Invitación a la cobardía     
 
 ABC.    08/10/1960.  Página: 50. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ABC. SÁBADO 8 DE OCTUBRE DE 1960. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 50

INVITACIÓN A LA COBARDÍA

Desde hace más de un lustro, Francia sangra por Argelia. El Ejército francés, al margen de la inestabilidad de los Gobiernos republicanos, ha mantenido, sobre las brasas calcinadas de la tierra ar-

gelina el honor y los derechos de la nobilísima nación de Luis XIV. Los rebeldes africanos han venido desplegando una guerra de guerrillas, que se ha estrellado contra la tenacidad de los soldados de Francia.

Pero, desgraciadamente, el gran país europeo padece un mal interior que, desde la Revolución francesa, difunde su carga de materialismo por todas las clases sociales de Francia, sin excepción. Este mal revolucionario es el que ha inspirado un hecho indignante y tal vez sin precedentes en la historia de la humanidad: un grupo d_e escritores franceses ha firmado un manifiesto en el que se proclama a los cuatro vientos el derecho "a negarse a tomar las armas contra el pueblo argelino"—, el derecho a la deserción. Desde hace dos siglos se vienen defendiendo en Francia muchos "derechos del hombre" que son contrarios al derecho natural y a la ley divina, pero nunca se había llegado al extremo actual. Del derecho a la deserción se pasará muy pronto al derecho a ofender a Dios, al derecho a matar, al derecho a robar.

Se negará el Decálogo íntegro oponiendo nuevos "derechos del hombre" a lo que son sus ineludibles deberes divinos y húmanos.

En cabeza del "Manifiesto de París" figura Jean Paul Sartre, filósofo existencialista, autor dramático, novelista atormentado, el escritor más comprado y menos leído de Francia, según las estadísticas de los libreros. Una revista de izquierdas, "L´Express", ha sido el punto de apoyo y de difusión de esta nueva teoría. "L´Express" es el órgano político de Mendes-France, reciente creador del P, S. U. (Partido Socialista Unido); que propugna una alianza socialista-comunista coma sucesión a De Gaulle. Eduardo Depreux, en su reciente libro "Renouvellement du Socialisme", hace una relación exacta del programa de Frente Popular que inspira a este nuevo grupo político. El director de "L´Express", Jean Jacques Servan Schreiber es agudo escritor y polemista brillante. -Hace unas semanas publicaba un artículo titulado "Carta de un soldado no desertor", que era la apología de la deserción contra la heroica empresa colectiva que el Ejército francés está realizando en Argelia.

El filocomunismo reconocido de los firmantes del "Manifiesto de París" hace pensar a muchos que no se defiende tanto el derecho a la deserción como el derecho a que los franceses dejen entrar a las tropas rusas en París, y Francia se convierta en sumiso "satélite" del colonialismo soviético.

La reacción oficial se ha producido al fin, y varios intelectuales han sido encarcelados. Entre ellos figura el señor Barrat, distinguido colaborador de la revista demócrata-cristiana "Témoignage Chrétien". Esta revista pertenece a la tendencia del llamado "catolicismo de izquierda" y, como tantos otros órganos democristianos, no es otra cosa que una pieza más en el juego comunista.

Gran parte de la intelectualidad francesa ha replicado a Sartre y compañeros de viaje en un contramanifiesto que trae recuerdos a los mejores tiempos de la "Acción Francesa". Entre los firmantes figuran varias decenas de académicos, militares y científicos, desde el mariscal Juin hasta Henri Bordeaux, el autor de "Une honnete femme". Afortunadamente, el viejo espíritu de grandeza que labró la gloria de Francia no ha muerto todavía. Los firmantes del "Manifiesto de París" no son otra cosa que traidores a la Patria. Y no nos engañemos tratando de justificar posiciones inadmisibles, suponiendo que los intelectuales que han firmado tal documento creen de buena fe en el inexistente derecho a la deserción. Como decía, con rotundidad castellana, en "La prudencia en la mujer" nuestro Tirso de Molina, "el traidor es traidor porque es cobarde".

 

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