Autor: Garrigó, Andrés. 
 Elecciones generales. Reacciones internacionales. Bélgica. 
 Preocupación en la OTAN por el ascenso de Herri Batasuna     
 
 ABC.     Página: 24/6/1986. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ELECCIONES GENERALES

Reacciones internacionales

Bélgica

Preocupación en la OTAN por el ascenso de Herri Batasuna

Bruselas. Andrés Garrigó

«Los partidos socialistas y socialdemócratas europeos deben morir de envidia.» El vespertino belga «Le

Soir» tiene razón: el nuevo triunfo del PSOE se ha convertido en el sueño dorado del socialismo europeo,

condenado a la oposición en la mayoría de países. La CEE digerirá esa victoria sin excesivo entusiasmo.

La OTAN no habla, pero alguno de sus líderes temen que arda el País Vasco y eso se complique con una

crisis en Ceuta y Melilla...

«El gran problema de la nueva legislatura podría ser la subida de Herri Batasuna y el apoyo que eso

supone para ETA. Si ía tensión sube allí, Marruecos podría aprovechar para atizar (a de Ceuta y Melilla,

lo que complicaría las negociaciones con Inglaterra y con la OTAN en tomo respectivamente a Gibraltar

y la integración defensiva», opinan fuentes europeas. Algún comentarista llega a asegurar que Felipe

González se veré obligado a negociar con ETA.

Un ato funcionario europeo nos ha declarado que para la OTAN la mayoría absoluta de González es un

mal menor. «Peor hubiera sido una coalición con Suárez, que hubiese radicalizado la política exterior

española con posturas tercermundistas.» Numerosos observadores aquí estiman que la pérdida de

dieciocho diputados es un castigo leve para González, si se tiene en cuenta su política de austeridad y el

aumento del número de parados del 17 al 22 por 100. La razón del éxito la atribuyen a que Fraga no es

una «alternativa sociológicamente aceptable» y en menor medida a lo que algunos llaman aquí «la

dictadura de la ilusión», es decir, el poder mágico de Felipe de covertir en votos hasta los goles del

Mundial.

Una caricatura del diario «Le Soir» muestra a Felipe con el nuevo símbolo del PSOE: un puño y, en vez

de rosa, una balón de fútbol. Y «La Libre Belgique» ha ido hasta decir que «el color nacionalheroico

futbolístico de la campaña electoral confirma Ja capacidad de González de erigirse en sumo sacerdote de

la "imagocracia" española. Nadie antes que él en España había sometido hasta tal punto la democracia a la

dictadura de la ilusión, al primado de la imagen sobre la realidad, a la invocación permanente de la razón

de Estado, de las exigencias exteriores o del orgullo nacional para enterrar las grandes promesas

conservando la apariencia de sinceridad».

Para Christian Galloy, autor de ese análisis, «la televisión estatal, la publicidad, una notable generosidad

bancaria y los favores a los periodistas «comprensivos» son los pilares de esa "imagocracia" socialista».

Las críticas no faltan tampoco para la derecha, a la que se reprocha su división, falta de imaginación y

escaso impacto en los medios. Además, para el diario holandés «De Votkskrant», Coalición Popular

«huele todavía demasiado al pasado franquista y perdió credibilidad con su abstencionismo oportunista en

el referéndum de la OTAN».

 

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