Autor: Cela Trulock, Camilo José. 
 Elecciones generales. 
 El partido de la abstención     
 
 ABC.    20/06/1986.  Página: 23. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

VIERNES 20-6-86

EL PARTIDO DE LA ABSTENCION

Los votantes sabemos que la libertad democrática no da cabida al «partido» de la abstención

que llevaría el tanto por ciento elevado de los que no votan que, sobre todo en Galicia, es

donde más abundan para un triunfo que no se cuenta, pero se aguanta.

Los que se abstienen son los cómodos sin ideales y sin esperanzas. Parece que todo les da

igual; lo mismo les importa la dictadura de la espada que la de la cruz, que la democrática del

voto, porque las dos anteriores dicen que son antipáticas en lugar de democráticas, aunque a

veces los votados también resultan poco o nada simpáticos, como lo estamos viendo...

También para los que vota les resulta nada simpática la votación a los de las «listas» que

parecen «burras», con nombres limitados en cierre hermético que no permiten conocer a todos

ni votar a otros que sabemos lo harían mejor.

Por las vallas, paredes y ventanales vemos caras y nombres que tantas veces no se conocen.

¿Y cómo se va a votar lo desconocido? Los programas políticos se saltan y no se cumplen para

el más acá, como se saltan los programas religiosos para el más allá. Decir que los de una

«lista» son todos muy buenos, no es justo. Ya lo dijo Ortega y su «mariachi» cuando señaló

que «toda generalización envuelve una injusticia». Porque falle un cura no se le debe de echar

toda la culpa al clero. Porque falle un escritor no se puede decir que todos los escritores somos

iguales cuando no llegamos a gemelos y hacen muchos el primo...

No cabe duda de que dado el número de los que se abstienen parece hacer falta el partido de

la abstención, cuyas siglas son «DUDA» y por lo que nos enseña el catecismo hay que

abstenerse: «En caso de duda, abstente», dijo el padre Astete. Esa DUDA dice «Democracia

Utiliza Dar Abstención». Por esa DUDA nos encontramos en las elecciones (que no son

selecciones) con votos a los diversos partidos y con electorales que han tenido al final el

acuerdo de no votar por noticias de última hora o hacerlo con la papeleta en blanco que es el

certificado de la abstención que deja constancia de la falta de seguridad en las propagandas

demasiado optimistas.

Camilo J. CELA De la Real Academia Española

 

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