Autor: Ep. 
 Elecciones generales. 
 El obispo de Alicante cree que un católico no puede votar al PSOE     
 
 ABC.    14/06/1986.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

El obispo de Alicante cree que un católico no puede votar PSOE

Alicante. Ep

El obispo de Orihuela-Alicante, monseñor Pablo Barrachina, ha recomendado no votar al actual Gobierno

en las próximas elecciones generales, en el curso de una pastoral publicada bajo el título «Conciencia de

católicos españoles». Monseñor Barrachina se pregunta entre otras cosas, si puede un católico responsable

«dar su voto a un partido contrario a la fe, al orden moral superior y la inspiración cristiana de la vida». A

la vista, añade «el programa del marxismo en general y de un Gobierno cuya política sea sobre todo

socialista-marxista, ¿pueden seguir confiando los católicos en una gestión futura?».

El mismo.prelado responde a ello que un obispo no puede dar en conciencia otra respuesta que la

negativa. Puede haber algún ciudadano que me objete que él es socialista y no marxista. Y admito la

distinción. Pero necesito agregarle con el refrán latino «contra los hechos, no sirven los argumentos». Se

está descristianizando España, la moralidad pública es más bien desenfreno, la familia está sufriendo los

atentados del aborto y la LODE, y empieza la propaganda de la eutanasia, de la planificación familiar

mediante libros horrendos, y el máximo culpable, por acción u omisión, es el Gobierno, por cuya

ideología estamos gobernados. ¿Se le puede seguir votando? Valórelo cada uno en conciencia».

Respecto a la libertad, reconocida en la Constitución, señala que no existe clima de auténtica libertad en

España. «No priva -subraya- la moralidad pública, sino la inmoralidad más abyecta y aberrante. La

delincuencia juvenil ha escalado cotas inimaginables. La televisión española programa multitud de

espacios de escándalos, como si fuera su meta la degradación del ambiente social».

Dentro del apartado «protección de la vida humana desde la concepción hasta la muerte», monseñor

Barrachina recuerda que la Constitución dice «todos tienen derecho a la vida» y añade que «ahora resulta

que en la palabra "todos" no se incluyen los niños que viven en el claustro materno. Nadie puede ser

sometido a tortura, según vel mismo artículo, y, sin embargo, puede perseguir el bisturí de la muerte al

pequeño».

 

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