Con asistencia de un millar de asociados. 
 Constituído el consejo rector de Unión del Pueblo Español     
 
 ABC.    26/02/1976.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

ABC. JUEVES 26 DE FEBRERO DE 1976. PAG. 16

VIDA POLÍTICA

CON ASISTENCIA DE UN MILLAR DE ASOCIADOS CONSTITUIDO EL CONSEJO RECTOR DE

UNION DEL PUEBLO ESPAÑOL

«Proclamamos la necesaria adecuación del régimen a la realidad sociológica española y a la apertura a

todos los españoles dé nuevas formas de participación económica, social y política en todas las grandes

empresas colectivas de nuestro futuro, como también del sistema constitucional vigente, siempre que la

reforma se produzca dentro de los cauces establecidos de una continuidad sin ruptura y de una evolución

sin riesgos», dijo ayer don Javier Carvajal, vicepresidente-coordinador de la asociación política Unión del

Pueblo Español, en el acto celebrado ayer para la constitución del Consejo Rector de la asociación, según

Europa Press.

El acto tuvo lugar en el Palacio de Congresos y Exposiciones con asistencia de casi un millar de personas

procedentes de todas las provincias. Durante el mismo quedó constituido el Consejo Rector, integrado

por: presidentes de las Comisiones estatutarias de la asociación, consejeros nacionales y procuradores en

Cortes pertenecientes a la asociación, promotores provinciales, asociados con condición de ex ministro y

asociados que en razón de su especial coyuntura y personalidad sean elegidos por aceptación de los

miembros de otras categorías.

Este Consejo Rector será el máximo órgano de gobierno, si bien continuará actuando como órgano

ejecutivo la Junta directiva. El número de procuradores en Cortes y consejeros nacionales es de ciento

uno, el de promotores provinciales de cuarenta y ocho, y el de ex ministros de tres (Cotorruelo

Sendagorta, García Ramal y Nieto Antúnez). Presidentes de honor y antiguos presidentes son José Solís

Ruiz, Tomás Pelayo Ros y Adolfo Suárez González.

TESTAMENTO.—El acto se inició con la audición de las palabras del presidente del Gobierno, Arias

Navarro, en el momento de dar lectura al testamento político de Franco, tras su muerte. Estas palabras

fueron escuchadas de pie por todos los asistentes. Al terminar se produjeron vivas a Franco y a España, y

voces de Franco-Franco, en medio de los aplausos. A continuación se proyectaron escenas relativas a

Franco y al Rey.

Ocupaban lugares en la presidencia del acto los miembros de la Junta directiva de U. D. P. E., y en el

estrado se había colocado, junto a la de España, la bandera de la asociación política.

Tras la proyección hizo uso de la palabra el secretario general, don Eduardo Ameijide, que se refirió a las

diferentes vicisitudes de U. D. P. E. desde su creación, y recordó algunos puntos de los Estatutos y

Memoria.

PARTICIPACIÓN.—Pronunció finalmente un largo parlamento el vicepresidente coordinador, don Javier

Carvajal. Comenzó diciendo que con la muerte del Generalísimo Franco y la proclamación de Don Juan

Carlos como Rey ha comenzado una nueva etapa histórica, en la que aparece un factor de máxima

importancia política: el paso de una actitud de adhesión del pueblo español a la persona y a la obra de

Franco a la de participación política directa.

En relación con el comunismo, dijo que «nunca este partido, desde fuera de la legalidad o desde dentro de

ella, dejará de ser el mayor problema de la vida española, porque no existe en él voluntad alguna de

integración, de convivencia y de concordia».

Las reales dificultades económicas que padecemos, continuó el señor Carvajal, son manipuladas por la

oposición marxista y sus aliados, acentuando los factores negativos y haciendo caer la responsabilidad so-

bre el Estado español.

LEGITIMIDAD.—Frente a la voluntad subversiva debemos luchar por la defensa de la legitimidad,

exigiendo el respeto de las leyes y el perfeccionamiento del ordenamiento jurídico.

«Los nuevos pasos de nuestro camino —continuó— pasan necesariamente por la reforma fiscal al

servicio de una más justa redistribución de la riqueza, por la reforma de la empresa como camino para

teminar con la lucha de clases, por la reforma del crédito al servicio de los intereses nacionales, de los

más necesitados y de la, pequeña y mediana empresa, por la reforma educativa como medio único,

realista y eficaz, para lograr la participación social en el progreso y la reforma administrativa para adecuar

las viejas estructuras a las realidades exigentes de la hora presente.»

 

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