Autor: Sánchez, José Antonio. 
 Elecciones generales. 
 Alzaga en Almería: somos contrarios al despido libre     
 
 ABC.    14/06/1986.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Alzaga en Almería: «Somos contrarios al despido libre»

Almería. J. A. Sánchez, enviado especial

«Un Gobierno del que yo formara parte, articularía un marco legal adecuado para que estos hechos no

volviera a ocurrir», manifestó ayer, en el transcurso de una rueda de Prensa, el presidente del PDP, Osear

Alzaga, al ser preguntado sobre la presencia en las listas electorales de miembros terroristas de ETA.

En este sentido, y tras subrayar que España carece de un marco legislativo serio para tratar estas

cuestiones, el representante de la Coalición Popular se mostró partidario de que sea el Tribunal

Constitucional quien regule un capítulo adecuado y relativo a la inconstitu-cionalidad de ciertas

formaciones políticas.

Durante su estancia en tierras de Almería, Osear Alzaga volvió a reiterar su postura «totalmente contraria

al despido libre, pues la parte más débil -dijo- es el trabajador», y acusó de «poco elegante» al PSOE por

la utilización que está haciendo sobre las medidas legislativas del Gobierno francés.

Preguntado si era partidario de un indulto para los implicados en el 23-F, el presidente del PDP contestó

que «la Constitución, con buen criterio, establece que la amnistía con carácter general no debe producirse

».

Posteriormente en un encuentro con los medios informativos de Granada, Alzaga subrayó que «la tesis de

que el PSOE es el único capaz de gobernar es una tesis antidemocrática». Tras señalar que «a mí me

cuesta imaginarme a Felipe González en un segundo mandato», el presidente del PDP aseguró que «yo

luché por las libertades antes que cualquier ministro en funciones del Gabinete socialista».

Por último, Alzaga se mostró interesado en conocer si el presidente del Gobierno respalda y avala «la

línea de improperios del vicepresidente Alfonso Guerra». Puso de relieve, no obstante, que «son como las

cláusulas de los contratos, que nadie las lee» y lamentó que seamos «el único país de Europa con un

vicepresidente con lenguaje de carretero».

 

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