Autor: Sala, J.E.. 
 Elecciones generales. Navarra ante las urnas. 
 Dieciséis formaciones se disputan los ocho escaños en liza en Navarra  :   
 La incógnita, las fuerzas nacionalistas vascas. 
 ABC.    16/06/1986.  Página: 27. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

LUNES 16-6-86

ELECCIONES GENERALES

Navarra ante las urnas

Dieciséis formaciones se disputan los ocho escaños en liza en Navarra

La incógnita, las fuerzas nacionalistas vascas

Pamplona. Javier. E. Sala

Un total de dieciséis formaciones políticas aspiran a lograr alguno de los ocho escaños en las Cortes

Generales con los que cuenta la Comunidad Foral en estas elecciones legislativas, aunque no son más de

cuatro los partidos que parten con posibilidades reales de conseguir uno de los cinco escaños del

Congreso y los tres en liza para el Senado.

Nadie duda de que la auténtica batalla está entre el PSOE y la coalición de centro-derecha (UPN-CP), a

pesar de que existen varías Incógnitas que no se desvelarán hasta el 22 de junio como pueden ser el PRD,

HB y la capacidad de los grupos centristas para limar votos al centro-derecha.

La confrontación PSN (UPN-CP) significa el primer asalto para dos formaciones que ponen sus objetivos

más allá de junio: ambos grupos representan alternativas de poder con grandes posibilidades de lograr el

Gobierno de Navarra en las elecciones autonómicas del año próximo. El acuerdo UPN-CP ha puesto las

cosas difíciles a los socialistas navarros, que se han pensado mucho la elaboración de las listas. Carlos

Solchaga, ministro de Economía y Hacienda, primero en las lista del Congreso, pide el voto a los navarros

«para seguir en esta tarea de progreso». Curiosamente, en el segundo puesto y a pesar de haberse

anunciado la presencia del navarro Alberto Pérez Calvo, director general de Cooperación con las

Comunidades autónomas, se ha recurrido al valenciano Luis de Velasco, secretario de Estado de

Comercio. «Si bien es verdad que no es navarro de origen -dijo Urralburu en la presentación de las

candidaturas-, es verdad también que ha elegido serlo de la manera más limpia posible, que es aceptando

nuestra propuesta». Para el Senado, la sorpresa ha saltado con la figura de Julián Balduz, alcalde de

Pamplona, y que no en pocas ocasiones ha mostrado sus divergencias con Urralburu.

Pero el PSN necesita del carisma popular de Balduz para compensar su deterioro político. «Julián -dijo

Solchaga en Pamplona-quería retirarse y, aunque bien merecidas tiene unas vacaciones, no podíamos

permitirlo. Lo necesitamos en el Senado, y así creo que to van a entender los vecinos de Pamplona y de

toda Navarra.» La unión del centro-derecha, y el triunfo del voto negativo en el referéndum para nuestra

salida de la OTAN, obligan a los socialistas a jugar en Navarra a todo o nada. Más tranquila parece la

coalición UPN-CP, que, como dice Aizpún, aspira a lograr más de 100.000 votos, tres diputados y tres

senadores, y enmarca su última meta en las elecciones autonómicas, donde «conservaremos esta unión

porque el resultado de las elecciones generales va a apoyar la coalición». El centro-derecha no ha tenido

dificultades para confeccionar las candidaturas después del pacto del pasado enero. CP ha sabido entender

el mayor peso electoral, y carisma regional, de UPN en la Comunidad Foral.

No puede decirse tos mismo de la IU, donde hasta última hora se ha estado discutiendo la composición de

las listas.

Finalmente, la candidatura al Congreso la encabeza el economista independiente Javier Bezunartea. Pero

la ausencia del PCPE, el rechazo de la mayor parte de la izquierda ex-traparlamentaria y el escaso peso

electoral del Partido Carlista y del PCE limitan sus posibilidades para conseguir un escaño.

Las dudas que puedan suscitar los reformistas, que han rechazado un acuerdo electoral con el Partido

Moderado-Centrista de Navarra, en su primera comparecencia electoral son las mismas que en toda

España. Queda entonces por descifrar las posibilidades de Herri Batasuna, apoyado por otros grupos de

izquierda, para lograr un diputado. Aunque quedan muy lejos los tiempos en que HB consiguió seis

representantes en el Parlamento navarro y la coalición parece mucho más aislada, el centro-derecha le

concede la posibilidad de disputar un escaño. Por último, la incógnita despertada por el PNV oficial, que

cuenta con la ventaja de la no presentación electoral de los nacionalistas vascos expulsados del partido.

 

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