El presidente de la Hermandad de Labradores y Ganaderos, recibido en audiencia por Don Juan Carlos. 
 El sindicalismo oficial expone ante el Rey su punto de vista sobre la situación del campo     
 
 Informaciones.    02/03/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

EL PRESIDENTE DE LA HERMANDAD DE LABRADORES Y GANADEROS, RECIBIDO

EN AUDIENCIA POR DON JUAN CARLOS

El sindicalismo oficial expone ante el Rey su punto de vista sobre la situación del campo

MADRID, 2 (INFORMACIONES).

LA causa de los agricultores debe merecer la atención de los Gobiernos de S. M. el Rey, quien debe

arbitrar en su favor, en cumplimiento de las promesas del discurso de la Corona sobre las clases peor

dotadas», se dice en el documento que entregó el presidente de la Hermandad de Labradores y Ganaderos,

señor Mombiedro de la Torre, a don Juan Carlos, durante la audiencia que le concedió ayer.

El señor Mombiedro informó detalladamente a Su Majestad de la grave situación por la que atraviesa el

campo, y don Juan Carlos se interesó vivamente por los aspectos más importantes y por las soluciones

que propugna la Hermandad Nacional, a través de sus estructuras representativas.

FRUSTRACIÓN Y TRACTORES

En el documento entregado al Rey se indica que es necesaria «una nueva política agraria para la nueva

democracia española; en su elaboración deben participar los propios labradores y ganaderos en régimen

democrático. Asimismo, se señala que la presencia de los tractores en la carretera es consecuencia de la

frustración de sus hombres. «El nivel de renta personal es cada vez más bajo, comparado con el de otros

sectores.» Ha disminuido la influencia política de los agricultores debido al envejecimiento de su

población y, por otra parte, la agricultura española es incapaz de satisfacer la creciente necesidad de

alimentos, que coincide con un desequilibrio creciente de la balanza comercial.

Asimismo, se indica que el presupuesto del Ministerio de Agricultura se ha alejado del 14 o 16 por 100

que le corresponde, descendiendo en doce años al 6,2 por 100. «Nuestros pueblos —dice el documento—

ven su desmoronamiento, faltos de medios de comunicación, de centros culturales, de sanatorios y, lo que

es más grave, con costes crecientes en medicinas y médicos, en enseñanza, falta de pensiones de vejez

adecuadas.» «La eventualidad agrícola —añade»— sigue siendo una lacra», e insiste en el difícil acceso a

la propiedad de la tierra, en el no aprovechamiento del cooperativismo, en la marginación de las Cajas

Rurales y en las dificultades para conseguir apoyos financieros.

LOGROS URGENTES

Entre los puntos que el documento estima urgentes para llegar a un convenio nacional se señalan: doblar,

en cinco años, las explotaciones para lograr rentas que garanticen el mínimo vital a los campesinos;

incrementar los presupuestos del Ministerio, hasta alcanzar el 16 por 100, para mejora de explotaciones y

para lograr un millón de hectáreas de regadío; jubilaciones anticipadas y Seguridad Social agraria total;

instalaciones de industrias en las zonas de eventualidad obrera y en las que aumente el tamaño de las

explotaciones; renovación del hábitat rural en todos sus aspectos: electrificación, vivienda,

comunicaciones, centros de recreo, deportivos y culturales, sanitarios, etc.; enlace permanente y

democrático de las organizaciones de los agricultores con todos los centros de decisión territoriales;

investigación, extensión agraria y formación profesional, y equiparación de las Cajas Rurales con las

otras entidades de crédito y de ahorro.

 

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