Autor: Herce, Antonio. 
 Elecciones 86. Ambiente pletórico en la sede de Herri Batasuna. 
 Idígoras: Es un veredicto importante     
 
 Diario 16.    23/06/1986.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

ELECCIONES-86

NACIONAL 23 de junio-86/Diario 16

AMBIENTE PLETORICO EN LA SEDE DE HERRI BATASUNA

Idígoras: «Es un veredicto importante)}

Antonio Herce/D-16 Corresponsal

BILBAO.— «Es un veredicto importante de cara al futuro». Era la expresión del candidato ya electo de

Herri Batasuna, Jon Idígoras, la fuerza que más razones tiene para festejar las elecciones del 22 de junio

en Euskadi. Caras pletóricas y ambiente de fiesta tenía su contrapunto en el encuentro programado por los

otros nacionalistas: «Ha aumentado el radicalismo. Es desequilibrador», aseguró Xabier Arzallus.

Las buenas noticias para la izquierda abertzale se confirmaban pasadas las once de la noche. Cuatro

escaños para Herri Batasuna, en la Comunidad Autónoma vasca y uno más en Navarra, También las

aspiraciones de Euskadiko Ezkerra se ven satisfechas, con la obtención de dos diputados. Era lo que se

habían propuesto, pero, por encima de toda meta, sobresalía el fulgurante ascenso de la fuerza más

radical, representada por Herri Batasuna.

«Se ha abierto una puerta definitiva para la solución de los problemas de nuestro pueblo. Sería una locura

que cualquier partido político, y concretamente el del Gobierno del Estado, se negara a ver la nueva

correlación de fuerzas que hoy existe en Euskadi», era el balance de Jon Idígoras.

El socialista Ricardo García Damborenea tenía su explicación para ese ascenso: «El apoyo manifiesto del

PNV a HB.» El socialista, que también matizaba su euforia, confirmando que es el PSOE, ahora con siete

escaños por la Comunidad Autónoma vasca, la fuerza con mayor representación. De alguna forma

exponía que no ha sido el voto .socialista el que ha ido a parar a la izquierda abertzale, sino el que antes

pudo depositar su confianza en el PNV. Porque mientras los populares mantienen sus dos puestos, parece

que es el PNV quien pierde del 82 de octubre a junio del 86. Su líder, Xabier Arzallus, reconocía el saldo

negativo, saldo que, por otra parte, no esperaban para argumentar el desgaste que acarrea el ejercicio del

poder. No entraba en los problemas internos del partido —también Guipúzcoa perdía un escaño—, y sí

aplazaba una reflexión más serena a un análisis detenido de los resultados. El lendakari, José Antonio

Ardanza, pensaba que el voto joven se había escorado hacia Herri Batasuna.

La conclusión es que cambia, sustancialmente el panorama político en la Comunidad Autónoma vasca. El

partido mayoritario hasta ahora pierde la hegemonía y es de suponer que revisará la política desarrollada

hasta hoy, tanto cara a la calle como en su propio seno. Porque también les ha perjudicado la abstención,

en la que pueden haber influido la imagen de confrontación interna.

El PSOE, que también pierde un diputado en la comunidad vasca, no podrá pasar por alto en su euforia —

las encuestas llegaban a predecir una mayor pérdida de votos— que HB gana fuerza y apoyos.

Euskadiko Ezkerra va, como se había propuesto, poco a poco. Gana un escaño en Madrid y considera que,

dada su trayectoria, es suficiente para mirar el futuro. Se tranquilizan los representantes de la Coalición

Popular, que temían, en la dispersión del voto de centro derecha, aunque de alguna forma el número de

votos conseguidos por el CDS les han armado mayores expectativas.

Herri Batasuna se convierte en noticia y, por el resultado de las urnas, se afianza su presencia y advierten,

y no descartan, que el futuro les confirma como fuerza mayoritaria en Euskadi los nuevos votantes; los

errores ajenos y su presencia en la calle han superado sus previsiones.

 

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