Autor: Contreras, Lorenzo. 
 Elecciones generales. 
 El dialogo de Huete     
 
 ABC.    17/06/1986.  Página: 26. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ELECCIONES GENERALES

MARTES 17-6-86

Cuaderno de notas

EL DECÁLOGO DE HUETE

Un candidato al Senado por Coalición Popular. Luis María Huete, ha expuesto en su programa madrileño

los antídotos del miedo. Del miedo político o del miedo a determinada política, y siempre a través de un

prisma liberal.

La exposición tiene ingenio porque recuerda en su tono la lucha de las virtudes contra tos vicios. Frente al

temor a Hacienda, claridad impositiva y contención del gasto público. Frente al temor al paro, libertad de

emprender. Frente al temor a la jubilación, respeto a las pensiones. Frente al temor a la droga, ocupación

juvenil. Frente al temor al revanchismo, respeto a tos profesionales. Frente al temor a tos atracos, justicia

ejemplar. Frente al temor a la corrupción, terminar con el amiguismo. Frente al temor a la marginación,

derechos humanos. Frente al temor al monopolio informativo, televisión privada. Y frente a la actuación

socialista, la esperanza liberal.

Es un decálogo de temores, unos más contrarrestados que otros por tos antídotos que se prometen y, por

lógica, concebido desde una óptica partidista Pero pocos lectores podrán negar que, en su conjunto, al

menos, los temores están perfectamente puntualizados. Ninguno deja de tener en la vida política y social

española su patente de existencia.

Cada uno de los epígrafes lleva su explicación o motivación razonada. ¿Quién podrá negar que existe un

embroNo fiscal y que el IVA se ha aplicado mal, hasta crear un profundo confusionismo en la población?

¿Quién dudará de que contra el paro lo mejor puede ser la creación de pequeñas y medianas empresas?

¿Quién se resistirá a reconocer que en materia de jubilaciones «ha de partirse de un respeto a los derechos

adquiridos, sin expolies, a lo aportado a lo largo de los años»? ¿A quién se le puede escapar que una

juventud más ocupada se ocupará menos de la droga? ¿Quién no suspira, si es funcionario de verdad, por

una Función F*úbtica independiente, profesionalizada y no determinada por la posesión de un carné de

partido? ¿A quién no le parece razonable que se dote a los jueces de medios materiales y humanos «que

hagan restablecer en el ciudadano la tranquilidad diaria en la calle, en tos comercios y en la vida

cotidiana? Y respecto al amiguismo, ¿quién no aplaudirá que se elimine, a la mayor brevedad posible, la

serie de organizaciones -periféricas y paralelas», consejos asesores y otros gabinetes de influencia que

han proliferado en la última legislatura?

La plena vigencia del principio de igualdad de oportunidades hará ciertamente caer muchas barreras

físicas o sociales. En ello repara Luis María Huete. Como también repara en que hay que equiparar la

televisión a la libertad y pluralidad existente en la Prensa escrita y en la radio privada.

El liberal puro aparece cuando el candidato a senador entiende que es preciso dejar que el Estado -haga

muy bien muy pocas cosas (defensa, asuntos exteriores, sistema monetario...) para que el resto sea

organizado libremente por la sociedad en libertad, en competencia y sin intervencionismo».

Lorenzo CONTRERAS

 

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