Autor: S. N.. 
 Elecciones generales. 
 La participación baja más de nueve puntos sobre las elecciones de 1982  :   
 Las abstenciones casi alcanzan el treinta por ciento. 
 ABC.    23/06/1986.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

II/ABC

ELECCIONES GENERALES

La participación baja más de nueve puntos sobre las elecciones de 1982

Las abstenciones casi alcanzan el treinta por ciento

Madrid. S. N.

La participación en las elecciones de ayer se situó en el 70,8 por 100 sobre el censo, similar a la que se

registró en 1979 y casi nueve puntos por debajo de la que se produjo en las últimas elecciones generales.

La abstención, por tanto, roza la cota del treinta por ciento, lo que demuestra una pérdida de interés del

electorado español en esta nueva cita con las urnas, de las que no se esperaba que salieran ayer grandes

sorpresas.

Estos datos tos facilitó a las once y media de la noche el vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra y

correspondían a un censo escrutado sobre el total del 68,9 por 100 del electorado en todo el territorio

nacional. Si bien cabe cierta corrección una vez que se termine el recuento definitivo de votos, es

indudable que no habrá variaciones significativas y que esa cifra refleja la tendencia que el electorado ha

seguido en este 22- J.

Se trata de la segunda cifra más alta de abstención en las cuatro elecciones generales celebradas desde

1977. Tan sólo en 1979 se registró una abstención superior, aproximadamente en tres puntos: 32 por 100,

frente al 29,2 por 100 que se registró ayer. Un hecho con el que se debe contar es que por pri-

mera vez las elecciones generales se han celebrado en domingo.

Más abstención

Aunque no es alarmante, una cifra de abstención cercana al 30 por 100 demuestra un grado de desinterés

o alejamiento de un sector Importante de la población española hacia los asuntos políticos, lo que no es un

síntoma alentador. En casi todos los países europeos la población adopta un comportamiento mucho más

activo y en un país como Italia incluso ha superado a veces el 90 por 100. Otra cosa ocurre en Estados

Unidos, donde es frecuente que en muchas elecciones presidenciales sólo vote la mitad de la población o

poco más.

Casi la mitad de los votos se habían depositado antes de las dos de la tarde

El crecimiento del censo electoral se ha traducido también en un incremento de la cifra absoluta de

ciudadanos que se han abstenido, y que por primera vez excede de tos nueve millones de personas.

La tendencia que se demostró al final de la jornada electoral se podía ya adelantar a las seis de la tarde,

cuando la participación se ponía seis puntos por debajo de la registrada en los comicios del 28 de octubre

de 1982: un 56,65 por 100 frente a un 62,65. Esta cifra era levemente inferior a la de las elecciones

generales de 1979, cuando la respuesta final del electorado fue del 68,30 por 100. En 1982 se alcanzó la

mayor cota de participación en elecciones generales desde la implantación del sistema democrático.

Superior, incluso, a la de las primeras, del 15 de junio de 1977, pues frente a un 79,10 por 100 de éstas se

llegó un 80 por 100.

Una vez más, Galicia era la Comunidad autónoma donde se producía mayor abstención, puesto que dos

horas antes del cierre de tos colegios electorales se habían acercado hasta ellos mucho menos de la mitad

de los ciudadanos censados. Exactamente, el 40,06 por 100. Las causas parecen ser las que tantas veces se

han apuntado. Aparte de lo que se denomina «abstención técnica» y de un menor interés del pueblo

gallego por los asuntos políticos, cabe destacar el predominio de las zonas rurales y la diseminación de la

población, con malas comunicaciones, que, en muchos casos, crea graves dificultades para acercarse al

colegio electoral; también hay que destacar graves errores del censo, frecuentemente denunciados, pero a

tos que todavía no se ha puesto remedio.

Por el contrario, cinco regiones presentaban índices muy altos. Se trataba de La Rio-ja, Castilla-La

Mancha, Comunidad Valenciana, Extremadura y Cantabria. A muy escasa distancia quedaron Madrid y

Murcia.

Voto madrugador

Una característica generalizada fue la concentración de la votación en las primeras horas de la jomada. En

muchos casos los electores madrugaron para ejercer el sufragio y después salir al campo o a la playa para

disfrutar de la jornada dominical. El tiempo cli-matofógico fue, además, muy agradable en toda España,

pero eso no ha provocado un crecimiento espectacular de la abstención.

Es destacable que en las cinco primeras horas de la jomada electoral ya se había alcanzado un porcentaje

del 41,31 en el conjunto de España. Si desde la nueve de la mañana hasta las dos de la tarde se llegó a

cerca de la mitad del electorado censado.

Aunque durante los últimos momentos la curva de descenso que se dibujó después de la hora de comer,

experimentó una recuperación, ésta no fue tan alta como para que se produjera una cota de participación

muy elevada.

23 junio-1986

 

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