Autor: Guzmán, Bernardo. 
 Elecciones generales. La Comunidad Valenciana ante las urnas. 
 El PSOE ha mantenido una clara hegemonía en la comunidad desde los primeros comicios     
 
 ABC.    18/06/1986.  Página: 24. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

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ELECCIONES GENERALES La Comunidad Valenciana ante las urnas

MIÉRCOLES 18-6-86

El PSOE ha mantenido una clara hegemonía en la Comunidad desde los primeros comicios

En 1982 desapareció la representación parlamentaría comunista

Valencia. Bernardo Guzmán

El PSOE, ya desde 1977, ha tenido gran aceptación en las tres provincias de la Comunidad, hasta el punto

de conseguir el mismo e incluso superior número de votos que la desaparecida UCO. En los comicios de

1982 el despegue es claro. El bipartidismo se hace patente y los valencianos concentran sus votos en

Coalición Popular y en el PSOE.

Al margen de la clara victoria socialista, es importante destacar tres aspectos con referencia a las

elecciones de 1982: el primero, referido a la desaparición de UCD, que provocó la desaparición del centro

valenciano o la agrupación de alguno de sus miembros en la Coalición Popular.

Como segundo punto importante, merece especial atención el ascenso de la derecha, representada en la

Coalición Popular, que no había conseguido representación en el 79 y que ahora había acaparado todos

los votos de la oposición.

Como tercer y último punto a destacar con referencia a las elecciones de 1982 hay que hacer notar la

desaparición de la representación parlamentaria de origen comunista, quien en las anteriores elecciones se

habían consolidado como la tercera fuerza política de la Comunidad Valenciana.

Cuatro años

En los últimos cuatro años, la intención de voto no parece haber variado demasiado. Después del

referéndum sobre la OTAN, parecía que la izquierda podía volver a resurgir de sus propias cenizas,

aunque lo cierto es que la división entre «gerardistas» y «carrillistas» no ha contribuido a ello en absoluto

y, por tanto, es improbable que pueda obtener alguna representación. De la misma manera, difícil lo van a

tener el resto de los partidos al margen del PSOE y la Coalición Popular, que, de no cambiar mucho las

circunstancias, podrían volver a repartirse los escaños de la Comunidad Valenciana, como ya lo hicieron

en las últimas elecciones. CDS, PRD, Izquierda Unida y Unión Valenciana aspiran a obtener algún

diputado, aunque a priori lo tengan bastante difícil.

Dentro de la Comunidad Valenciana y después de las elecciones autonómicas de mayo de 1983, el

Gobierno de la Generalidad Valenciana ha seguido estando dirigido por los socialistas. En esas elecciones

el PSPV-PSOE obtuvo una clara mayoría, que le ha permitido gobernar de una forma similar a la

realizada por su partido a nivel nacional.

A la hora de enjuiciar la gestión de los socialistas al frente del Gobierno valenciano y la aceptación de su

gestión por el pueblo, hay que matizar el hecho de que los habitantes de la Comunidad Valenciana suelen

ser bastante conformistas, aunque esto no quiere decir que, en ocasiones especiales, demuestren de forma

patente su protesta o repulsa hacia un tema en particular.

En el aspecto económico han existido problemas con referencia a la política exterior española, tan

influyente en la Comunidad Valenciana en temas como la integración en el Mercado Común y sus

influencias en las exportaciones valencianas o en el sector del turismo. El sector de los cítricos no se ha

visto excesivamente favorecido en los últimos años, aunque las promesas de que las cosas cambien se han

realizado por parte de las autoridades valencianas y del Gobierno central.

Por lo que se refiere al proceso de transferencias, éste quedó cerrado en los últimos meses de 1985 con

dos excepciones: el tema de los ferrocarriles de vía estrecha, que parece estar ya solucionado, y el del

INSALUD, de más difícil solución. La calidad y cantidad de las transferencias, aunque ha recibido crí-

ticas, ha sido aceptada por la mayoría de los valencianos.

En cuanto a otras críticas recibidas por el Gobierno valenciano durante su período de mandato, cabe

destacar las provenientes de las provincias de Alicante y Castellón, preferentemente donde amplios

grupos de población ven en el funcionamiento burocrático lo que se ha venido a llamar «el segundo cen-

tralismo». Se comprende la capitalidad de Valencia, pero se insta a que, de una vez por todas, la

autonomía sirva para acercar todavía más el aparataje burocrático a los ciudadanos.

Dentro de la estructura de la Generalidad Valenciana hay una parcela de singular importancia por la

variedad de los temas que abarca y por el gran presupuesto de que dispone: nos estamos refiriendo a la

Consejería de Cultura, Educación y Ciencia, al frente de la cual se encuentra Cipria Ciscar, hombre fuerte

dentro del socialismo valenciano y directo rival interno del propio presidente de la Comunidad y

secretario general del partido, Joan Lerma. Esta Consejería quizá haya sido la más polémica en

coincidencia con la conflictividad general que ha vivido España en torno a los temas educativos. Por lo

que se refiere a la cultura, el Gobierno valenciano se ha volcado en la difusión de todo tipo de

manifestaciones, a la vez que ha marcado las directrices de la normalización de la lengua, siendo grandes

las críticas en estos aspectos por parte de un amplio sector de la población, basándose en los excesivos

presupuestos destinados al tema y también, según este sector, en la clara influencia de la cultura catalana

en la normalización de la lengua en detrimento de la defensa de lo estrictamente valenciano.

Dentro del apartado laboral, hay que recordar que, a pesar de las explicaciones, se acusó al Gobierno

valenciano, y en particular a su presidente, Joan Lerma, de no haber defendido a los trabajadores

afectados por la reconversión concentrada en la siderurgia de Sagunto, donde en esas fechas los

incidentes fueron de especial gravedad, peligrando incluso la integridad del presidente de la Generalidad

Valenciana, Joan Lerma.

Durante los últimos años las discrepancias entre el Gobierno autonómico y el Gobierno central no han

sido aparentemente muchas. Una vez concluido el largo proceso de transferencias, las tensiones se

calmaron, existiendo una cordial relación que se rompió en temas como la reconversión, las exportaciones

o últimamente el grave problema de la financiación autonómica, donde se ha demostrado que el reparto

entre todas las autonomías marginaba, entre otras, a la valenciana, y así ha sido reconocido con

posterioridad por el Gobierno central, que se ha comprometido a la revisión del reparto en un breve

espacio de tiempo.

Para finalizar, y volviendo al tema concreto de las elecciones del 22 de junio, hay que señalar que el

índice de abstención previsto, a pesar de la dificultad para calcularlo a priori, se cifra, según todos los

comentarios, en torno al 25 por 100 del censo, compuesto poi cerca de tres millones de electores en toda

la Comunidad Valenciana.

La Comunidad Valenciana en cifras

• Superficie en km2: 23.305.

• Habitantes: 3.835.618.

• Censo electoral: 2.776.454.

• Paro a diciembre de 1985 (EPA): 281.900 (20,4 por 100).

• Escaños al Congreso: 32 (gana 2 con respecto a 1982).

• Escaños al Senado: 16.

• Reparto actual por partidos:

• PSOE: 19 diputados y 9 senadores.

• CP: 10 diputados y 3 senadores.

• Próximas elecciones autonómicas: en 1987.

 

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