Arias Salgado:. 
 La moción de censura es una estrategia de lucha por el poder     
 
 Ya.    29/05/1980.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

29-V-1980

Arias Salgado:

nacional pág. 13 Ya

«La moción de censura es una estrategia de lucha por el poder»

«Un Gobierno de salvación nacional no sería más que una coartada para convocar

nuevas elecciones generales.» «No se puede acusar al Gobierno de carecer de

política de seguridad ciudadana cuando los socialistas han votado en contra de

medidas legales para facilitar la acción policial.» «Un frente de unidad de

izquierda supone el riesgo de dividir nuevamente este país en dos frentes

irreconciliables.» «En plena crisis económica interna e internacional, el plan

económico del Gobierno requiere una actuación a medio y largo plazo que no puede

valorarse al cabo de unos pocos meses.»

Tras la intervención de Alfonso Guerra pidió la palabra el ministro de la

Presidencia, Rafael Arias Salgado, quien respondió a las afirmaciones hechas por

el diputado socialista. «La única realidad es que la moción de censura es un

acto político de primera magnitud que se inserta siempre en una estrategia de

lucha por el poder entre ideologías y partidos. No hay, pues, en esta operación

de censura gesto moral que valga, ni conducta testimonial que valga, ni actitud

desinteresada que valga. En una democracia son siempre los votos los que deciden

la victoria o la derrota.»

Arias Salgado afirmó que no es serio tratar de derribar un Gobierno buscando

unos votos heterogéneos, que tendrían que ir desde Fuerza Nueva hasta el Partido

Comunista, sabiendo positivamente que, en caso de ganar, no podría gobernar y

habría de disolver las Cortes y convocar nuevas elecciones generales.

«Esta moción de censura, en caso de prosperar, conduce necesariamente a la

formación de una coalición parlamentaria o gubernamental entre socialistas y

comunistas que se añade al pacto municipal. Él propio señor González ha dicho

públicamente que es difícil admitir que esta moción prospere, pero no imposible,

luego viene a admitir la posibilidad de ganar la votación, y consecuentemente de

gobernar el país, de una u otra forma, con el PCÉ. Y esto es realmente serio. Si

ello no fuera así, el señor González debe aclarar cómo va a poder gobernar con

121 escaños frente a los 166 de UCD, o si se propone disolver las Cortes

Generales, o si se propone, en un nuevo golpe de efecto, ofrecer un

fantasmagórico Gobierno de salvación nacional, que impediría el funcionamiento

de la democracia y que no sería más que una coartada para convocar en un par de

meses elecciones generales.»

«No se puede acusar al Gobierno a los trece meses»

El ministro de la Presidencia calificó de «poco serias» las razones o motivos en

que se fundamenta la moción de censura. «No es serio —dijo— acusar al Gobierno

de incumplimiento de programa, de un programa formulado para cuatro años, a los

trece meses de haber tomado posesión después de las elecciones generales del

pasado año. Y debe señalarse que lo que aquí se pretende es enjuiciar la labor

de este Gobierno, ya, que el anterior se sometió al veredicto de las urnas y

ganó las elecciones.»

Arias Salgado afirmó que el Gobierno no sólo no ha incumplido sus acuerdos con

otras fuerzas políticas, sino que ha hecho gala constantemente de su capacidad

de compromiso, «ya que salvo una todas las leyes orgánicas han sido aprobadas en

esta Cámara por una mayoría siempre cercana a los 300 votos».

Asimismo afirmó que no se podía acusar al Gobierno de despreciar las reglas del

juego democrático cuando la directiva del PSOE ha vulnerado regularmente el

reglamento de la Cámara que recoge esas reglas, al transgredir el secreto que

este reglamento impone a todos en lo que afecta a los trabajos de las comisiones

de encuesta, y concretamente a la comisión de RTVE. «No es serio —dijo— afirmar

que al Gobierno le falta voluntad para enfrentarse con lo que el PSOE califica

de «situación de corrupción y de desorganización administrativa de TVE», cuando

PSOE y UCD han hecho, por vía de compromiso, un estatuto de RTVE, que si hasta

ahora no ha podido aplicarse en su parte orgánica es porque la directiva

socialista no quiere sujetarse a lo que la ley dice y rechaza el acuerdo para la

elección del Consejo de Administración si no se nombra en la estructura

organizativa de RTVE —destituyendo naturalmente a las que están— a una serie de

personas de la confianza de la directiva del PSOE».

«La actuación económica del Gobierno sólo se podrá valorar a medio y largo

plazo»

Aludiendo a las acusaciones socialistas sobre la actuación económica del

Gobierno, el señor Arias Salgado manifestó que en plena crisis económica interna

e internacional no se podía afirmar que el Gobierno ha fracasado en la

consecución de los objetivos de su política económica cuando tales objetivos

requieren, precisamente por ser grandes objetivos, una actuación a medio y largo

plazo que no puede ser valorada" al cabo de unos pocos meses.

«No se puede afirmar que el Gobierno carece de una estrategia de política

industrial cuando desde la aprobación del Plan Energético Nacional, hasta la del

Estatuto de los Trabajadores, pasando por el apoyo al acuerdo-marco

interconfederal, el Gobierno ha venido propiciando un método de negociación para

encauzar la reestructuración de sectores industriales en crisis como el naval,

el siderúrgico y otros, en lugar de recurrir, para evitar las enormes pérdidas

en estos sectores, a drásticas reducciones de plantilla.»

Seguridad ciudadana y autonomías

A lo largo de su intervención, interrumpida en varias ocasiones por aplausos de

los diputados de UCD, Arias Salgado afirmó que no se podía acusar al Gobierno de

carecer de una política de seguridad ciudadana «el mismo día en que tanto el

presidente del Gobierno como el ministro del Interior ofrecen el balance de un

año de gestión gubernamental en el que la desarticulación del GRAPO, cerca de

550 terroristas de ETA detenidos, el éxito del plan antiatracos, la detención y

encarcelamiento de 7.000 delincuentes comunes entre enero y mayo de 1980

figuran, entre otros, como ejemplos relevantes de la mayor eficacia,

coordinación y profesionalización de los cuerpos y fuerzas de seguridad. Y ello

viene a asegurarse en la moción de censura, olvidando la directiva socialista

que, con harta frecuencia, ha votado en contra de medidas legales propuestas por

el Gobierno para facilitar la acción policial y judicial en la represión de la

violencia y de la delincuencia común».

Por lo que se refiere a las autonomías, el ministro de la Presidencia dijo que

no se podía afirmar que el Gobierno carece de proyecto autonómico justamente

cuando el presidente Suárez define extensamente un proyecto riguroso de

construcción del Estado de las autonomías en el que adquiere pleno sentido la

ley de Régimen Local.

La unidad de la izquierda, riesgo de división del país

Al final de su intervención, que duró media hora, Arias Salgado manifestó que

el acuerdo entre socialistas y comunistas, en un frente de unidad de izquierdas,

constituía una cuestión política de primera magnitud por las repercusiones

internas e internacionales que tiene. «En España no cabe infravalorar esta

cuestión afirmando que, dada la composición de la Cámara, es inevitable o

resulta obvio el apoyo comunista a la moción de la directiva socialista. No

puede, en efecto, infravalorarse, no ya por los problemas entre socialistas y

comunistas, el acuerdo de esta Cámara; contribuye a acelerar la dinámica de

unidad de la izquierda con el riesgo de dividir este país nuevamente en dos

frentes irreconciliables.»

Finalizada la intervención del señor Arias Salgado, los líderes socialistas

Felipe González y Alfonso Guerra permanecieron sonrientes en sus escaños,

mientras el ministro de la Presidencia se retiraba de la tribuna de oradores.

Enfrentamiento Guerra-Arias Salgado

En su primera réplica al ministro de la Presidencia, Alfonso Guerra habló de

falta de respeto parlamentario del señor Arias Salgado al Partido Comunista de

España. «No es nada democrático —dijo— descalificar a un grupo de esta Cámara,

sea cual sea, en este caso el comunista, cuando aún ni siquiera se ha

pronunciado con su voto.» Se preguntó si es pedir lo imposible que se acabe con

la corrupción y el robo en Televisión Española.

«Entiendo —dijo— que está en baja, que está en almoneda gubernamental y acepta

gustoso venir aquí a ver si recupera, aunque, claro, le toca ser peón de brega.

Lo que hace relativamente bien contando con la capacidad de cinismo que muestra

en sus intervenciones.» Hizo alusiones personales a varios miembros del Gobierno

y sin dar el nombre mostró un documento en el que, según él, se demostraba el

fraude de varios millones llevado a cabo por un ministro.

Rechazó las manifestaciones de Arias Salgado en el sentido de que el PSOE lo que

quiere es pasar a controlar directamente RTVE, ya que se esfuerza por conseguir

su neutralidad y calificó al ministro de mentiroso. Afirmó asimismo que es falso

el superávit de 4.000 millones de pesetas de televisión de acuerdo con el

dictamen del Tribunal de Cuentas. Aludió al enfrentamiento entre diputados de

UCD en el tema del estatuto gallego y a la petición de que las sesiones de la

comisión de investigación de RTVE fuesen a puerta abierta. Terminó diciendo que

la negativa de concesión de licencias de construcción por parte de los

ayuntamientos es para evitar la especulación del suelo, y refiriéndose a las

votaciones del PSOE en contra de las leyes citadas por el ministro, señaló que

habían votado «no» a todo lo que suponía represión de las libertades.

Arias: no descalifico al PCE

Volvió a intervenir el ministro de la Presidencia para aclarar en primer lugar

que su alusión al PCE fue en el sentido de que la presencia de los comunistas en

cualquier Gobierno occidental produce problemas nacionales e internacionales, lo

que, a su juicio, no es descalificar a un partido «que nosotros legalizamos en

su día». Dijo más adelante que cuando se hacen acusaciones de robo y corrupción

hay que probarlo, y si se tienen pruebas hay que remitirlas a los tribunales y

esperar a que éstos resuelvan. Acusó al dirigente socialista de desconocer el

reglamento de la Cámara, ya que es este el que establece que las sesiones de las

comisiones de encuesta sean a puerta cerrada. «No se puede continuar insultando

—indicó el ministro—, ni abusando del privilegio de parlamentario para insultar

e injuriar, porque eso no forma parte de una convivencia democrática

civilizada.»

Dijo también que él había pertenecido a la oposición democrática, e insistió en

que el franquismo ya no existe por mucho que el señor Guerra diga que permanece.

«Señor Guerra —continuó—, ha tenido usted la osadía de llamarme mentiroso,

lenguaje que considero inaceptable, y ha citado usted una noticia de prensa de

forma incompleta, puesto que lo que UCD del País Vasco ha dicho es que no

descarta la amnistía, pero para después de la pacificación del País Vasco.» Por

último, reconoció que hubo indisciplina de voto en el tema del estatuto gallego,

pero, tras un debate interno, aceptaron la disciplina del partido.

Nuevamente intervino Alfonso Guerra para decir que los miembros del Gobierno se

contradecían entre sí en el tema de RTVE, puesto que mientras Arias Salgado dice

que hay que esperar la sentencia de los tribunales, el ministro de Hacienda

insto a los socialistas a presentar su querella sobre RTVE y posteriormente

Abril amenazaba con que o se retiraba aquélla o no se ponía en marcha el

estatuto del medio. Insistió en que todos los grupos pidieron que se enviara al

ministerio fiscal lo investigado por la comisión y UCD se opuso a ello.

 

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