Autor: López Agudín, Fernando. 
 Elecciones generales. 
 Antonio Garrigues: El mapa político de 1982 es irracional y no refleja la realidad española  :   
 El PSOE no sabe distinguir entre lo que es una mayoría estable y lo que es un partido político. 
 ABC.    17/06/1986.  Página: 30-31. Páginas: 2. Párrafos: 15. 

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ELECCIONES GENERALES

MARTES 17-6-86

Antonio Garrigues: «El mapa político de 1982 es irracional y no refleja la realidad española».

"El PSOE no sabe distinguir entre lo que una mayoría estable y lo que es un partido político".

"Tenemos una concepción ideológica claramente distinta de la conservadora y la socialista".

«El PSOE ha perdido ya la mayoría absoluta»

«El único objetivo de mi lucha es lograr un partido inequívocamente liberal»

«El reformismo, la forma de que se recupere la sensibilidad autonómica»

Antonio Garrigues es un caso insólito en la política española. Después de recorrer casi en solitario, y

durante cuatro largos años, el desierto del centrismo se retira a un segundo plano electoral cuando lo

entonces sembrado puede empezar ahora a dar algunos frutos. Sólo este gesto dice mucho, y lo dice bien,

de la personalidad de este político liberal.

Cuando la regla de la confección de las candidaturas electorales está presidida por los «cuchillos

largos»,la excepción de Antonio Garrigues es un dato enormemente positivo que hay que saludar.

Repliegue electoral que no significa en modo alguno retroceso político. Dentro del reformismo, la labor

de dirección de Antonio Garrigues es insustituible.

• «El intento de dividir el Centro forma parte de la estrategia electoral del PSOE»

• «La influencia del llamado voto útil en estas elecciones será mínimo»

-En mil novecientos ochenta y dos el PSOE consiguió su aplastante triunfo gracias a la expropiación del

electorado del centro. En mil novecientos ochenta y seis vuelve a plantearse la lucha por el centro, y el

socialismo trata de seguir controlándolo. ¿Cree usted que ya existen hoy condiciones para que estos

millones de votos vuelvan a una opción centrista como el PRD?

-Lo creo por varios motivos. El principal es que el mapa español tiende, como es lógico, a una

homologación europea en el sentido de redescubrir los espacios políticos naturales, y cuando uno va y

observa el Parlamento Europeo ve que allí hay un Grupo Conservador, un Grupo Liberal y Reformista, un

Grupo Socialista y un Grupo Comunista fundamentalmente. Y yo pienso que en estos momentos estas

cuatro concepciones tienden a asentarse en España. Si alguien tiene justo título y legítimo derecho a

ocupar ese espacio centrista con convencimiento ideológico y con naturalidad política, es el PRD, que

está aportando a España activos que a mí me gustaria subrayar. Primero, una concepción ideológica muy

clara y muy inequívoca, que es el liberalismo progresista; en segundo lugar, una relación internacional

muy importante, con políticos como Cavaco Silva, nuestro vecino portugués; con Giscard d´Estaing, en

Francia; con Genscher, en Alemania; con Steel, en Inglaterra; con Spadolini o Malagodi, en Italia,

etcétera. Es deqr, con una clase política reformista y liberal que ha cumplido en Europa un papel decisivo

y que van a ser nuestros grandes amigos en nuestro proceso de integración. En tercer lugar, porque

aportamos una concepción, también muy liberal y reformista, que es un respeto profundo a la concepción

autonómica de España, sin la cual yo creo que España nunca será un país moderno y progresista. Hay que

recordar que todos los países progresistas, o más avanzados, occidentales tienen una estructura

autonómica o federal muy clara, que es el caso de Bélgica, Holanda, Alemania, Italia, Inglaterra, Estados

Unidos. Y en último lugar, aunque para mí sea el más impórtame, porque lo que hacemos es incorporar a

personas y equipos que podrán tener, como es lógico, sus defectos, pero que tienen una virtud principal,

son gente que han sabido mantenerse coherentes a esta concepción que he mencionado, a pesar de las

tentaciones de esas sirenas del bipartidísimo que han estado funcionando a lo largo de estos años y que

han producido fenómenos de oportunismo y de arribismo político realmente triste. Creo que con todas

esas aportaciones me siento muy tranquilo en cuanto a la recuperación de un centro, pero no puedo

ocultar que a mí no me agrada especialmente el que se nos ubique en puros términos geográficos en el

sentido de que lo que quiero afirmar permanentemente es que el reformismo liberal no es simplemente

una fuerza intermedia entre socialistas y conservadores, sino una fuerza distinta. Es decir, tenemos una

concepción ideológica claramente distinta a la conservadora y claramente distinta a la socialista, y por eso

rechazamos todo intento de que se nos presente un mapa político con el síndrome del uniformismo

ideológico. Es decir, todos más o menos dicen lo mismo. Esa es la línea en la que nosotros estamos

insistiendo en esta campaña.

-En mil novecientos ochenta y dos el votante de centra que da su voto, da su apoyo

al PSOE, lo hace en función de una coyuntura que es el 23 F y lo hace también en función de un

contenido político que tiende a consolidar la democracia. Hoy, las circunstancias han variado. Tanto uno

como otro factor, ya no juegan el mismo papel y hay otra situación. ¿Por qué hoy un votante de centro

que en el ochenta y dos apoyó al PSOE debería apoyar una opción como la que usted encarna?

-La opinión pública entiende que el mapa político que nació del ochenta y dos, además de las

características que has mencionado, se ve afectado por un hecho histórico importante, que es el colapso

de un partido político como es UCD, que cumplió una determinada misión en la vida política, pero que

por razones en las que ya no quiero volver a entrar pierde absolutamente todo su protagonismo y, en

consecuencia, el votante se encuentra en un momento determinado entre la necesidad de votar a un

socialismo que estaba creciendo, y que había demostrado una agresividad muy fuerte..., tanto en defensa

de los valores democráticos como en su oposición a UCD, y una Coalición Popular; es decir, una oferta

conservadora que realmente en aquel momento tenía una estructura muy pequeña.

Esto hace que el PSOE salte de ciento treinta y tres a doscientos dos escaños y que Coalición Popular

salte de nueve a ciento seis, pero ciertamente eso no se puede valorar en términos de méritos propios. Es,

pura y simplemente, porque aparecen como consecuencia del colapso Je UCD dos ofertas y el voto tiene

que dirigirse hacia ellas y se divide entre ellas. Entonces ese mapa político es irracional y es un mapa

político que no refleja la realidad española... Siempre digo que el que piense que España se divide en

doscientos dos escaños socialistas y ciento seis conservadores se equivoca; que esa no es la realidad

sociológica española y que, por tanto, la oferta de centro liberal y reformista es la oferta lógica para todas

esas personas, que yo creó que son muchos millones, que tuvieron que votar al PSOE y tuvieron que votar

a Coalición Popular ante la ausencia de otras opciones válidas. Y ahí es donde reside nuestro optimismo,

casi nuestra euforia, cara al 22-J. Esa idea concreta que efectivamente el pueblo español ha demostrado

una madurez muy profunda en toda esta transición democrática y entiende la necesidad de la recuperación

de ese voto reformista liberal.

-Pero la potencialidad de este voto de centro aparece bifurcada en dos opciones electorales, el PRD y el

CDS... Las consecuencias de esta división están a la vista de todos y no hace falta enumerarlas. ¿Por qué

ha sido imposible un acuerdo entre el Centro Democrático Social y el Partido Reformista Democrático?

-Vuelvo a dejar otra vez constancia histórica de que si alguien tomó la iniciativa para estudiar la

posibilidad de un pacto preelecto-ral con CDS fuimos nosotros. Ya se ha hecho público y está reconocido

que nosotros tomamos esa iniciativa que en aquel momento el CDS, por la razón que fuera, rechazó. Por

tanto, las conversaciones no continuaron, y a partir de entonces nosotros hicimos lo que creíamos que

teníamos que hacer: ponernos a trabajar porque teníamos absoluta convicción en nuestro propio esfuerzo.

Y hemos demostrado que ese espacio lo hemos ocupado de una manera natural, de una manera ideo-

lógica, que es la auténtica manera de ocupar los espacios políticos. Al mismo tiempo el CDS lo que ha

demostrado es una inactividad total tanto a nivel parlamentario como a nivel de trabajo político. No ha

querido todavía definir su ideología y creo que nunca lo hará. Suárez quiere representar un populismo que

no me atrevo a calificar de ninguna manera despectiva, pero debería hacer un esfuerzo para salir de esa

indefinición permanente.

Hemos visto cómo teniendo como tenían pocas personalidades destacadas, ninguna de ellas ha querido

asumir la responsabilidad de una confrontación electoral; hemos tenido (a experiencia gallega, que yo

comprendo que no es completamente extrapolable, pero es muy significativa en cuanto a ocupación de

espacios, y, por tanto, en estos momentos nosotros creemos que ya no nos interesa ni siquiera estudiar esa

posibilidad, al margen de que no es posible. Por otra parte, yo no digo que haya un acuerdo inconsciente o

consciente, pero lo que sí detectamos es que la división del centro, o al menos el intento de dividir al

centro, forma parte de una estrategia electoral del PSOE. Pues para nosotros está muy claro que al PSOE

lo que te conviene es mantener vivas dos ofertas de izquierda, mantener vivas dos ofertas de centro y

magnificar la oferta conservadora como la única alternativa posible. Ese es el conjunto de razones por las

cuales estamos en la situación actual, pero sí quiero decir, sin sectarismo, que no nos preocupa. Insisto en

que este mismo planteamiento casi idéntico lo tuvimos en Galicia, tuvimos también la manipulación de

encuestas; tuvimos allí, como todo el mundo sabe, especiales problemas, y a pesar de todo la oferta

reformista en Galicia tuvo una respuesta popular muy importante, que creo que en estas elecciones va a

ser mucho más corregida y aumentada a nuestro favor.

-A medida que avanza la campaña electoral desde-tos medios de comuniación oficiales y oficiosos se

acentúa el carácter o la dimensión catalana de Miguel Roca. ¿Qué opina usted de la súbita resurrección de

una terminología terrouxista contra el candidato que ustedes presentan a la Presidencia del Gobierno?

-Como ya preveíamos ese tipo de criticas. que ciertamente tienen, por no utilizar una palabra más dura, el

carácter de críticas primarias, va a tener y está teniendo ya de hecho un efecto bumerán. Lo que yo estoy

delectando a lo largo de esta campaña nacional es que ese tipo de mención sobre el catalanismo de

Miguel Roca está funcionando a favor de Miguel Roca; que este pueblo es sensato y es inteligente y que

es muy difícil engañarle con ese tipo de descalificaciones burdas y groseras. Y el efecto bumerán está

alcanzando además un efecto positivo que crece geométricamente; es decir, que no solamente se empieza

a valorar el hecho del catalanismo de Miguel Roca como un hecho neutral o como un hecho sin

importancia, ni positiva ni negativa, que es como tiene que ser, sino, incluso, lo que se está valorando de

Miguel Roca es su capacidad de sacrificio y su capacidad de generosidad para asumir un riesgo que para

mí tiene el carácter de riesgo histórico, de riesgo positivo, de riesgo razona-bte. Porque Miguel Roca se

hubiera podido quedar en Cataluña: ciertamente, incluso Convergencia Democrática también se hubiera

podido quedar en Cataluña; su decisión de incorporarse a la vida política nacional a mí me parece el dato

más positivo que aportamos los reformistas a estas elecciones. Por eso nunca oculto el orgullo que nos

produce el apoyar a Miguel Roca en esta campaña y agradecer a Convergencia Democrática de Cataluña

el apoyo y la solidaridad que está demostrando con nosotros. Espero que los lectores de ABC entiendan

que hemos analizado los problemas que ha planteado el nacionalismo en todas sus formas a to largo de

este siglo* y del siglo pasado. Precisamente leía sobre esta cuestión el famoso libro de Salvador de

Madariaga sobre el tema autonómico, y lo leía con especial interés porque vamos a dedicarle un homenaje

este año al cumplirse su centenario, en donde se refleja de una manera admirable ese tipo de problemas.

Creo que lo que aporta el reformismo es quizá la única forma viable, lógica y sensata para que España

recupere una sensibilidad autonómica más profunda, más racional y sobre todo muchísimo más eficaz.

-En función de la ley Electoral vigente, desde Coalición Popular se insiste una y otra vez en que el único

voto útil para desplazar al PSOE del Poder es el que puede ser dirigido a Coalición Popular o el que

podría haber sido dirigido, siempre en opinión de sus portavoces, a una amplia coalición en la que hubiera

estado integrado el PRO... ¿Cree usted que el voto a Coalición es el voto útil o es un voto inútil en

función de ese objetivo, y por qué el PRO ha rechazado cualquier tipo de acuerdo con esta Coalición?

-En primer lugar, querría decir que no hemos tenido muchas conversaciones con Coalición Popular sobre

ese tema porque desde el primer momento nos afirmamos como una opción de poder y afirmamos

también nuestra decisión de concurrir en solitario, y la decisión esa la tomamos basada, como he dicho

antes, en una concepción ideológica. Quiero aclarar en este sentido que el único objetivo de mi lucha

política es lograr que en España haya un partido inequívocamente liberal y progresista que cumpla un

papel en la vida de España y, por tanto, creíamos que la mejor forma de preservar esta concepción

ideológica, en la que siempre insistiré, era justamente el evitar pactos preelectorales que pudieran

cuestionar nuestra independencia ideológica y nuestra afirmación programática basada en esa concepción.

En segundo lugar, todos los analistas políticos actuales coinciden en opinar que la influencia del voto útil,

o del llamado voto útil, en estas eleccio nes va a ser mínima y que el español está profundamente cansado

de no votar a gusto, de no votar cómodo, y eso me parece un síntoma profundamente positivo para la

profundi-zadón de la democracia. Creo que en una democracia seria, cuando el ciudadano vota to hace en

favor de una concepción ideológica, independientemente de que le pueda gustar más o menos un líder. Si

Coalición Popular confía en que la campaña del voto útil le va a ser rentable se equivoca profundamente,

y que conste que nosotros respetamos la existencia de una opción conservadora en España. Lo único que

afirmamos es que la opción conservadora está sobredimensionada; es decir, que la opción conservadora e:

España no representa los ciento seis escaño que en estos momentos tiene Coalición Popular. Y que en

consecuencia tendrá que replan tearse en el futuro su propia oferta política. - El eje de esta campaña

electoral radica ei la incógnita de si el PSOE conseguirá o no I. mayoría absoluta. Si la reedita, ¿cuáles se

rían las consecuencias para la sociedad es pañola, y si no la reedita cuál, sería la actitud del PRD si el

PSOE necesitara aliados?

El PSOE ha perdido ya la mayoría absolut y corre el peligro de perder la mayoría relat va, y no lo digo

por triunfalismo o por motivo puramente de campaña. Yo creo que el pueblo español tiene la madurez

suficiente para saber distinguir lo que hay de verdad en la conquistas del PSOE, y si el PSOE cree que su

fracaso en la política económica, su fracaso en la política extenor y su fracaso en I, política de libertades

el pueblo español los va a ignorar, también se equivoca.

El PSOE no ha tenido el tipo de oposición capaz de hacer visibles sus continuos fracasos en todas estas

materias. Coalición Popular, todo el mundo lo acepta, ha hecho de todo menos una oposición eficaz, se ha

deja do engañar en el trapo de las cuestiones pe quenas, pero no ha sabido nunca transmitir ¿ la opinión

pública los auténticos errores de PSOE y sobre todo el auténtico peligro socia lista. El PSOE se ha

convertido realmente el un partido que tiene claros síntomas de ni saber distinguir entre lo que es una

mayoria estable y lo que es un partido único. Cuandi intento resumir gráficamente nuestras-distin tas

concepciones digo que al final de cual quier proceso político las concepciones ideo lógicas pesan mucho

más de lo que opina la gente y que al final de ese proceso los socialistas socializan, los conservadores

conservar y los reformistas liberales reforman y liberan.

Si el Partido Reformista estuviera en condiciones de completar una mayoría absoluta, k que quiero

reiterar ahora es que nosotros no tenemos nada predecidido. Nosotros analiza remos a fondo el mapa

político, pensaremos como es lógico, en la gobernabilidad de Es paña, y al final tomaremos la decisión

con ut solo eje de pensamiento, que será el respete a nuestro programa, como ha dicho Migue Roca mil

veces. Nuestro programa es un con trato con los electores. Creo que hemos dado un ejemplo de lo que es

intentar eliminar d« esta campaña la técnica del insulto e intenta forzar a los demás partidos a un debate

ideo lógico. Y por tanto, cuando llegue el momento, el respeto a nuestro programa político, a nuestro

programa de Gobierno y a nuestra concepción ideológica serán las claves que nos puedan conducir a un

pacto. O a no adquirir ningún tipo de compromiso.

Fernando LÓPEZ AGUDIN

 

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