Felipe González expuso el programa de gobierno del PSOE     
 
 Ya.    29/05/1980.  Página: 8-9. Páginas: 2. Párrafos: 25. 

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29-V-1980

Felipe González expuso el programa de gobierno del PSOE

En el pleno del Congreso celebrado ayer y tras el descanso concedido por el

presidente después de las intervenciones de Alfonso Guerra para defender la

moción, de la réplica del ministro Arias Salgado y las siguientes

contrarréplicas y de las intervenciones de Carrillo, Abril Martorell y Adolfo

Suárez, a las siete y veinte de la tarde el secretario general del PSOE y

candidato a la presidencia del Gobierno, Felipe González, subió al estrado y

expuso su programa de Gobierno.

El mismo techo autonómico para todos los pueblos de España Análisis de las

raíces económicas, sociales y políticas del terrorismo Ley de apoyo al ejercicio

de las libertades Reforma de la Administración y regulación de la Función

Pública Mejora de la productividad y plan cuadrienal de inversiones

«No tengo la intención —comenzó diciendo— de referirme a la parte superada ya en

el curso del debate.

Voy a presentar un programa de Gobierno desde la óptica socialista, y pretendo

que este programa sea debatido por las fuerzas políticas parlamentarias y que

sirva de camino por el que pueda discurrir la mayoría de esta Cámara y lleve a

los más los problemas políticos, culturales, sociales y económicos, uniendo

voluntades.

Para mí no existe la frontera de los 176 votos requeridos para que prospere la

moción de censura, sino que lo que cuentan son las voluntades aunadas en torno a

un programa dentro y fuera del Congreso. Hoy los ciudadanos necesitan conocer

las razones de su esperanza, de su seguridad, y que aquí en España, los

Gobiernos se juzgan por la capacidad que tengan para responder con coherencia y

firmeza a los problemas planteados. Muchos españoles empiezan ya a dudar y, por

tanto, es necesario que la respuesta a los problemas sea urgente y que el

contenido de la misma sea claro. Tenemos que eliminar incertidumbres. Tratamos

de construir un .Estado nuevo, y para ello debe cambiar la Administración.

Queremos construir un Estado de las autonomías con el mantenimiento de la unidad

de España, la solidaridad entre los españoles; resolver los problemas del paro,

de la desigualdad social; impulsar el desarrollo de las libertades junto al

mantenimiento de la autoridad en unos esquemas válidos de poética internacional.

Tiene que haber una respuesta clara del Gobierno a estos grandes problemas. Este

debate parlamentario abre una vía a la esperanza.

Hay que comenzar por la reforma de la Administración española, reforma que es

condicionante en la construcción del Estado de las autonomías. Nuestra

Administración es fruto de una estructura autoritaria y centralista, y es

necesario y urgente ir creando una Administración distinta, derivada del

artículo 103 de nuestra Constitución.

Es necesario un desarrollo legislativo que regule la función pública y poner en

práctica una serie de medidas, para lo que es necesario que el Gobierno cuente a

este respecto con la colaboración de la mayoría de los funcionarios y de los

ciudadanos, que están ya cansados y hartos de la ineficacia administrativa.

Para ello el líder socialista apuntó una serie de medidas encaminadas a regular

la función pública, entré ellas el establecimiento de controles, horarios,

frenar la expansión de las plantillas, el paso de funcionarios de la

Administración central a la Administración autonómica, la reducción de´ algunos

cuerpos existentes, la limitación de excedencias, así como la remodelación de la

dedicación exclusiva. Es necesario reducir la inflación de Ministerios y

Secretarías de Estado; es urgente ir a trabajar y a rendir en la Administración,

así como recuperar la moral perdida. La Administración está al servicio del

pueblo.

Autonomías

Se extendió después en el Estado de las autonomías, que atraviesa ´por una

situación difícil; emanan de la Constitución de 1978, y tan sólo el respeto a

unos criterios básicos y una actuación nítida pueden subsanar. A este respecto

debe respetarse la voluntad popular. Indicó diversas medidas liberadoras de los

procesos autonómicos estancados en la actualidad. Para Galicia," dijo,es

necesario una absoluta equivalencia con los estatutos ya aprobados para el País

Vasco y Cataluña. En lo que se refiere a Andalucía, tras recordar las

vicisitudes del referéndum y repetir que es necesario un´ nuevo referendum para

Almería, señaló que hay que ser conscientes y ofrecer a aquella región una

solución que respete la voluntad manifestada por el pueblo, para lo que hay que

apoyar la modificación de la ley orgánica sobre modalidades del referéndum. Los

procesos autonómicos del País Valenciano, Canarias y Aragón deben contar con el

compromiso de su desbloqueo sin condiciones.

En cuanto al tema de Navarra, dijo que, salvo que exprese su deseo de

incorporarse al País Vasco, podría gozar, como comunidad autónoma, de un régimen

especial —régimen especial, puntualizó, que debe considerarse en la oferta

autonómica—, al igual que Ceuta y Melilla. Madrid debe contar con una autonomía

en régimen especial que considere su carácter de capital de España.

Refiriéndose a Euzkadi y a Cataluña, señaló que es necesario realizar un

esfuerzo para que las transferencias autonómicas se realicen al ritmo que sea

capaz de asumir cada comunidad. Del mismo modo que la construcción de nuestro

Estado autonómico exige un calendario electoral, en el que se conjugue la

voluntad desprestigiar a las comunidades autónomas y el establecimiento de unas

fechas máximas y mínimas de carácter electoral y por bloques.

Todos los pueblos de España tienen que alcanzar los mismos techos autonómicos y

una vez asumidas todas las competencias por los entes autonómicos será necesario

un traspaso inmediato de servicios. Es necesario potenciar el Senado,

convirtiéndolo en una auténtica Cámara de representación territorial, como la

Constitución señala. Se refirió a la necesidad de una autonomía política en las

comunidades. Señaló que los socialistas apoyarán la creación de secciones

territoriales del Tribunal de Cuentas, y para garantizar la solidaridad

financiera de las distintas comunidades autónomas se mostró partidario de la

creación de fondos, de compensación.

Enlazando con el tema de las comunidades autónomas, habló de la necesidad de la

autonomía local, lo que exige con urgencia que se presente una ley de régimen

local y se haga el traspaso de competencias y una financiación suficiente.

Economía al servicio de los hombres

Programa de Gobierno del PSOE

Concentración de los intereses del Estado en el sector petrolífero Ley orgánica

sobre Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado

Entró en la consideración de los problemas sociales y económicos. La inversión

pública y la inversión privada han decrecido; crece la inflación. La solución de

la crisis es un problema nacional de primer orden. Propugnó una economía al

servicio de los Hombres. Como objetivos prioritarios a conseguir apuntó aumentar

el empleo y luchar contra el paro. ¿Cómo conseguirlo?, se preguntó. Primero, con

un esfuerzo de solidaridad. Después, mejorando la productividad del propio

sistema. La clave está,dijo, en mejorar la productividad, tanto el trabajador

como la empresa, aumentándola para poder rebajar los costes y exportar

competitivamente; conseguir tasas de crecimiento mayores. Nosotros promoveremos

acuerdos de reestructuración de empresas, acuerdos sectoriales con la pequeña y

mediana empresa; elaboraremos el estatuto de la empresa pública; regularemos el

tema de la huelga y el de los conflictos colectivos. El acuerdo interconfederal

es un buen ejemplo. Hay mil parados más cada día. ¿Hasta cuándo podrá soportarlo

el sistema democrático?

Entre otras medidas económicas y sociales citó la disminución de la edad de

jubilación, la lucha contra el pluriempleo, la lucha contra la realización de

horas extraordinarias y la reforma del sistema del empleo comunitario.

Pasó después a referirse al sector público y anunció el establecimiento de un

plan cuatrienal de inversiones, la creación de centros de asesoramiento para

mejorar la productividad y la necesidad de normalizar la producción industrial,

fomentar la investigación y la puesta en práctica de un plan especial del sector

agroalimentario.

Habló de un plan de lucha contra la desigualdad, en el que comprendió la escasez

de viviendas, siendo necesario construir anualmente 350.000; de alcanzar un

nivel básico en la Seguridad Social; de cubrir el déficit de puestos escolares

de educación general básica; mejorar los servicios sanitarios, modernizar la

agricultura, desaceleración del gasto público y un aumento de este tipo de

inversión. Anunció que los socialistas harían un plan económico anejo a los

Presupuestos Generales del Estado.

En el sector público anunció que aumentarían la inversión y que recurrirían al

ahorro exterior y a la democratización de las Cajas de Ahorro, entre otras

medidas.

Trató después la crisis energética, que es el mayor condicionante, por lo que

hay que arbitrar medidas para adaptar nuestro sistema económico a la nueva

situación creada. Se ha terminado el tiempo de una energía suficiente y barata,

por lo que es necesario ir a una política de ahorro energético, con reducción de

la dependencia del petróleo. La energía nuclear sólo debería ser utilizada

cuando subsidiariamente sea necesaria. En cambio, habrá que potenciar el carbón

y el gas. Preconizó la constitución inmediata de un Consejo nuclear

independiente del Gobierno, la nacionalización de la red de alta tensión y la

concentración en el sector petrolífero de los intereses del Estado, para

terminar con «los reinos de taifas».

Relaciones Este-Oeste

En el campo internacional dijo que el mundo soporta hoy una tensión Este-Oeste,

a cuatro o tal vez a cinco meses de la Conferencia de Cooperación y Seguridad,

que se celebrará en Madrid, a la que el

Gobierno debe dar una respuesta activa. La política internacional hoy circula

sobre un doble plano: las relaciones Este-Oeste, que son unas relaciones de

hegemonía, y las relaciones Norte-Sur, que se traducen por un deseo de

cooperación entre pueblos ricos y pobres. España es un país occidental y, por lo

tanto, adscrito con todas sus consecuencias a este mundo. No obstante, el

mantenimiento del «statu-quo» actual resultaría primordial para nuestras

relaciones con los países árabes y con América latina. Hay que renegociar,

además, la relación bilateral que existe en este momento.

Continuando sobré las líneas de la política exterior española, insistió en los

aspectos siguientes:

Mantenimiento del «statu-quo», potenciación de las negociaciones con la

Comunidad Económica Europea, reforzar nuestras relaciones con la América latina,

pacificación del Sahara, según los postulados socialistas ya conocidos, y en el

mejor clima de nuestras relaciones con los países del Mogreb; preparación de la

Conferencia de Cooperación y, Seguridad de Madrid y una información pública y

suficiente de los pasos que se den por el Gobierno en el proceso negociador con

los Estados Unidos.

Terrorismo

En el problema del terrorismo seríalo que en sus raíces pueden latir problemas

que no va a destruir la fuerza de las armas, por lo que en algunas formas de

terrorismo habría que analizar las raíces económicas, sociales´ y políticas.

Habló de garantías de libertades de expresión y manifestación, de un proyecto de

ley de tutela de los derechos y libertades. Habló también de un proyecto de ley

socialista de apoyo del ejercicio de las libertades, como son las de seguridad,

participación y promoción.

Hemos de afrontar con todo rigor el tema de la seguridad ciudadana, y para ello

señala la elaboración de una ley orgánica sobre cuerpos y fuerzas de la

Seguridad del Estado, sus funciones y su estatuto; de actualizar los estudios

para la formación de los miembros de los cuerpos de Seguridad del Estado, y de

una ley orgánica regulando los estados de excepción, alarma y sitio. Otro

limitando el uso de la informática; de la ley del defensor del pueblo, en la

línea socialista de la proposición de ley presentada, y aceptada por el

Congreso, pero de la que nada se ha vuelto a saber; de una ley de derecho de

asilo, sobre todo para proteger a los ciudadanos de Iberoamérica, que vienen a

España huyendo de las dictaduras americanas, y de una ley .de divorcio, distinta

a la que actualmente se encuentra en la Cámara.

Hay que acabar con los que identifican libertad con desorden y democracia con

inseguridad. Es vital para la supervivencia de la democracia evitar que prenda

en el cuerpo social una sensación de inseguridad.

Este planteamiento contempla un desarrollo potenciado y completo de los

preceptos constitucionales que marcan los derechos y libertades en el orden

participativo y de la autonomía individual. Por otra parte, supone el rechazo de

la idea de un estatuto de libertades públicas como proyecto de ley orgánica

única, porque entendemos que en ese planteamiento subyace una filosofía

inaceptable y que consiste en pensar que todos los derechos establecidos en la

Constitución necesitan de un ulterior desarrollo legislativo que se eleva a

condición previa para el ejercicio de aquellos, aunque vengan explícitamente

reconocidos en la Carta Constitucional.

Reducir desigualdades

Este aspecto fundamental de la libertad ha de potenciarse mediante la acción de

Gobierno concreta que se proyecta para los diversos sectores que puedan reducir

las desigualdades, redimir las dependencias, favorecer el bienestar, la salud,

la educación. Es objeto de otras partes de esta intervención, pero cabe hacer

aquí algunas precisiones.

Así el proyecto socialista contempla la inmediata devolución del patrimonio

perteneciente hasta 1936-39 a organizaciones sindicales o políticas; igualmente

el cumplimiento de la obligación que corresponde al Gobierno de posibilitar la

libertad sindical. Los socialistas asumimos también el compromiso de desarrollar

el capítulo de la Constitución que se refiere a los principios rectores de la

política social y económica en todos los proyectos de ley y actuaciones

reglamentarias o ejecutivas en los temas que afecten al bienestar o a la calidad

de vida.

La libertad es el imperio de la ley, pero es también la autonomía, la

participación, la ausencia de discriminación y la promoción por parte de los

poderes públicos de las condiciones de igualdad, sin las cuales la libertad

quedaría reducida a la caricatura que supone residenciarla en un grupo reducido

de personas o de grupos sociales.

La libertad hay que insertarla en los principios de la Constitución y hay que

difundir su espíritu en el cuerpo social, como único bálsamo en el que creemos

para regenerar sus fuerzas e impulsarlo con ilusión hacia un futuro de progreso

real. Por ello hay que hacer llegar los principios constitucionales que son el

fundamento de la libertad en todos sus niveles y dimensiones, a los ciudadanos;

deben insertarse en los programas educativos y han de impregnar muy

fundamentalmente los planes de estudio de quienes han de defender con su

actuación cotidiana esa libertad: los funcionarios de todos los órdenes, las

fuerzas de Seguridad, las Fuerzas Armadas.

El discurso del líder socialista duró casi las dos horas. A su término, el

presidente del Congreso, señor Lavilla Alsina, levantó la sesión, para

reanudarla hoy, a las tres de la tarde.

 

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