Autor: Carandell, Luis. 
   Gaudeamus Igitur     
 
 Diario 16.    31/05/1980.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

CARANDELARIO

Gaudeamus Igitur

Luis Carandell

Según lo que ayer escuchamos, a lo que realmente hemos asistido los españoles ha

sido a unas oposiciones en que los centristas han examinado al alumno Felipe

González y los socialistas han hecho todo lo posible por examinar al alumno

Adolfo Suárez.

El orador que mejor utilizó la metáfora de los exámenes fue ayer Gregorio Peces-

Barba, quien de haberse examinado, habría merecido nota. «Felipe González ha

aprobado», dijo Gregorio. «Y usted, señor presidente, tiene que aprobar el

amplísimo temario del Gobierno del país. Mientras tanto, le damos por no

presentado.»

«Yo he aprobado también ante algunos tribunales», le replicó Suárez y citó sus

éxitos electorales, su buen trabajo en la transición y sus noches de vigilia (lo

que alguien llamó la lucecita de la Moncloa») en favor de la democracia.

La Cámara no aprobó la investidura de Felipe para lo que hubiesen sido

necesarios 24 votos más que los que tuvo. Pero sí le aprobó en lo que la moción

tenía de censura al Gobierno, a favor de la cual votaron los representantes de

más de ocho millones de españoles, mientras un millón se abstenía y sólo algo

más de seis, todos ellos de UCD, apoyaban al Gobierno.

Si el Gobierno no perdió técnicamente, y Suárez rehízo con su discurso su imagen

desgastada por el debate, los socialistas ganaron, no sólo porque demostraron

tener un líder y un programa, sino sobre todo porque gracias a su iniciativa,

toda la clase política, profesores y alumnos, hicieron un decisivo esfuerzo en

favor de la consolidación de la democracia. Al filial, podía haberse cantado el

«Gaudeamus Igitur».

 

< Volver