Autor: Contreras, Lorenzo. 
 Elecciones generales. 
 Las palabras y los hechos     
 
 ABC.    21/06/1986.  Página: 24. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

ELECCIONES GENERALES

SÁBADO 21-6-86

Cuaderno de notas

LAS PALABRAS Y LOS HECHOS

Julio Pascual, presidente del Club Liberal de Madrid, nos ha dejado para el día de reflexión una perla de

hemeroteca o de boletín oficial. Nada menos que unos párrafos del discurso de investidura pronunciado

por Felipe González el 30 de noviembre de 1982, en el Congreso de los Diputados. Los párrafos, salidos

de labios del presidente, decían y dicen, porque es historia pura: «Imaginando que ahí, en el centro del

hemiciclo, unos cuantos ciudadanos han penetrado hoy desde la calle, me esfuerzo por verlos y

escucharlos. ¿Quiénes son? Una ama de casa camino del mercado, un empleado de Banca, un botones de

hotel. Les veo y me pregunto: ¿Qué piensan de nosotros? ¿Siguen nuestros debates? ¿Les ilusionamos o

les desencantamos? ¿Hacemos lo mejor para el futuro, que es el de nuestros hijos?» Y continuaba: «Para

comprender mi deber con nuestro pueblo yo me inspiro mejor en esa sencilla visión que en las frases

sonoras y convencionales. La paz, la Humanidad y el progreso son ellos y para ellos. Esas palabras tienen

carne y hueso, ropas y gestos. Confiemos en su esperanzada y libre participación, y tengámosles presentes

durante nuestros debates, como yo pensaré a diario, mientras fiel al horizonte y atento al camino, presido

mi Gobierno, si merezco el honor de que ahora se me otorgue la responsabilidad de la investidura.»

El señor Pascual se preguntaba hace días en Leganés: «¿Qué ha sido de aquellas palabras? Cuatro años

después, tas palabras están muertas y los hechos pasan su factura.»

Recordaba el candidato de Coalición Popular que para el día 27 de junio, José María Calviño ha decidido,

al parecer, simbolizar su retirada con la película «Lo que el viento se llevó». Pero, para Julio Pascual, no

ha sido el viento el que se ha llevado la ilusión de los casi diez millones de españoles que votaron PSOE.

Y aunque no lo aclara, se intuye que ha sido el PSOE y su Gobierno los que se han llevado las esperanzas

de médicos, jueces, padres de niños en edad escolar, trabajadores, funcionarios, vecinos de las grandes

urbes asediados por la inseguridad callejera, telespectadores, contribuyentes... El candidato dice que en la

lista de agraviados entra Ruiz-Mateos, «cuya libertad quedó mermada el día que le dijeron en televisión

que le expropiaban para ver cómo era su empresa por dentro». Pero entran también los «disidentes

socialistas» que para ejercer la libertad de pensamiento y de palabra «han pagado el precio de no estar en

las listas de los próximos comicios».

La campaña ha terminado. Ahí quedan esas palabras y esas exhumaciones de conceptos que Julio Pascual

nos brinda. Una campaña también hecha de discursos, si se exceptúa el caso de Lina Ortas, aspirante a

senadora por Madrid, que ha llevado adelante una tarea dialogada y dialogante por pueblos, mercadillos,

verbenas. La única mujer al Senado por Madrid ha lanzado al viento su mensaje. No ha dejado peligrosas

constancias escritas de sus intenciones, como Felipe González en su investidura. Pero ha dejado una

perfumada estela de excelentes propósitos. Expresados todos ellos con la pura presencia y el contacto de

la palabra coloquial y sencilla.

Lorenzo CONTRERAS

 

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