En caso de derrota del PSOE. 
 Fraga pidió al Gobierno que se someta a una moción de confianza     
 
 Diario 16.    30/05/1980.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Diario16/30-mayo-80

NACIONAL

EL LARGO PLENO DE LA MOCIÓN SOCIALISTA

En caso de derrota del PSOE

Fraga pidió al Gobierno que se someta a una moción de confianza

El líder derechista Manuel Fraga pidió al Gobierno que se someta a un voto de

confianza del Congreso, en el caso de que los socialistas perdieran la votación

sobre la moción de censura.

Madrid - El portavoz de Coalición Democrática, Manuel Fraga Iribarne, comenzó su

intervención con dos chistes, para explicar la abstención de su grupo en el voto

de censura.

Este recurso humorístico, que. repetiría a lo largo de su parlamento, le sirvió

a Fraga para solicitar que en caso de que la moción de censura resultase

derrotada, «como es lo más probable» —señaló—, el Gobierno presentase un voto de

confianza. Y le sirvió también para decir «no» al actual Gabinete y para decir

«no» al programa y a la candidatura socialista.

Fraga Iribarne siguió, casi al pie de la letra, los 23 folios de su discurso.

Defendió tres tesis: «El Gobierno actual no está en situación, haga lo que haga,

y prometa lo que prometa, de devolver la confianza a los españoles.

En segundo lugar, para el líder de CD, «el PSOE, ni su programa, ni por la

oferta concreta que nos ha presentado, ni por la experiencia de sus cuadros ni a

la vista de su propia historia, ni considerando la situación socialista en toda

Europa, puede proporcionar a la nación española una alternativa válida en este

momento».

Y como conclusión de estas dos afirmaciones. Fraga señaló que «con el mayor

respeto a las personas y a sus ideas y de modo particular a sus respectivos

simpatizantes, «su grupo se abstendría en la votación pero que «seguiremos

trabajando para que en el más breve plazo posible España pueda disponer de una

mayoría viable, en la cual puedan funcionar las instituciones parlamentarias y

encontrar la solución a los graves y urgentes problemas que tiene planteado

nuesto pueblo».

Fraga afirmó que el Gobierno Suárez ha faltado sistemáticamente a varias de sus

más elementales obligaciones, que incurrió reiteradamente sus compromisos

programáticos y que ha fracasado en los temas claves, «como la seguridad

ciudadana, la política económica y el hacer frente a la profunda crisis social».

Ofrecimiento a UCD

«Hace falta decisión y eficacia», explicó Fraga Iribarne, segundos antes de que

lanzara una invitación al Gobierno para formar una nueva mayoría. Invitación que

dirigió al 80 por 100 del partido del Gobierno, ya que el otro 20 por 100 le

acusa de «querer asumir un centro izquierda, una falsa socialdemocracia».

El presidente de Alianza

Popular se refirió después al «complejo de la Moncloa», al que calificó de «tan

importante y misterioso como el famoso complejo de Edipo», mientras el

presidente Suárez hacía gestos de disconformidad y Abril Martorell se entendía

por señas con los miembros del Gabinete. Fraga felicitó al líder socialista por

la formulación de un programa moderado de Gobierno y por su postura en el último

congreso del PSOE, para a continuación recordarle varias veces, siguiendo un

poco la tónica introducida por Arias-Salgado en el primer día de debate, los

pactos municipales con el PCE, los planteamientos «colectivos» en Banca y

electricidad y las propuestas sobre el divorcio, el aborto y las relaciones

exteriores.

En un tono entre profesoral y humorístico siguió atacando el programa

socialista, recordando la muerte de Manolete y los problemas de sacarse una

muela. «Cambiar de sociedad es cambiar de sociedad, por más que se nos quiera

dorar la pildora», señaló Fraga refiriéndose al programa socialista.

• Entre risas de los diputados y sonrisas de los ministros, el portavoz de CD

comparó el programa presentado por Felipe González con las resoluciones del

congreso extraordinario del PSOE en septiembre de 1979, para enumerar lo que él

consideraba contradicciones entre ambos documentos, para recalcar por tres veces

lo que denominó «pro-fundización de la reforma fiscal. Pienso —dijo— que muchos

españoles, abrumados por la presión fiscal que ya disfrutamos, cualquier

profundización va a suponer irse pura y simplemente al fondo del mar, como las

famosas llaves del matarile dileron, después de Ordóñez, Barón».

Fraga Iribarne terminó su discurso entre el apocalipsis y el ofrecimiento: «Nos

esperan horas muy difíciles si no se crean las condiciones para un Gobierno

fuerte, sin el cual toda libertad es imposible.

Estas pasan por la mayoría natural de una España alerta ante sus graves

problemas, que ha de consolidarse en una futura reforma de la ley Electoral, en

lugar de la que tenemos actualmente, que como hoy se ha visto no es capaz de

darnos un Gobierno eficaz ni una oposición responsable.»

 

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