Suquía pide que se defienda con el voto el derecho a la vida  :   
 Los obispos temen una ley del aborto más permisiva. 
 ABC.    15/06/1986.  Página: 21. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Suquía pide que se defienda con el voto el derecho a la vida

Los obispos temen una ley del aborto más permisiva

Madrid

Muchos son los temores que la Iglesia española tiene ante una nueva victoria socialista por mayoría

absoluta, pero, posiblemente, el de una nueva ley del aborto más permisiva y los problemas de la

enseñanza son los que más les preocupan. Ante las recientes declaraciones de varios miembros del

Gobierno, el cardenal Suquía y varios obispos más se han decidido a pedir a sus feligreses que protejan

con el voto el derecho a la vida.

El arzobispo de Madrid, monseñor Suquía, afirmó ayer, en su habitual charla en la cadena COPE, que

«negar la defensa a la persona humana más inocente y débil, a la persona humana ya concebida aunque

todavía no nacida, sería cometer una gravísima violación del orden moral».

A continuación el cardenal Suquía agregó que «ante unas elecciones generales, el votante debe pensar en

el bien común y elegir a los que le parecen más idóneos para conseguirlo». Pero, según el cardenal, «el

bien común no puede reducirse a los aspectos materiales de la vida, con ser éstos de primera importancia.

La concepción cristiana de la vida -afirmó- incluye también otros aspectos culturales y morales, como

son, por ejemplo, la protección efectiva de los bienes fundamentales de la persona, el derecho a la vida

desde la misma concepción, la protección del matrimonio y de la familia, la igualdad de oportunidades en

la educación y en el trabajo, la libertad de enseñanza y de expresión, la libertad religiosa, la seguridad

ciudadana, la contribución a la paz internacional».

Seguidamente se refirió a algunas declaraciones atribuidas al ministro de Justicia, Fernando Ledesma,

según las cuales la ley despenalizadora del aborto se podría extender a nuevos casos en la próxima

legislatura. «Así -añadió- se dejaría más desprotegido aún de lo que ya está el primero y más básico de los

derechos fundamentales de la persona humana: el derecho a la vida desde su misma concepción y, erv

consecuencia, se atentaría gravemente contra el bien común.» Suquía terminó elogiando la labor de los

profesionales de la Medicina y de los que trabajan a favor de la vida que «en medio de no pocas

dificultades, se han mantenido fieles a su deber de servidores de la vida y no de la muerte».

En este mismo sentido, incluso más explícitamente, se han manifestado otros obispos españoles. El

domingo pasado, monseñor Pía, obispo de Sigüenza-Guadalajara, sin citar expresamente al PSOE,

criticaba con dureza en una carta pastoral algunos-puntos del programa socialista y pedía que no se vote a

quienes «conceden a la madre el derecho a matar a su hijo». En el mismo tono se pronuncia monseñor

Barrachina, de Alicante, que hoy escribe en ABC, negando que se pueda dar el voto a un partido que es

«contrario a la fe, al orden moral superior y a la inspiración cristiana de la vida».

Por último, monseñor Temiño, obispo de Orense, ha escrito una carta pastoral que deberá ser leída hoy en

todas las parroquias de la diócesis en la que insta a los católicos a votar opciones que defiendan la vida y

la moral cristiana y afirma que no es lícito apoyar las candidaturas que no promuevan o dificulten esa

concepción de la vida cristiana.

 

< Volver