrativas innecesarias.

b) Robustecer la estructura financiera interna de las empresas, mediante la

adopción de las medidas fiscales y contables pertinentes.

c) Fomentar la inversión productiva, estimulando la autofinanciación, y

facilitando preferentemente a través de la Banca y Cajas de Ahorros, los

recursos adecuados para la financiación de las empresas.

d) Promover el ahorro y apoyar la inversión en Bolsa.

e) Reforzar la dedicación de recursos públicos a la inversión en los sectores

con mayor capacidad de generación inmediata de puestos de trabajo, desarrollando

acciones específicas en zonas de mayor paro y emigración, así como las precisas

para corregir las deficiencias de los asentamientos humanos actuales.

f) Acelerar progresivamente la ordenación de las relaciones laborales a los

modelos vigentes en el mundo occidental con expreso reconocimiento dejas

libertades sindicales, de conformidad con los principios que inspiran la

Organización Internacional del Trabajo y la ordenación efectiva y rigurosa del

seguro de desempleo.

g) Salvaguardar el poder adquisitivo de salarios y pensiones y mejorar la

eficacia y extensión de las prestaciones sociales.

h) Prestar una atención especial a la mejora de las condiciones de vida del

medio rural y abordar una decidida y exigente política de producciones y precios

agrarios.

i) Para que estas actuaciones alcancen la eficacia y productividad necesarias,

se requiere la mayor estabilidad económica interior y exterior. Ello supone

reducir la inflación sin menoscabo de aplicar paralelamente una política de

reactivación selectiva. El Gobierno, preocupado del déficit presupuestario

actual dedicará especial atención a la situación financiera del sector público y

a un mayor control y eficacia del gasto público.

Asimismo se propone articular una política monetaria eficaz acompañada de otra

de precios vigorosa y realista que garantice la ´ mayor estabilidad posible de

los correspondientes a Jos productos básicos.

Por último, considera que la consecución del equilibrio de la balanza de pagos

necesita de una acción continuada. A estos efectos pretende: favorecer las

exportaciones, creando las condiciones financieras, económicas y comerciales

necesarias; apoyar a la empresa española en el exterior y sustituir

importaciones sin cerrar la economía española a la competencia extranjera.

11. El perfeccionamiento de todo el sistema educativo, la plena y adecuada

escolarización, la promoción de cuantos medios e iniciativas tiendan a

fortalecer la Universidad en el marco de una ponderada autonomía, el incremento

y la coordinación de la investigación científica, la potenciación de la

enseñanza profesional y la acción dirigida a una mayor difusión de la cultura

constituyen también preocupaciones principales del Gobierno. La promoción de una

efectiva educación para la convivencia será, en fin, el objeto inmediato de la

actuación del Gobierno en todos los niveles educativos.

12. El Gobierno estima que la consecución de estos propósitos es una tarea

común y requiere una constante colaboración y participación de todos. Ello

implica lograr una auténtica reconciliación nacional y superar diferencias ;

contradicciones alcanzando uno niveles de convivencia suficiente mente

positivos.

Con este espíritu el Gobierno tiene el propósito de elevar a Su Majestad el Rey

la recomendado] de que, en ejercicio del derecho d gracia, otorgue una amnistía

aplicable a delitos-y faltas de motivación política o de opinión tipificados en

el Código Penal y que en ningún caso se extienda a quiene: hayan lesionado o

puesto en riesgo la vida o integridad física de las personas.

«El Gobierno espera que esta amnistía pueda servir de punto de apoyo para aunar

voluntades y lograr una armonía y colaboración de todos los españoles al

servicio de la comunidad nacional.»

 

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