Los líderes de UCD y PSOE discuten sobre un intento de negociación ETA-Gobierno. 
 Los socialistas presentan una moción de censura a Suárez y proponen a Felipe González para presidente     
 
 El País.    22/05/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Los líderes de UCD y PSOE discuten sobre un intento de negociación ETA-Gobierno

Los socialistas presentan una moción de censura a Suárez y proponen a Felipe

González para presidente

El Grupo parlamentario Socialista presentó ayer en el Pleno del Congreso una

moción de censura al Gobierno que no podrá ser votada antes del próximo martes,

cuya aprobación produciría la caida del Gabinete y el nombramiento automático de

Felipe González como nuevo presidente del Gobierno. Adolfo Suárez aseguró que le

parecía bien la presentación del voto de censura, por tratarse de un mecanismo

previsto en la Constitución, si bien atacó al PSOE por «haber demostrado que

carece de alternativa». Es muy improbable, por no decir imposible, que el PSOE

pueda vencer en la votación de su moción de censura.

Horas después, Suárez y González protagonizaron un tumo de réplicas y

contrarréplicas a propósito de las negociaciones del Gobierno con ETA, que

Suárez negó, mientras Felipe González aseguró que se habían producido contactos,

y que la negociación se frustró porque ETA exigía publicidad y el Gobierno sólo

estaba dispuesto a darla cuando hubiera resultados.

El propio Felipe González anunció a la Cámara la presentación de la moción de

censura durante el discurso que abrió la sesión plenaria de ayer. La decisión

socialista había sido adoptada en la noche del martes, después de la primera

sesión del debate parlamentario, tras una reunión del Grupo Socialista en la que

se barajó, entre otras posibilidades, la moción de censura. Fue más tarde, en

una reunión restringida, donde se decidió la moción.

Paralelamente al debate de ayer, líderes políticos y otros diputados expresaron

sus primeras impresiones respecto al voto de censura. Santiago Carrillo,

secretario general del PCE, fue el único que se pronunció a favor de apoyar

dicha moción. Los demás portavoces no adelantaron opiniones definitivas, si bien

Miguel Roca, de la Minoría Catalana, anunció su probable abstención.

El presidente Suárez se mostró muy tranquilo respecto al voto de censura,

asegurando que no le alteraba «en lo más mínimo» y que «UCD está preparada para

todo». Estas manifestaciones a la Prensa se hicieron aproximadamente a la misma

hora en que la oficina de prensa del Gobierno vasco manifestaba en Bilbao que la

presidencia de dicho organismo mostraba su preocupación por el procedimiento

previsto para la delimitación de competencias entre el Estado y las comunidades

autónomas, mencionado en el discurso del martes del presidente del Gobierno,

pero no anticipaba la postura del PNV en torno al voto de censura. EL PAÍS pudo

saber, oficiosamente, que este partido no tiene pensado volver al Parlamento de

Madrid —del que se encuentra ausente desde hace varios meses—, pero que la

dirección del PNV analizará con toda seriedad la forma en que se plantea el voto

de censura, para proceder al respecto.

El interés por conocer la postura del PNV viene de que el PSOE tiene que sumar

fuerzas muy heterogéneas para que pueda prosperar su voto de censura —se

necesita un mínimo de 176 diputados para que sea aprobado, y los socialistas

tienen 121—, mientras que UCD tampoco dispone de la mayoría absoluta de la

Cámara, por lo que necesita no sólo la fidelidad de sus 166 diputados, sino el

apoyo expreso de otros nueve más.

A este respecto, los centristas Pío Cabanillas, Rodolfo Martín Villa y Francisco

Fernández Ordóñez, junto con otros diputados de UCD, celebraron anoche una breve

reunión. Al término de la misma, Martín Villa declaró que su actitud no era otra

que «apoyar a mi partido», y Cabanillas afirmó que no ve posibilidad alguna de

escisión en UCD. Por su parte, Antonio Fontán —del sector liberal del partido

centrista— declaró que votaría contra la moción.

La cuestión de la seguridad y del terrorismo se convirtió en uno de los más

agrios temas de controversia.

Avanzada la noche, el diputado canario Fernando Sagaseta tuvo una dura

intervención, en la que acusó a la Legión de haber realizado «crímenes en

Canarias». El vicepresidente primero del Gobierno, teniente general Gutiérrez

Mellado, en tono visiblemente crispado, intervino para decir: «¿Se ha dicho aquí

que la Legión ha cometido

crímenes? Yo pido que se traiga una ley que haga imposible decir tales cosas a

un diputado, por muy diputado que sea». Sagaseta replicó que no es que lo

hubiese dicho, sino que era cierto y se había publicado. Gutiérrez Mellado tomó

de nuevo el micrófono y afirmó: «Cuando se cometen crímenes se castigan, y están

castigados». Páginas 13 a 18 Editorial en página 10

 

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