Autor: Moya, Aurora. 
   Novo: Guerra y la máquina de offset     
 
 Diario 16.    20/06/1986.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

NACIONAL

Novo: Guerra y la máquina de offset

Aurora Moya

Madrid

FELIPE González, Alfonso Guerra y la máquina de offset tuvieron la culpa de que Luis Alonso Novo,

miembro del PSOE antes de 1960, militante antifranquista desde que el régimen detuviera a su padre y a

su hermano y destacado sindicalista en UGT, se presente ahora como senador por la coalición Izquierda

Unida.

Fue en 1969 cuando conoció a aquellos dos chicos tan revolucionarios y tan sevillanos. Felipe y Alfonso

se llamaban. A Novo le parecieron savia nueva para el partido. Bueno, apostó por ellos.

Les invitaba a su casa a cenar, pote y paella que preparaba Deolinda, su mujer. Los llevaba en coche a

Bayona, en viajes clandestinos de regates con la Guardia Civil.

Y ahí apareció la primera máquina de offset que Novo, a la sazón secretario de propaganda, metió en su

casa clandestinamente y que cuando se estropeó fue de sudores la conversación con el técnico: «Mire,

esto es del PSOE. O me la arregla o avisa a la Policía.» Se la arreglaron.

Todo iba más o menos bien hasta que en Suresnes a Guerra se le ocurrió prometer una máquina mejor

para editar «El Socialista». Se lo encargó a Novo que tuvo que buscar un offset nuevo, mintiendo como

un bellaco, comprándoselo a un franquista, instalándosela a Guerra en Sevilla y escondiéndola poco

después en su casa, otra vez cuando Guerra se la volvió a remitir, digamos por precaución hacia las

fuerzas represivas.

Llegó el 77 y todo empezó a ir mal. Primero porque frente a lo acordado en el XXVIII Congreso, Novo se

sentía marxista. Y luego, porque en Zamora, de donde es oriundo, eliminaron de las listas para las

elecciones a su hermano. No lo podía consentir, Novo llegó allí, pegó un bofetón a un ex cura que dice

difamaba a su hermano y le llamaron al orden Demetrio Madrid y la ejecutiva de esa tierra. Les dijo a

todos de todo. Y resultado final: le expulsaron, a él, a su hermano y a otros veinte que opinaban más o

menos lo mismo.

Y luego, tiempo después en TVE, Guerra hizo unas declaraciones contando cómo había luchado !«él»!

¡Alfonso! por las máquinas de offset. Novo se declaró harto del PSOE, de los dos jóvenes y

revolucionarios sevillanos y acabó en el PA-SOC. Ahora está seguro de que le van a oír.

 

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