Autor: Gutiérrez, José Luis. 
   El caso Mohedano     
 
 Diario 16.    20/06/1986.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Madrid El chascarrillo es ya viejo, pues se remonta a los primeros brotes de la crisis que sacudió al

Partido Comunista, tras las elecciones de 1979, y que finalizó con la multitudinaria espantada de

eurorrenovadores o «renovatas», en el argot coloquial del partido.

Decía la humorada: Santiago Carrillo va a coaseguir lo que ni siquiera pudo lograr Francisco Franco:

destruir el PCE. Pero el viejo dicho- sajón asegura que la política hace extraños compañeros de cama y,

una vez más, el «refranero» político inglés ha puesto en juego una hipótesis tan divertida, tan

descabellada... como probable.

¿Qué sucedería si, tras tan azarosos años, los «renovadores» que huyeron del PCE, auyentados por los

ademanes autoritarios y las propuestas pasadas de moda de quien entonces era su poderoso secretario

general, coinciden en las mismas filas,"en el mismo partido, con su odiado verdugo de entonces?

¿Podrían coincidir en las filas del PSOE personajes hoy tan antagónicos y en el pasado antiguos

camaradas como

El «caso Mohedano»

José Luis Gutiérrez

José Mario Mohedano... y Santiago Carrillo?

El primer paso ya está dado. La gran preocupación del PSOE, antes que el segmento electoral del centro

—con dos partidos auto anulándose mutuamente, como son el CDS de Adolfo Suárez y el Partido

Reformista de Miguel Roca—, sigue siendo las posibilidades de crecimiento de Izquierda Unida,

principalmente a costa de tas amplias «bolsas» de descontento electoral detectadas en la campaña anti

OTAN, ésas que Santiago Carrillo ha definido de forma insólita, asegurando que el voto del «no» a la

OTAN fue un voto «de derechas».

Como antídoto contra la coalición de IU, el Gobierno socialista potencia artificial y televisivamente a

Carrillo —miembros de la Coalición aseguran que parte del dinero obtenido por el viejo dirigente procede

de créditos bancarios otorgados a instancias de Alfonso Guerra— y concentra todos sus ataques es la

coalición, despectivamente definida por los socialistas como la «ensaladitia rusa».

Otra de las acciones contra IU ha sido provocar la afiliación al PSOE de antiguos dirigentes del PCE,

todos del sector de los eurorrenovadores. Martín Palacín, De los Ríos, Mangada, Alonso Zaldívar, Pilar

Brabo y, muy especialmente el abogado y ex presidente de la Asociación Pro Derechos Humanos, José

María Mohedano.

Ningún mérito existe en afiliar a estas personas, todas ellas, salvo Pilar Brabo, colaboradores del

Gobierno en los últimos años, ocupando altos cargos, e instalados algunos de dios en la estética socialista

de la gafita "Andy Warhol».

Sin embargo el «caso de Mohedano» es distinto1. Una de las personas más críticas del Gobierno

socialista» Mohedano ha llegado a increpar a Felipe González con el calificativo de «pobre imbécil».

Sin embargo, Mohedano, amigo íntimo de algunos ministros socialistas como Barrio-nuevo o el ex

ministro De la Cuadra; tras ser el más demoledor de los críticos del Gobierno socialista desde

planteamientos de la izquierda, ha ingresado en el PSOE, y precisamente en el momento en el que la

acusación de oportunismo posee menos asideros: después de elaboradas las usías electorales, antes de

conocerse los resultados y afiliándose como militante de base.

José María Mohedano, que llegó a rechazar la oferta de José Barrionuevo para ocupar un importante

cargo en Interior en 1982, tras la abrumadora victoria socialista, prefirió no aceptar y mantener, en

cualquier caso, una postura áspera critica hacia la política del PSOE.

Sin embargo, su evolución de Mohedano se inició en la campaña contra la permanencia de España en la

OTAN, en la rue, significativamente, no participó.

Los adversarios y de Felipe González acostumbrados a definir al jefe del Gobierno español como un ser

rencoroso, incapaz de esas elegancias espirituales de la magnanimidad o el olvido de pasadas

confrontaciones.

Si es así, Felipe González es un consumado actor. Porque el pasado martes, en la localidad madrileña de

Leganés Mohedano asistió a un mitin, ya como miembro del PSOE, acompañando al presidente de

Gobierno. Felipe González abrazó cariñosamente a Mohedano, frente a las miles de personas que

contemplaban la escena y abrió su intervención con cálidos elogios para el ex comunista.

 

< Volver