Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   Los enemigos de Suárez     
 
 Ya.    29/05/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

La columna LOS ENEMIGOS DE SUAREZ

A HORA todo depende de él mismo, de la capacidad de reacción y de recuperación

de Adolfo Suárez.

Esta es la impresión dominante en medio del vivísimo debate. Decididamente, no

se trata tanto, en mi opinión, de medir los méritos y virtudes del dirigente

socialista, Felipe González, para ocupar la Moncloa, sino más bien de calibrar

si la deteriorada imagen del presidente Suárez es recuperable, tras esta dura

prueba parlamentaria transmitida al país por radio y televisión. Los que están

cerca de el aseguran que Suárez está embravecido y encorajinado, sin ánimo de

claudicar.

La ofensiva parlamentaria es sólo la punta del iceberg de una estudiada y

profunda campaña para relevar al actual presidente del Gobierno. La cuestión es

aclarar, sin ignorar lo que el interesado ha colaborado con sus propios errores,

quiénes están interesados en «destruir» a Suárez, quiénes son sus enemigos. Es

decir, a quiénes beneficia su «nixonización». Sin ánimo exhaustivo, parece claro

que a los siguientes:

• La izquierda: Sin la competencia de Suárez en los carteles electorales —lo que

está ocurriendo es un adelanto de campaña electoral—, Felipe González tendría

probablemente abiertas de par en par las puertas de la Moncloa. Los comunistas

ven con complacencia un Gobierno de izquierdas en España, cuya estabilidad

dependería en gran parte de ellos.

• La derecha: El sector más extremista de la derecha no le perdonará nunca a

Suárez la liquidación del franquismo. La actitud de la extrema derecha ha sido,

y sigue siendo, abiertamente combativa contra él desde el principio. De otra

parte, la llamada «derecha civilizada» se siente desplazada y arrinconada por el

actual partido mayoritario y por el liderazgo del actual presidente del

Gobierno. Conocidos políticos «agraviados por Suárez» están incómodos, incluso

dentro de UCD, y preferirían una recomposición del mapa político.

• El dinero: Un sector empresarial y financiero, como acaba de confesar

abiertamente don Antonio Garrigues, no pondría demasiados inconvenientes al

relevo de Suárez dentro de UCD. incluso sea airean «tapados» y «delfines». La

reforma fiscal y el robustecimiento de la confianza en el Gobierno pueden estar

en el origen de estos cabildeos, que han venido proliferando desde hace meses en

restaurantes de cinco tenedores.

• Presiones exteriores: El poderoso «lobby» judío internacional no perdona al

presidente Suárez —hay datos ciertos en este sentido— sus abrazos a Yasser

Arafat y el no reconocimiento todavía de Israel por parte de España. La

Internacional Comunista también preferiría otro presidente del Gobierno en

Madrid.

Lo que persigue Moscú es que España no ingrese en la OTAN. (Ayer tarde en el

Congreso Carrillo se esforzó una vez mas en misar la credibilidad del

presidente.) Socialistas y comunistas se oponen, como es sabido, a esta

integración de España en la Alianza Atlántica.

Me resisto a creer que Suárez, empujado por sus enemigos y por sus propios

errores, es ya un valioso objeto que se ha caído de la vitrina, como ha dicho

Guerra, y se ha hecho pedazos. Romper al presidente es lo que se pretende

precisamente en este duro debate parlamentario.

Abel HERNÁNDEZ

 

< Volver