Autor: Hernando, Álvaro. 
 Elecciones generales. El País Vasco ante las urnas. 
 El PNV aspira a mantenerse como primera fuerza política en la Comunidad  :   
 La sociedad vasca, partidaria de un modelo de centro-derecha. 
 ABC.    17/06/1986.  Página: 28. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

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ELECCIONES GENERALES

MARTES 17-6-86

El País Vasco ante las urnas

El PNV aspira a mantenerse como primera fuerza política en la Comunidad

La sociedad vasca, partidaria de un modelo de centro-derecha

Vitoria. Alvaro Hernando

En el País Vasco la evolución del voto desde las elecciones de 1977 pone de manifiesto una trayectoria

ascendente del nacionalismo moderado del PNV, que se ha consolidado en todas las convocatorias a las

urnas como la primera fuerza política en la Comunidad. Paralelamente, revela que la sociedad vasca es

partidaria de un modelo de sociedad de centro-derecha.

El número de votantes del PNV. junto a los que apoyan a la otra formación conservadora que ahora

representa Coalición Popular, ha mantenido desde los primeros momentos una clara y holgada ventaja

sobre el modelo que propugnan las opciones de izquierdas. Entre ellas el PSE-PSOE oscila como una

fuerza electoral inestable y muy variable, la coalición «abertzale» radical Herri Batasuna ha logrado

consolidar un electorado fiel que parece irreductible, y Euskadiko Ezkerra se mantiene como una

posibilidad que no acaba de materializarse.

La trayectoria más clara y favorable electo-ralmente, en esta Comunidad autónoma, la representa el

Partido Nacionalista Vasco. A excepción de una ligera caída en el número de votos en las elecciones

generales de 1979, su progresión ha sido una constante incuestionable. De tos más de 290.000 votos de

las primeras generales, tras el «pinchazo» (275.000) en las legislativas de 1979, sube en las municipales

de ese mismo año casi 60.000 sufragios, superando los 345.000, que vuelve a aumentar ligeramente

(349.000) en las primeras autonómicas de 1980, para en las legislativas de 1982 situarse ai borde de los

380.000, que aun rebasaré´ en las municipales de 1983 (390.000), hasta llegar a la cota histórica de apoyo

en las autonómicas de 1984, con prácticamente 451.000 votos, que representan el 40.32 por 100 de los su-

fragios válidamente emitidos.

Su incógnita y reto ahora es si se logrará mantener esta cota el próximo 22 de junio, con la profunda crisis

interna que vive desde hace dos años, sabiendo conservar la fidelidad de la que hasta el momento, a pesar

de los pesares, ha venido dando /nuestras su electorado.

La supremacía en el País Vasco de la ideología liberal-conservadora se termina de asegurar con la

aportación de la opción política estatal encarnada en la actualidad por Coalición Popular Una fuerza que

trata aún en estos momentos de aglutinar el electorado, no nacionalista ni socialista, que quedó

desarticulado tras la desaparición de Unión de Centro Democrático, y cuya aspiración es intentar

establecerse como tercera formación política a nivel regional. Una meta que puede tener factible si no se

olvida que en los comicios de 1977 las dos formaciones (UCD y AP) que dirigían su oferta al electorado

al que ahora lo trata de hacer Coalición Popular consiguieron sumar más de 170.000 votos. Cifra que

volvió a acariciarse en los comicios de dos años más tarde, y que a partir de entonces comenzó a decrecer,

experimentando una significativa oxigenación en octubre de 1982, al rozar los 140.000 sufragios, que

quedaron reducidos a poco más de la mitad en las municipales siguientes, para, al parecer, iniciar el

asentamiento en las autonómicas de 1984, consiguiendo volver a rebasar, aunque muy ligeramente, la

barrera de los 100.000 sufragios.

Por la izquierda, los socialistas vascos son, sin duda, la fuerza con mayor arrastre, así como de

inestabilidad electoral. De un punto de la partida de más de 264.000 votos populares en las primeras

elecciones, lo que te situaba a tan soto dos puntos del mismo PNV, bajó de manera progresiva en las

sucesivas elecciones, hasta alcanzar en las autonómicas de 1980 tan sólo 130.000 votos, por debajo

incluso de Herri Batasuna. La impresionante recuperación se produce en las legislativas de 1982, en las

que supera los 348.000 votos y restablece la diferencia porcentual con el nacionalismo moderado en tan

sólo dos puntos. Su recorrido desde entonces vuelve a ser decreciente, perdiendo 90.000 votos en las

municipales de 1983 y otros 10.000 más en las últimas autonómicas.

Su batalla se centrará en intentar recuperar los resultados de hace cuatro años. Conseguir el mismo

número de diputados que el nacionalismo moderado seria un auténtico logro, dificultado en la actualidad

tan sólo, básicamente, por las propias circunstancias de crisis interna, similar a la del nacionalismo,

aunque menos pronunciada, que vive el PSE-PSOE.

El radicalismo «abertzale» encuentra su cauce en Herri Batasuna. Una fuerza política oue desde su

aparición en las legislativas de 1979 se ha mostrado asentada en un sector del electorado, teniendo en

banda de oscilación en sus apoyos relativamente reducida al variar entre un mínimo de 136.000 en las

municipales de 1883 y un máximo de prácticamente 176.000 hace cuatro años. Hasta ahora HB se ha

mostrado, por tanto, más sólida de lo que se podría creer. El reto que tiene este 22 de junio es comprobar

si, a pesar de todo, prosigue su proceso de consolidación o la ¡legitimación creciente que se percibe en la

sociedad vasca para las opciones revolucionarias como HB, que incluye en sus listas a presuntos

miembros de ETA, puede implicar el principio de su merma.

Euskadiko Ezkerra es la expresión de una izquierda nacionalista civilizada, que en cada cita con las urnas

parece tener su oportunidad, pero que no acaba de pasar de una posibilidad insatisfecha; de hecho, aun

con tener un considerable peso social y político en el entramado de ía sociedad vasca, su apoyo electoral

viene siendo limitado, y no ha alcanzado nunca los 100.000 votos, habiéndose quedado tan sólo a 10.000

de ellos en las elecciones de 1982. Su compromiso mínimo es mantener a toda costa el único diputado

que tiene, y cuya desaparición podría ponerle en serios aprietos.

Por provincias

Tomando como punto de referencia los comicios de hace cuatro años, Guipúzcoa es claramente un

bastión nacionalista. En ella los partidos nacionalistas duplicaron en número de diputados a las opciones

de ámbito estatal, que lograron arrastrar poco más de un tercio de los votos, y Euskadiko Ezkerra sacó su

único congresista. El caso de Vizcaya es de mayor equilibrio, con idéntico número de diputados entre

fuerzas de ámbito estatal y las nacionalistas. Y Atava, sin embargo, a pesar de su reducido peso numérico

en el conjunto del País Vasco, tres a uno en favor de las fuerzas de implantación nacional. Esta es, e

grandes rasgos, la radiografía electoral del País Vasco en estos nueve anos de democracia. Un periodo en

el que esta Comunidad autónoma se ha visto particularmente violentada por los efectos del fenómeno

terrorista, que, junto a la crisis económica, ha sido el gran azote de esta región.

Todo elto en un marco institucional en el que las relaciones, tanto a nivel intracomunitario como Madrid-

Vitoria, se han caracterizado por la existencia de dos períodos claramente diferenciados. Uno hasta finales

de 1984 (cese-dimisión del «ex lendakari» Garai-coechea), con la crispación como nota dominante y de

progresión creciente. Y otro que comprende el año y medio de mandato del «lendakari» Ardanza,

marcado -aunque no sin excepciones, como es el caso de la tey del Poder Judicial en las relaciones entre

los dos Gobiernos por el pragmatismo, la moderación y el diálogo como norma.

El País Vasco en cifras

- Superficie en kilómetros cuadrados: 7.261.

Habitantes: 2.141.809. Censo electoral: 1.565.168. Paro a diciembre de 1985 (EPA): 19 .700 (23,9 por

100).

Escaños al Congreso: 21. Escaños al Senado: 12. Reparto actual por partidos:

- PSOE: ocho diputados y seis senadores.

- CP: dos diputados y un senador.

- PNV: ocho diputados y cuatro senadores.

- EE: un diputado.

- HB: dos diputados y un senador. Próximas elecciones autonómicas:

en 1988.

 

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