Autor: Dávila, Carlos. 
 Campaña electoral 22-J. El presidente pidió seguir avanzando con su proyecto. 
 González y Fraga ofrecieron dos mensajes muy contrapuestos en su última intervención en TV     
 
 Diario 16.    21/06/1986.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

CAMPANA ELECTORAL

NACIONAL

EL PRESIDENTE PIDIÓ SEGUIR AVANZANDO

González y Fraga ofrecieron dos mensajes muy contrapuestos en su última intervención en TV

Carlos Dávila/D-16

MADRID.—Felipe González y Fraga ofrecieron dos mensajes contrapuestos, interesados, naturalmente,

en sus últimas intervenciones en televisión. Mientras el primero creyó razonable seguir avanzando con su

proyecto, el segundo consideró imprescindible corregir el rumbo actual por el bien de España. El

presidente del Gobierno habló muy poco del «camino», quizá porque presumió que su oponente centraría

sus mejores críticas en juzgar precisamente el camino. Y así fue, Fraga se refirió en su pequeña alocución

a un nuevo camino «claro» alejado de las utopías, de las falsas promesas y de las debilidades. Felipe

González, sin embargo, consideró que su proyecto —concepto que sustituyó al de «camino»— es el más

adecuado para seguir avanzando por la reforma educativa y la de la sanidad. No es extraño, a este

respecto, que González se refiriera precisamente a estos dos ámbitos de su gobernación, porque ambos

han sido los más criticados por la oposición mayoritaria. Tampoco, claro está, el presidente del Gobierno

dejó de referirse a Europa y lo hizo en términos veteranos, en términos que recuerdan pasadas

apelaciones; habló el presidente del «concierto de las naciones».

El presidente apareció en su despacho oficial de la Moncloa, sin un papel, sobre una mesa de trabajo que

él no utiliza nunca. Fraga tampoco habló desde su habitáculo laboral de costumbre, sino desde un

despacho más funcional, revestido de un tono modernista, en el que no faltaba, ni siquiera, la presencia

del ordenador. El líder de Coalición Popular quiso hurtarle al PSOE el «camino», por eso, como premio a

su intervención, sí filmaron trenes, raíles, sendas, carreteras.

El presidente, por su parte, se dejó fotografiar tras una presentación acuosa con imágenes en cascada del

monasterio de Piedra y de cualquier playa española.

El presidente, después de una sintonía que recuerda necesariamente a «Carros de fuego» (al fin y al cabo,

lo que se trata es de avanzar), desgranó su habitual tesis de que un Gobierno de progreso es un Gobierno

mayoritario, y éste es lo mismo, idéntico, a un Ejecutivo estable. Felipe González, de rondón, y sin

conferirles importancia, reconoció los errores, pero afirmó, textualmente: «Más allá de los errores está la

estabilidad», el mensaje que el presidente y su partido han venido ofreciendo como plato fuerte, como

«leit motiv» de toda su campaña electoral, más basada en inducciones subliminales de este jaez, que en

exposiciones programáticas puras.

Fraga se anticipó, o creyó anticiparse, a la reiteración de la estabilidad, y por ello utilizó también los

grandes conceptos; por eso habló de «este gran país» y, por eso, también quiso mostrar la equivalencia de

la fórmula política que el presidente con «lo mejor de Europa», es decir, que frente a la estabilidad que

desea y promete González, Fraga reitero su paridad por el viejo continente, dos concepciones que,

asimismo, han sido las más vertidas por las dos formaciones políticas durante la campaña de veintiún

días, que ya ha terminado.

El presidente en su intervención televisiva se dirigió a los dos sectores de votos dudosos de los

ciudadanos (la denomianción preferida de González) que no son socialistas, pero que votaron socialista en

el 82, y a los «nuevos votantes».

A los primeros, les vino a decir que su ayuda era imprescindible para no volver atrás; a los segundos, a

falta de prometerles empleo, les ofreció un camino para el presente, ilusionante, en el que no se detuvo a

analizar ni un momento. Fraga, naturalmente, pidió el voto y ofreció libertad: libertad de educación,

libertad de elección de médico, libertad de televisión, libertad de información. Dos formas diferentes de

solicitar apoyo para las elecciones de mañana.

González advirtió contra el exceso de confianza, y Fraga urgió a los españoles a que reflexionaran si

cuatro años después «están mejor o pero». Los dos hablaron de España: Felipe González desde su

impresión de que nadie como él defiende mejor sus intereses, y Fraga desde su creencia firme de que

España, precisamente, necesita por interés variar el rumbo.

 

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