Club Siglo XXI. Abril Martorell. 
 Urgencia en la aspiración democrática     
 
 Arriba.    06/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

CLUB SIGLO XXI

ABRIL MARTORELL

URGENCIA EN LA ASPIRACIÓN DEMOCRÁTICA

«Dejemos las diferencias en la calle. La algarada no es procedimiento de un país

europeo»

El Ministro de Agricultura disertó sobre «El marco social para la nueva

democracia»

MADRID. (Dé nuestra Redacción.) — Ayer se inició, a las ocho de la tarde, el

quinto ciclo de conferencias del Club Siglo XXI. Como en la edición anterior, un

Ministro de Agricultura abrió el curso «lo que (según señaló el presidente de la

entidad, señor Guerrero Burgos) da Idea de la preocupación de este Club por algo

tan básico como el campo español». En esta ocasión, el señor Abril Martorell,

titular de dicha cartera, que desarrolló el tema «El marco social para la nueva

convivencia». AI acto asistieron, además del Ministro de Información y Turismo,

señor Reguera Guajardo, ex Ministros y otras personalidades de la vida política:

Fontana Codina. Femando Suárez, Garcia-Ramal, Jaime Lamo de Espinosa, Virgilio

Oñate, Carro Martínez, etcétera.

Convivir en la libertad

El señor Abril Martorell arrancó de la idea de que «convivir en la libertad es

una de las más arduas y atractivas empresas que corresponden a los españoles». A

continuación, partiendo de la superación histórica y real de la tesis de las dos

Españas, el conferenciante hizo hincapié en la transformación económica y social

del país en los últimos cuarenta años.

«Las fórmulas actuales a seguir tendrán que provenir de una sociedad más

participante y serán más dialogadas, de modo que los perfiles que por

convergencia vayan configurando las decisiones vendrán dadas, en muchos casos,

por el pacto y el compromiso entre lo posible y lo deseable.»

España necesita hervir de proyectos

A la pregunta de si el pueblo español no está preparado para la democracia o si

la coyuntura económica aconseja aplazar el cambio político, don Femando Abril

respondió radicalmente que no, y, recordando a Ortega, apeló a la necesidad que

España tiene de «hervir de proyectos, de ganas de hacer, no de destruir».

«El país camina seguro, firme, sin titubeos, hacia una estructuración basada en

un signo democrático. Y en esta aspiración entiendo que la urgencia es

necesaria. Pero dejemos las diferencias en la calle. La algarada —afirmó el

Ministro— no es un procedimiento de país europeo, con una historia civilizada,

sino de hombres que abandonan presurosamente la selva y la tribu. Por eso —dijo

el señor Abril Martorell—, los que no aspiran a la vfa pacífica de la democracia

tratan de oprimir y encerrar al país entre grupos extremistas, sin comprender

que entre ellos, como la base más amplia del país, existe una sociedad que poco

a poco comienza a hacerse consciente y responsable de sus derechos como tal

sociedad.»

Sin pólvora y con cordura

¿Cómo llevar a cabo este proyecto? El Ministro indicó que sin aspavientos, sin

gritos, sin pólvora y con cordura, renunciando a antiguos privilegios en

atención al bien común. «Se trata —señaló— de no exigir en tres meses la

resolución de problemas que el país arrastra de siglos. Se trata —dijo cara

terminar— de que la sociedad española, nuestra sociedad, renovada y siempre

viva, abra su propio y esperanzador cauce, bajo la institución, integradora,

arbitral y justa que es la Corona, encarnada en el Rey Don Juan Carlos.»

 

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