Autor: ;Diego, Enrique de. 
 Elecciones generales. 
 Las dos fuerzas mayoritarias centran sus estrategias en el voto útil  :   
 Coalición Popular quiere impedir la fragmentación de la alternativa. 
 ABC.    18/06/1986.  Página: 21. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

MIÉRCOLES 18-6-86

ELECCIONES GENERALES

Las dos fuerzas mayoritarias centran sus estrategias en el «voto útil»

Coalición Popular quiere impedir la fragmentación de la alternativa

Madrid. José A. Sentís y Enrique de Diego

El PSOE aborda el último tramo de la campaña con el insistente mensaje de reclamo del voto útil, con

especial incidencia en las bolsas de votantes indecisos del centro-izquierda. Coalición Popular, que cuenta

con las mayores expectativas entre la oposición, se define como la única alternativa e insiste en la

necesidad de no fragmentar el voto para fortalecer esa capacidad de alternancia tanto en el presente como

en el futuro.

El aparato socialista ha lanzado el mensaje electoral que permanecerá inalterable hasta la medianoche del

día 20: la mayoría absoluta corre peligro sí los votantes socialistas caen en la apatía o si desvían su

sufragio por pensar que la victoria socialista está asegurada.

Los especialista en sondeos destacan el descenso del voto útil y la aparición de un voto de castigo durante

el primer tramo de la campaña, aunque matizan que es en los últimos días de ésta cuando se concentra el

apoyo de los indecisos a ios partidos mejor colocados. Esta reflexión no impide que los socialistas se

muestren muy preocupados y hayan alterado el tono de su campaña, tras el fracaso de la estrategia de

mantener en sordina la confrontación electoral. El PSOE es, en efecto, consciente de que una parte

importante de los votantes, incluyendo los «prestados», quiere reducir la hegemonía socialista. De ahí que

centre sus mensajes en el concepto de «gobierno estable» para contrarrestar las acusaciones de

«prepotencia».

La estrategia socialista de forzar al votante con tendencia a la «infidelidad» tropieza con la dificultad de

que la derecha no compite por una victoria total, con lo que «el miedo Fraga», utilizado por el PSOE en

otras ocasiones, tiene ahora mucho menos sentido, a pesar de los esfuerzos de Nicolás Redondo. El

mensaje, por tanto, resulta confuso, y se divide en ataques entre viscerales y paternalistas respecto a

Suárez e Izquierda Unida.

La llamada al voto útil es también central en el tramo final de la campaña de Coalición Popular, y se

dirige a los hipotéticos votantes de centro. No hay mensajes encubiertos, sino explícitos: «Vota útil. Vota

Coalición Popular», piden sus carteles, que se apoyan en que, en todo caso, «Coalición Popular será la

segunda fuerza política», es decir, «la alternativa», previsión en la que coinciden con el PSOE. Las

propuestas de Roca y Suárez son calificadas de «aventura personal» para formar grupos parlamentarios

con «fines particulares».

La argumentación de Coalición Popular tiene una referencia al futuro: si se dispersa el voto puede salir un

panorama político igualmente fragmentado, que debilite las posibilidades de articular una oferta de

gobierno. Por lo mismo, el PSOE ve dificultades para su mayoría absoluta y ambas opciones luchan

denodadamente por mantener el biparti-dismo, aun imperfecto, que se esbozó en 1982.

En esta evolución de las estrategias han jugado un papel fundamental las encuestas, aunque nadie afirme

confiar plenamente en ellas. Según los expertos electorales consultados por ABC, lo más fiable de los

sondeos son los datos de porcentajes globales, y lo menos, la atribución de escaños en las

circunscripciones pequeñas, donde los partidos mayores obtienen «primas» añadidas (un diez por ciento,

por ejemplo, representa varios escaños en Madrid, pero ninguno en más de treinta provincias). Podría

deducirse de ello un descenso en las previsiones para terceras fuerzas, como afirma la empresa Gallup:

Un buen resultado nacional puede no ser correlativo al número de diputados que se logren.

Todo esto son matizaciones importantes, aunque no decisivas, porque la aparición de uno o más partidos

con resultados cercanos al diez por ciento nacional verían reflejada claramente su fuerza en el Parlamento.

Esta es la preocupación de PSOE y Coalición Popular, que ejercen en los últimos días un efecto de

«pinza» sobre los grupos de centro.

 

< Volver