Autor: Palma, Luisa. 
 Elecciones generales. 
 Fraga salió a pescar el voto madrileño en autobús     
 
 ABC.    21/06/1986.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Fraga salió a «pescar» el voto madrileño en autobús

Madrid. L. Palma.

Ni siquiera ayer, en la última jornada de campaña, Manuel Fraga aflojó el acelerado ritmo que ha traído

arrastrándose por las esquinas a sus colaboradores y de cabeza a la caravana de periodistas que le ha

seguido durante todo este tiempo en sus recorridos. Sin embargo, a diferencia de lo que venía siendo

habitual, ayer no hubo que perseguir con una furgoneta «batidora» a un «Volvo» lanzado a ciento

cuarenta por las carreteras españolas. Fraga, folletos en ristre, decidió salir a pescar el voto madrileño en

un cómodo y tranquilo autocar que durante toda la mañana y toda la tarde visitó diversos distritos de

Madrid. Estuvo acompañado por los candidatos Carlos Ruiz Soto y Juan de Arespacochaga y por la tarde

se subieron al autobús sus «socios» en la Coalición Popular, Osear Alzaga y José Antonio Segurado. La

cadena de televisión norteamericana NBC y la TV-3 no desaprovecharon la ocasión de filmar los

recibimientos que al candidato a la Presidencia le tributaron en los distintos distritos.

Según comentaba Fraga en el autobús esta campaña ha sido para él una buena ocasión para

«reencontrarse con el pueblo que tiene problemas y quiere soluciones». Vecinos de Hortaleza y

Chamartín acababan de plantearle la inseguridad en sus calles y problemas de educación. El autocar hizo

varias paradas y en todas ellas se vio rodeado por un mar de seguidores cuya efusividad provocó el que

Fraga fuera llevado en volandas por la multitud, que bloqueó el tráfico en numerosas ocasiones. Y tanto

fue así que una de las veces perdió el equilibrio y no cayó al suelo entre otras cosas por falta de espacio.

Sus escoltas ponen en práctica en estas ocasiones una depurada técnica que consiste en sujetar a su

protegido asiéndole por la parte posterior del cinturón. Después de varias sesiones de apretujónos, y en la

pausa del autocar, a Fraga le salió del alma una exclamación: «¡Qué ganas tengo de irme a pescar!».

Gritos hubo para todos los gustos durante la excursión urbana, desde el «se nota se siente, Fraga

presidente» al menos convencional «viva tu madre».

 

< Volver