Autor: Collado, Ángel. 
 Elecciones generales. Reacciones. 
 El fracaso del PRD amargó a Roca la alegría por el ascenso de Convergencia  :   
 Sainz de Robles anuncia su inminente ingreso en el partido. 
 ABC.    23/06/1986.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

ELECCIONES GENERALES

23 junio-1986

Reacciones

El fracaso del PRD amargó a Roca la alegría por el ascenso de Convergencia

Saínz de Robles anuncia su inminente ingreso en el partido

Madrid. Ángel Collado

Miguel Roca llegó a las doce de la noche al hotel madrileño donde desde poco después de las ocho

Antonio Garrigues y Federico Carlos Sainz de Robles, rodeados de unos doscientos seguidores del

Partido Reformista, seguían, desolados, las noticias de los primeros resultados de las elecciones. «Mi

compromiso con el reformismo es irreversible», ratificó Roca, muy emocionado, en cuanto le permitieron

tomar la palabra.

«En el local de Convergencia, a pesar del éxito obtenido, lo que predominaba era una sensación de pena

por el fracaso del PRD; ha pesado más lo uno que lo otro». El candidato de CIU, PRD y Coalición

Gallega estaba evidentemente disgustado por el rotundo hundimiento de su operación política. No

obstante, sostenía que su partido había ratificado en Barcelona que está dispuesto a mantener el apoyo al

PRD. Miguel Roca se ponía «a la disposición» de los reformistas para que éstos decidan cómo debe ser su

colaboración en el futuro: «Más importante o secundaria». Federico Carlos Sainz de Robles, cabeza de la

candidatura reformista por Madrid en calidad de independiente, ya había anunciado a tas nueve de la

noche , antes de que se confirmara oficialmente el fracaso del partido, que se inscribía en el PRD. Su

anuncio provocó los aplausos de los militantes presentes. «Nuestro trabajo empieza mañana; yo me

entrego en alma y vida», proclamó el ex magistrado, que contenía su emoción al dirigirse al público. El ex

magistrado no dudó en asegurar que «el pueblo español no ha fallado». Roca comentó sobre el ingreso de

Sainz de Robles: «Esto es un señor».

El presidente del Partido, Antonio Garrigues, fue el primero en dar la cara. «Cuando se lucha por una

idea, se tarda en ganar, pero se acaba por ganar», proclamaba antes de afirmar que estaba dispuesto a

seguir adelante, «porque el PRD no es algo coyuntural». Poco después, Garrigues llamaba a Adolfo

Suárez para felicitarle por su éxito. «Le he encontrado feliz», comentó a los periodistas.

Pero no todos los dirigentes reformistas supieron afrontar con la misma entereza tan adversos resultados.

El ex ministro y número tres del partido por Madrid, Juan Antonio García Diez, se negó a hacer

declaraciones. Las esperanzas del PRD habían ido descendiendo por días durante la campana Tras la

aparición de fas encuestas, los primeros tiempos de euforia habían cedido terreno al pragmatismo y, en la

última semana, al pesimismo. De los veinte escaños con los que decían conformarse a la mitad de la

campaña se pasó a la media docena del último día, siempre según fas cifras que manejaban en privado.

Algunos dirigentes reconocían que quizá la operación era «demasiado complicada» para la compresión de

los electores.

Miguel Roca llegó, procedente de Barcelona, a medianoche para manifestar, una vez que se lo

permitieron los simpatizantes del partido que no dejaban de aplaudirle, que «la idea valía la pena y vamos

a seguir en ella». Se atribuía toda la responsabilidad del fracaso, pero también insistía en que en España

existe un importante lugar para el liberalismo progresista y el reformismo.

 

< Volver