Se crispó en suréplica a Calvo Ortega. 
 Felipe, orgulloso de su pasado     
 
 Diario 16.    30/05/1980.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Se crispó en su réplica a Calvo Ortega

Felipe, orgulloso de su pasado

Madrid — El candidato a la presidencia, Felipe González, empleó veinte minutos

para replicar al secretario general de UCD, Rafael Calvo Ortega, a quien dedicó

elogios a su rigor y atención en el análisis que había hecho del programa del

líder de la oposición.

«Me siento orgulloso de mi pasado», dijo Felipe González, quien insistió, como

lo había hecho en varias ocasiones en el transcurso del debate, que trataba de

evitar subir a la tribuna con escritas de tiempos atrás.

«He tratado de ser delicado, aunque esto no quiere decir que no sea duro», dijo

en tono crispado, dirigiéndose hacia los escaños centristas, de donde procedían

murmullos y sonidos incitantes.

Al dirigente centrista, el líder de la oposición le replicó no haber aplicado el

rigor de sus criterios al propio programa del Gobierno, mientras señalaba que

ellos pretendían con su proyecto que la Administración sirva a un objetivo

concreto y que habían realizado pronunciamientos impopulares.

«Ministro» Calvo

Felipe González destacó también que no se ha desarrollado el Estatuto de la

Función Pública y halló en

la intervención de Calvo Ortega escaso detenimiento en el tema autonómico.

El dirigente socialista, que en reiteradas ocasiones cometió el error de

dirigirse al secretario general de UCD llamándole ministro, le indicó que él no

había descalificado el artículo 143 de la Constitución, sino que había pedido

que no se descalificara el 151.

El candidato a la presidencia pasó revista a los puntos señalados por el ex

ministro como las temas económicos, el préstamo exterior —del que dijo se «había

tocado el tema por los pelos»—; la reforma fiscal —de la que dijo que hay que

cumplirla e introducir ciertas modificaciones—, la reconversión industria!, las

mecanismos de concertación la productividad, etcétera.

Seguridad en la calle

Felipe González se detuvo en el tema de la seguridad ciudadana para destacar que

hay que cambiar la filosofía sobre la que se está tratando este asunto. «Se

puede conseguir pasear por la calle Serrano, de Madrid, porque es muy fácil. La

credibilidad de un Gobierno se pierde cuando no se arreglan los problemas

fáciles. Sólo se trata de voluntad política.»

 

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